El alumnado reclama más voz y voto en el campus

El Ministerio de Ciencia e Innovación debate con los universitarios su nuevo Estatuto

CLARA VALMORISCO Madrid 31/01/2009 08:00

Una clase en la Pompeu Fabra, en Barcelona.

Una clase en la Pompeu Fabra, en Barcelona.Manu Ferández

Los estudiantes universitarios creen que el borrador del estatuto diseñado por el Ministerio de Ciencia e Innovación para regular sus derechos y deberes les deja escaso margen de maniobra en la política disciplinaria y en la propia gestión de la universidad. Fuentes del Ministerio aseguraran que el texto definitivo estará listo en marzo y que las críticas de los estudiantes serán recogidas en el texto final.

La ministra, Cristina Garmendia, señaló ayer el documento como una prueba del diálogo con los estudiantes. Sin embargo, algunas asociaciones creen que el texto les deja una representación injusta en el Consejo del Estudiante Universitario. Esta institución, que figura en el Estatuto como el máximo órgano de representación de los alumnos, contaría sólo con dos representantes del alumnado frente a ocho de la administración. Para los alumnos, la representación no es suficiente ni proporcionada.

Más autogestión

Aunque calificó el texto de "ambicioso" y alabó la voluntad de diálogo del Gobierno, Raúl Almarcha, portavoz de la confederación estatal de Asociaciones de Estudiantes (CANAE), reclamó una "mayor autogestión y un modelo más equitativo y plural" para el futuro Consejo. En la misma línea, Diego Ortega, de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes y Universidades Públicas (CREUP), pidió una "mayor autonomía que garantice la participación total de todos".

Para el Sindicato de Estudiantes el nuevo marco regulatorio no es más que una "cortina de humo"

Las asociaciones de estudiantes que han tenido acceso al borrador, demandaron también un cambio en el llamado Régimen de Convivencia Activa y Corresponsabilidad Universitaria. La nueva norma, que sustituye a una ley de disciplina universitaria de 1954, otorga al rector la última palabra en cuanto a las sanciones a los alumnos a pesar de que el texto habla también de "corresponsabilidad".

Para Antonio Miguel Casa, de la Federación de Asociaciones de Estudiantes de Centros y Universidades (FAEST), esto es una contradicción. Por su parte, Almarcha, añadió que "es más educativo el trabajo social que las expulsiones o las sanciones".

El Sindicato de Estudiantes fue mucho más allá en su crítica. Para el presidente de esta organización, Tohil Delgado, el nuevo marco regulatorio no es más que una "cortina de humo" para ocultar "los verdaderos problemas de la universidad", y supone la imposición del plan de Bolonia.

Cargando...

Cargando

Generado: 2012-05-27 06:54:05