Cuidado, el Gobierno te observa
La histeria laborista poratajar cualquier trama terrorista coarta las libertades de los británicos hasta lÃmites insospechados
La proliferación de cámaras CCTV en las calles del Reino Unido ha significado una reducción de las libertades. Foto: Óscar González
¿Se imaginan un mapa on line en el que pudieran informar a la PolicÃa de que han visto a un tipo sospechoso en su barrio? ¿Qué dirÃan si el portero de una discoteca les escanea el DNI a la entrada y coloca su foto en una pantalla que pueden ver todos los clientes? Ya puestos, ¿qué pensarÃan si su imagen quedara grabada en 63 cámaras de seguridad en un trayecto en metro desde su casa a un centro comercial?
No, no se trata de la última superproducción de Holywood. Asà es el Reino Unido hoy en dÃa. La sociedad británica, una de las más liberales del planeta, se ha convertido en la caja de experimentos orwellianos del Gobierno laborista durante la última década. Una población que cada vez tiene menos libertades y está sometida al espionaje, la observación y al almacenamiento sistemático de sus datos más Ãntimos, por miedo a un posible ataque terrorista.
Los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres, en los que murieron 56 personas y más de 700 resultaron heridas, marcaron un antes y un después en la vida ordinaria de los británicos. Los servicios secretos y la PolicÃa, bajo las directrices del Ministerio de Interior, han basado la lucha antoterrorista en dos aspectos principales: la monitorización indiscriminada y la prevención. En la teorÃa, lo primero hace posible el segundo principio: evitar atentados. En la práctica, estas dos cosas hacen sospechosos a todos los ciudadanos.
Prueba de ello es que desde el 11-S 1.471 personas fueron detenidas en el Reino Unido en virtud de la ley antiterrorista según datos del Ministerio de Interior. Dos tercios fueron puestos en libertad sin cargos. Del tercio restante, sólo 102 acabaron en la cárcel acusados de terrorismo.
CCTV por doquier
La parte más visible de esa monitorización son las cámaras CCTV (Circuito Cerrado de Televisión). Reino Unido se ha convertido en el paÃs lÃder en videovigilancia. Según el profesor Clive Norris, del departamento de investigación criminológica de la Universidad de Sheffield, "puede haber alrededor de 4,2 millones de cámaras. Esto, es superior a cualquier otro paÃs en el mundo, con la única excepción posible de China. Es una cámara por cada 14 ciudadanos". Las fuerzas de seguridad se aseguran asà tener una imagen nÃtida de cada rincón del paÃs.
Para ilustrar esto sirven varios ejemplos: un autobús en Londres tiene instaladas diez cámaras de seguridad; en Oxford Street, una de las calles emblemáticas de la capital británica, Público llegó a contar 106 cámaras en menos de dos kilómetros; y en un trayecto desde la estación de Bethnal Green hasta el nuevo centro comercial de White City, cualquier persona puede ser grabada por otras 63. Si el trayecto es de ida y vuelta, en una tarde de compras habrÃamos pasado por delante de casi 130 objetivos.
Perros cámara
La obsesión por la imagen alcanza lÃmites insospechados. El ayuntamiento de Wyre, en Lancashire, en el noroeste de Inglaterra, incorporó cámaras en sus perros policÃas para grabar y multar a las personas que no recogieran los excrementos de sus canes. Además, la última generación de cámaras incorpora un software capaz de detectar un delito por la posición corporal de las personas. Las destinadas al tráfico están diseñadas para almacenar las matrÃculas de los coches.
Todas estas grabaciones van a sus respectivas bases de datos y esta es la parte menos visible de la monitorización. El Gobierno almacena datos privados de todo tipo. Gracias a la polÃtica del formulario, cualquier ayuntamiento de Londres sabrá si su habitante X es homosexual o heterosexual porque al pedir un cubo de basura debe proporcionar esa información. La PolicÃa sabrá que la persona Z estuvo anoche tomando una cerveza en un club del centro porque a la entrada, el portero escaneó su permiso de conducir.
Monitorización de la vida cotidiana
El problema derivado no es ya el asalto a la intimidad, sino que por un error humano, esas bases vayan a parar a las manos incorrectas. En Noviembre de 2007, el Ministerio de Trabajo y Pensiones perdió los datos de 25 millones de británicos. Según un informe, la Oficina de Información detectó 319 casos de pérdida de datos confidenciales en el último año. Hasta los diputados británicos han sufrido en sus propias carnes este mismo año los efectos de su polÃtica. El diario The Daily Telegraph publicó tras una filtración las cuentas de gasto de la Cámara de los Comunes, provocando el mayor maremoto polÃtico que se recuerda en más de un siglo.
