El gran club improbable de las aspas y la cruz

JUAN J. GÓMEZ 29/11/2008 08:00

Cierta noche conocí a un tipejo, borracho como una uva, que me contó un plan disparatado, aunque divertido, con el que aseguraba haber estado a punto de hacerse de oro. Sostenía que lo había registrado en el Archivo Nacional del Ánimo de Lucro más conocido por su ilustrativo acrónimo. Aquel proyecto consistía en crear un gran club que facilitase a todo el mundo, fuera miembro de él o no, completas instrucciones sobre qué pensar siempre y qué no hacer nunca.

A cambio de esa generosa contribución, los gestores de la idea recibirían del Estado una simbólica compensación de unos 5.000 millones de euros anuales. Los socios podrían además ahorrarse unos 200 millones en impuestos que engrosarían las arcas del club, a cambio de marcar un aspa en su declaración. Para asegurar una buena cosecha de aspas, la organización se reservaría un lugar en los colegios, no fueran estos a limitarse a formar ciudadanos.

Las bases de aquel improbable círculo parecían suicidas para el siglo XXI. Eran, por así decirlo, poco complacientes con los homosexuales sin vergüenzas, los divorciados pobres, los científicos descreídos, los viciosos envidiables, los consumidores de látex y hasta con los que se levantaran tarde. Todo así. Las mujeres, por ejemplo, nunca podrían asumir responsabilidades en su compleja estructura de mando y, si entraban en la organización, vestirían un burka sin rejilla.

Qué disparate todo, ¿verdad? A quién se le puede ocurrir una cosa tan ridícula en estos tiempos de progreso social. La cruz del borrachuzo era, en cambio, otra. Su propuesta había sido rechazada no por machista, homófoba, sectaria, antidemocrática o, simplemente, histérica, sino porque, según se había podido comprobar, existía ya un invento casi calcado al suyo desde hacía nada menos que 2.000 años. Por supuesto, no me creí nada, pero pasé un rato muy divertido.

 

10 Comentarios
  • iago
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    9 i iago 29-11-2008 01:12

    ¿A qué parece mentira? Pues es verdad, amigo mío, es verdad. Y ya no divierte nada. Por lo menos a mi y unos cuantos, unos cuantos de miles, más. Qué desvergüenza, del gobierno y de los que siguen con el collo desde hace 2000 años.

  • Cuquia
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    -27 i Cuquia 29-11-2008 01:48

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    ¡Qué infeliz debes ser¡

  • Bien
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    20 i Bien 29-11-2008 06:11

    Buen análisis. Espero que a alguien le de que pensar.

  • Jos
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    -16 i Jos 29-11-2008 11:14

    Yo conozco otra manera de hacerme rico. Pasarme por inmigrante y fundar una asociación de inmigrantes del país que sea. Ipso facto pasaría a recibir subvenciones, formación profesional gratuita... Pero me pasa lo mismo que al protagonista de tu historia. Que ya está inventado. Lástima.

  • SO. ANDRS CASTELLANO MART.
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    -10 i SO. ANDRS CASTELLANO MART. 29-11-2008 11:22

    CON EL DEBIDO RESPETO AL JAPON Y SU CULTURA. Lo que se menciona en este articulo es cultura nacional en el Japón, pues allí los templos de la creencia nacional están atendido totalmente por los ciudadanos más creyentes y cultos, personas todas jubiladas de de la vida laboral que dedican su vejez a enseñar a los jóvenes “sobre qué pensar siempre y qué no hacer nunca”. A estas personas el gobierno nacional japonés las atiende holgadamente en todas sus necesidades. Cuando vean la conmemoración del Bombardeo de Hiroshima y Nagasaki, fíjense en el sacerdote que hace sonar la campana; dicho honorable Señor es el representante máximo de la teoría que aquí se ha expuesto. Lo que aquí menciona el articulista como novedad, es ya cultura barias veces milenaria en el Japón. So. Andrés Castellano Martí. Gracias.

  • antonio
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    8 i antonio 29-11-2008 12:35

    Ingenioso y muy apropiado en los tiempos que corren. Debería el gobierno ser menos tolerante con la intolerancia eclesiástica y tratar a todos los ciudadanos por el mismo rasero. Una vergüenza para cualquier demócrata del siglo XXI.

  • oza
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    7 i oza 29-11-2008 13:42

    Este siglo arrastra tres plagas: las religiones, los nacionalismos insensatos(las dos son fuentes de terrorismo) y el consumismo, base fundamental del capitalismo. Las tres muy arraigadas en la mayoría de pobladores del planeta. ¿Cómo liberarnos de ellas? La subvenciones públicas debieran ser más cudadosas a la hora de repartir los dineros que nos sustraen.

  • nikitonipongo
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    2 i nikitonipongo 29-11-2008 18:08

    Mientras no sepamos diferenciar entre filosofía y religión seguiremos ignorando lo que es la tolerancia y nos ampararemos y defenderemos con el insulto. El libre pensamiento está siendo obstruído hace ya más de 2000 años.Claro que, inútilmente.

  • Keik
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    2 i Keik 29-11-2008 20:15

    A cualquier entidad que reciba cualquier tipo de subencion estatal, deberia demostrar que lo que vende no es una estafa, no se pueden recibir miles de millones por un dogma de fé. Si yo voy al banco y le pido 2 euros para financiar una vision que he tenido, me echara fuera. Lo mismo para todos. Por otro lado, no entiendo la obsesion de la iglesia por meterse en las escuelas, deberian tener cuidado, ya que cada vez que a alguien se le ocurre pensar en la iglesia, se suele producir una baja. Es increible que lleven ya 2000 años en el negocio...

  • Jordi
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    1 i Jordi 29-11-2008 21:28

    Me parece un magnifico articulo. No deberiamos aceptar la existencia de una organizacion tan "poco democratica" en nuestra sociedad. Es cierto que cualquier organizacion religiosa no sera democratica pero no deberiamos prestarnos a financiarlas. Cada vez que veo a los representantes de la Iglesia Catolica se me revuelven las tripas.

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Generado: 2012-02-15 00:48:24