El Defensor del Pueblo destapa en un informe monográfico sobre los centros de protección de menores con trastornos de conducta y en situación de dificultad social que "muchos" de ellos vulneran sus derechos, maniatándoles, prohibiéndoles la asistencia al centro escolar o la salida al patio durante una semana, bajo la denominación de 'medidas educativas creativas' o 'medidas correctoras'.
El informe monográfico revela como, citando casos concretos, el centro de protección para menores con trastornos de conducta de Picón de Jarama, en la Comunidad de Madrid, encierra a los chavales ingresados hasta 72 horas en salas de castigo, una humillación que se repite en la mitad de los seis centros de estas características que existen en la región en otras modalidades, como las contenciones físicas de gran violencia.
El texto, que será remitido a la Comisión Mixta Congreso Senado de relaciones con el Defensor del Pueblo, revela, además, que la gran mayoría de estas instituciones de menores llevan a cabo contenciones físicas, contenciones mecánicas y medidas de aislamiento, así como que en el 75% de las mismas, suministra tratamiento farmacológico a los menores en casos de grave alteración.
A pesar de que dichas contenciones deben hacerse, según el Defensor del Pueblo, "de forma limitada", en muchos centros se realizan varias veces al día y en ocasiones con una agresividad "desproporcionada" que puede producir lesiones físicas.
Asimismo, la Institución alerta de que más de la mitad de las instituciones utilizan medidas de aislamiento, que si bien deben aplicarse de forma terapéutica, en ocasiones se llevan a cabo como medida sancionadora e intimidatoria.
Esta práctica, según la investigación, se produce en salas de reducido tamaño, bajo el nombre de 'salas de agitación' o de 'reflexión' con paredes recubiertas de goma negra y carecen de ventanas, lo que provoca una atmósfera asfixiante y un gran rechazo en los menores.
Esta situación ha llevado a que muchos de estos centros tengan varias denuncias en su contra por episodios de violencia. En el caso de Picón de Jarama, por ejemplo, un menor presentó una denuncia el pasado 10 de julio manifestando que, tras una discusión con una compañera, los vigilantes del centro lo habían llevado a su habitación y lo habían "reducido a la fuerza", metiéndolo en un cuarto de castigo en el que "los vigilantes y un tutor se abalanzaron sobre el menor para que no pudiera escapar, dejándole sin respiración y llegando casi a ahogarlo".
Dos meses más tarde, el Instituto Madrileño del Menor y la Familia recibió otra queja de un menor que decía haber sido atacado por un empleado de la seguridad, que le asestó "dos golpes en la cabeza con la plaqueta mecánica utilizada para detectar metales en los cacheos", lo que le ocasionó una brecha con diagnóstico de traumatismo encefalocraneal. "No sólo no llevaron al niño al médico, sino que se le dejó toda la noche aislado y sin supervisión médica", continúa la queja.
El caso más sangrante en la Comunidad de Madrid es el del centro Tetuán, gestionado por la Fundación Internacional O'Belén y ya cerrado por el Defensor ante las múltiples irregularidades que presentaba. Entre otras cosas, en estas instalaciones se cerraban las puertas blindadas de las habitaciones durante las horas de descanso nocturno.
Otro problema de este tipo de instalaciones es la falta de recursos frente al incremento de menores ingresados. Así, los profesionales señalan que "hay un gran número de menores que circulan de centro en centro y no acaban de encontrar una respuesta acertada a sus necesidades".
Esto provoca retrasos en la aplicación de los programas, por lo que los chavales acaban pasando más tiempo del recomendado teóricamente en estos centros. Por ejemplo, mientras la media efectiva de permanencia se sitúa entre el año y los dos años en la mayoría de los centros, algún chaval ha llegado a estar hasta cinco años en Sirio I.
Totalmente de acuerdo,con anteriores comentarios.No se puede denunciar a colectivos que trabajan con la ley del menor en la mano,los casos seran puntuales y a saber si exactos.Los menores estan realmente maleados conociendo sus derechos y obviando sus deberes.¿Porque han llegado hasta ahí? ¿Desde que edad están utilizando los recursos de la comunidad? ¿Quien pidió ayuda a los servicios sociales?
