Antecedentes de los crÃmenes de lesa humanidad
Según el recurso de la FiscalÃa contra el auto del juez Garzón en el proceso de las vÃctimas de la Guerra Civil y del franquismo ante la Audiencia Nacional, no cabe hablar de crÃmenes de lesa humanidad antes de 1936. Pero la historia enseña lo contrario.
En 1890, el pastor protestante norteamericano George Washington Williams publicó en Amsterdam una denuncia por los "crÃmenes contra la humanidad" que en ese entonces perpetraban Leopoldo II y sus socios comerciales en el Congo belga y que se cobraron cerca de diez millones de vÃctimas en los siguientes veinte años, en lo que constituye el primer genocidio del siglo XX.
En 1907, el preámbulo del IV Convenio de La Haya sobre leyes y costumbres de la guerra aludÃa a la necesidad de restringir los rigores del conflicto armado de conformidad con "las leyes de la humanidad".
La Gran Guerra
En 1915, durante la Primera Guerra Mundial, Francia, Gran Bretaña y Rusia suscribieron una declaración en la cual condenaban al Imperio Otomano por sus crÃmenes contra los armenios, que violaban "las leyes de la humanidad". Y en 1919, el informe de la Comisión sobre la Responsabilidad de los Autores de la Guerra, creada por el Tratado de Versalles, imputaba crÃmenes de guerra y contra la humanidad al alto mando alemán durante la Gran Guerra.
Estos tres antecedentes demuestran que, en el momento del levantamiento franquista contra la II República española, en julio de 1936, los crÃmenes contra la humanidad se hallaban configurados por la costumbre internacional, y podÃan y debÃan ser perseguidos por la justicia del Estado.
Tras el Acuerdo de Londres, de 8 de agosto de 1945, que tipificó por vez primera esta figura delictiva en un instrumento multilateral y la puso bajo la jurisdicción del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg, los crÃmenes de lesa humanidad se incorporaron de manera plenaria al derecho internacional contemporáneo.
Pueden y deben perseguirse
Los crÃmenes de lesa humanidad son delitos graves contra la condición humana, que se caracterizan por su atrocidad intrÃnseca, pueden ser perpetrados por el Estado o por fuerzas irregulares con algún grado de control territorial.
Por su carácter consuetudinario y ahora convencional, estos delitos pueden y deben ser perseguidos por los Estados mediante jurisdicción nacional o universal y, en su defecto, por la Corte Penal Internacional.
Según el artÃculo séptimo del estatuto del nuevo tribunal criminal global, son crÃmenes de lesa humanidad los siguientes once tipos delictivos cuando se cometen como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población civil: el asesinato, el exterminio, la esclavitud, la deportación, la detención arbitraria, la tortura, la violencia sexual, la persecución, la desaparición forzada, el apartheid y los actos inhumanos.
1 Comentario
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Tal como avanza el tiempo y dada la tenacidad de quienes tienen como meta el recuperar la Memoria Histórica, bueno es que todos la recuperemos y que cada cual quede con sus glorias y miserias heredadas de sus antepasados, pues todo cuanto está ocurriendo es propio de locos, y de muestra un botón; en estos dÃas y en un debate televisivo uno de los participantes pedÃa en justicia se recupere la Memoria Histórica, cosa que de realizarse todos los honores de su familia se invierten; quedando toda su familia horrorizada al enterarse. Pero si quienes en su ardid esto es lo que quieren, justo es que lo logren, y que la Corte Internacional de Ginebra, y no los jueces españoles, investigue los crÃmenes de lesa humanidad cometidos en España. Es lógico que se investigue el asesinato, el exterminio, la esclavitud, la deportación, la detención arbitraria, la violencia sexual, la persecución, la desaparición, el apartheid, los actos inhumanos. Y para que nadie se escandalice se puede empezar por Cayetano Ripoll, el ultimo ajusticiado por librepensador de la Inquisición Española, año 1826. Bueno es que tanto los eclesiásticos, como los polÃticos, como los jueces que lo sentenciaron, todos sean vistos por la historia como lo que fueron; fueron criminales de lesa humanidad. Y siguiendo esa lÃnea toda conducta que el Tribunal internacional pueda juzgar de los españoles, pues que la juzgue. Pero que juzgue a todos y en todo y no omita ni un ápice. Que juzgue a todos los españoles que vivieron la historia española de la Memoria que se quiere recuperar. Quedando claro que los idealismos y las utopÃas no son eximentes de las conductas criminales, ni como inductoras ni como ejecutoras. Ya es hora si en internacional se hace de que la verdad se sepa, y que se sepa toda, y no la que a mà me interesa; toda. Tras la realización de dicha investigación histórica y Recuperación de la Memoria Histórica, se verá como España es un paÃs de criminales tanto en la derecha como en la izquierda, nuestros antepasados fueron unos criminales, de facto o de omisión, pero unos criminales, pues los asesinados, exterminados, desaparecidos, perseguidos, deportados, violadas, forzados y forzadas, todos cantan. Y nuestro interés asà lo demostrará. La verdad tienta a muchos; su realidad pocos la aceptan. So. Andrés Castellano MartÃ.

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