Ayer la Junta Militar birmana advertía de que no se iban a aceptar nuevas manifestaciones y hoy ha ordenado a los militares cargar contra los monjes. EFE
El sinsentido de la actuación de la Junta Militar es cargar contra unos monjes que marchan pacíficamente pidiendo mejoras sociales y la libertad para la líder de la oposición. AFP
Las protestas comenzaron hace diez días en Rangún. El alza de los precios de la comida y la represión militar son los objetivos a derribar sin armas. AFP
A las manifestaciones de los monjes se les han sumado la población civil. Las peticiones son claras: asegurar el abastecimiento de comida y ropa, liberar a los presos políticos y la reconciliación del país. AFP