Abrir alarma social es fácil,conocer la cantidad de expedientes de atencion al menor que tiene cada comunidad,lleva tiempo,y saber el gasto social de estos menores es vergonzoso,hay que tener en cuenta que hasta los 18 años tienen que estar protegidos,o sea como en casa,con dinero para el fin de semana,gastos de ropa...etc,sin devolver nada a cambio, o sea, y si pegan al cuidador,destrozan el mobiliario,tiran la comida al suelo,echan lejia a la ropa cuando quieren una nueva etc..pues... cuidado conmigo que soy menor y denuncio
Lo más sangrante del caso más sangrante del centro de la Comunidad de Madrid que se señala en el artículo es que permaneciera abierto varios meses después de una inspección. Que estos centros sean de gestión privada no exime a los gobiernos pertinentes de responsabilidad. Estas irregularidades son conocidas, permitidas y en ocasiones provocadas por las mismas administraciones públicas. Lo que se encubre con este tipo de iformaciones es el verdadero maltrato sistemático e institucional hacia los menores y también hacia los propios trabajadores.
si el chaval que se suicidó tenía 12 años, se trata de un centro de protección, no de reforma (cárcel). es totalmente distinto, en un centro de reforma debe haber medidas de control(registros) y contención (esposas, aislamiento, etc) todas recogidas en los reglementos legales que regulan la vida en dichos centros. todo se debe hacer con el mayor respeto a los menores infractores pero no se puede permitir que tras haber violado, asesinado, etc, encima impongan el miedo al resto de internos o a los propios trabajadores del centro. respecto a los centros de protección, es otra cosa, ya que ni han delinquido ni es de aplicación el reglamento de los centros de infractores
No entiendo como el Sr. Defensor del Pueblo no puso los hechos en conocimiento de la fiscalía de forma inmediata, o bien como no acudió a denunciarlos al juzgado de guardia de turno. No se comprende cómo conociendo tales delitos, perpetrados de forma continuada, con abuso de autoridad, en secreto... cómo puede esperar a escribir un Informe y salir a los medios. Sencillamente no le entiendo Sr. Múgica.
Múgica, llegas tarde. A ver si leemos a otro tipo de comunicadores que llevan denunciándolo desde hace AÑOS. ¿Este tipo a quién dice que defiende, de qué pueblo habla? Yo solo le he visto callarse y salir en la foto con kipás cuando era propicio. A otro con esas, Múgica.
No solo hay menores delincuentes en esos centros; también hay huérfanos (podrían ser hijos de cualquiera), niños abandonados, golpeados por la miseria, por el el abuso del alcohol, de las drogas; hijos de la cárcel; de cualquier desgracia familiar. El estado y sus autonomias han dejado su función de padres de padres ausentes en manos de organizaciones sin animo de lucro, que funcionan como cualquier empres: optimizar recursos para obtener el máximo de beneficios. dichas organizaciones obtienen un dinero por menor y día. ¿Por qué no se publican los datos del negocio. Ancianos, mujeres maltratdas, menores abandonados son las ratas de una sociedad que nunca barre sus alcantarillas. Cuando el beneficio no es posible, las organizaciones abandonan el proyecto (vease centro de mujeres maltratadas de Guadalajara). Señores, nuestro modelo social-sanitario-educativo hace aguas. Y una mayoría hemos callado.
Una cuestión no se subraya en el artículo: la mayoría de los centros donde se practican estas torturas contra gente vulnerable e indefensa (al más puro estilo neoliberal) son PRIVADAS. Como son privados los centros donde se perpetran maltratos y asesinatos contra ancianos o disminuidos... Lo que muestra hasta qué grado de degeneración ha llegado el sistema y la incivilidad liberal. Están fuera de control, protegidos por una enorme burocracia que apoya los valores de la propiedad privada y los derechos del particular por encima de lo que sea. Esta gentuza es o se cree casi completamente impune y legitimada, como los corruptores pederastas o especuladores ladrilleros. Si la novela "Alguien voló sobre el nido del cuco" (Ken Kesey) o 1984 (Orwell) se pretendían una alegoría de la opresión en los regímenes socialistas reales por falta de "libertad", en realidad, bastante ignorantes y tergiversadores, no estaban más que retratando sus angustias y realidades infernales de su mundo capitalista lucroso sin control de la comunidad y la voluntad popular. Esto es una muestra de lo que nos aguarda en el liberal-nazismo. ¡Basta de opresión capitalista y castigo a sus verdugos!
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