Todo esto desmonta la teorÃa de aquellos que son favorables a la vigilancia de cualquier aspecto de la vida. La frase recurrente es si no haces nada malo, no tienes de qué preocuparte. Pero aquà entra en escena la segunda parte de la estrategia antiterrorista: la prevención. Aparte de que la ley antiterrorista permite a los servicios secretos interceptar cualquier llamada o correo electrónico, la decisión de quién es susceptible de tramar un atentado o no ha recaÃdo directamente en las personas de a pie.
 Este año, la PolicÃa Metropolitana de Londres puso a disposición de los usuarios de Internet una nueva herramienta de denuncia: el mapa de la delincuencia on line. Cualquier ciudadano, con un sólo clic, puede alertar a los agentes de la presencia de una persona sospechosa en su barrio. Un método para luchar contra la delincuencia todavÃa más subjetivo si cabe que el software de reconocimiento gestual que llevan incorporado las cámaras.
Prevención crónica
En una revisión de la polÃtica antiterrorista, el Ministerio de Interior lanzó una campaña por todo el Reino Unido el pasado mes de marzo con el eslogan: "No confÃes en nadie. Si ves o escuchas algo sospechoso, comunÃcalo a la PolicÃa". Dentro de esa estrategia mejorada, el primer ministro, Gordon Brown, anunció que las fuerzas de seguridad estaban entrenando a cientos de miles de empleados de aeropuertos, centros comerciales y pequeños comercios en la detección de posibles terroristas y en cómo deben actuar ante un hipotético atentado.
Un mes antes, la Cámara de los Lores dio un toque de atención al Gobierno. En su informe, Vigilancia: ciudadanos y Estado, avisan de que "el gran aumento de la videovigilancia y el almacenamiento de datos por el Estado y otras organizaciones corre el riesgo de terminar con la privacidad y la libertad individual tan necesarias para la democracia".
El filósofo británico Jeremy Bentham (1748-1832) gastó su dinero y su tiempo en diseñar un modelo de cárcel circular en cuyo centro se situaba una torre de vigilancia. Desde ella, un guarda podÃa tener de un vistazo una panorámica visual de todas las celdas y sus ocupantes. Lo llamó Panopticon. Más de un siglo y medio después, el Gobierno británico ha hecho del paÃs su cárcel, y de la polÃtica antiterrorista su torre de vigilancia.
11 Comentarios
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El 1984 de orwell ya esta aqui. El sistema te quiere dominar.
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En UK ponen cámaras, y en España te meten la EpC.
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las cámaras no me preocupan. Los chips, sÃ. Ya nuestros dnis lo tienen, nuestros pasaportes los tienen, nuestras mascotas, los tienen.. que nos los pongan subcutáneos y con bluetooth es cuestión de tiempo. Entonces sà estaremos todos controlados y por GPS. Para eso, quedan menos de 25 años, es el siguiente paso lógico, que ese chip sea nuestra "tarjeta de crédito" y voilá.
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quien tiene acceso a la informacion?? o todxs o nadie! dicho sea de paso, ¿quien vigila al vigilante? y otra cuestion, no pasa nada si no haces nada malo o no pasa nada si no haces nada ilegal, alegal o con mala fama?
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jAJAJA, pero eso de 1984 no era en otros lugares? ¿o era otra manipulación de orwell, delator de escritores izquierdstas amigos suyos?
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Si no podemos vigilarte, vigilaos entre vosotros mismos: Móviles con cámara e internet, cámaras digitales por doquier, correo-e, videovigilancia en calles y comercios... Y en un segundo los demás ya saben si estás tomando café en lugar de trabajando, si estás con tu amante, o que no te diga tu pareja que conectes la videoconferencia para confirmar donde te encuentras.
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Se ha juntado el hambre con las ganas de comer: un estado que actúa como en las dictaduras espiando a sus ciudadanos pero para más inri como son tan libegales el servicio lo lleva una subcontrata que subcontrata a otra la gestion de los datos que subcontrata a otra su almacenamiento.... ¿Cuántos datos de espias, hacienda, cuentas de banco y judiciales se han perdido allà los dos últimos años?
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El sistema ya domina. El Gran Hermano observa, vigila.... 1984, novela, que según dicen, en parte fué financiada por la CIA. Orwell, era un burgués infiltrado en filas anarquistas. La posible interpretación de algunas de sus obras como pro-anarquistas viene de que era Antiestalinista y eso podÃa llevar a pensar que el era anarquista, pero no lo era. Su odio a Stalin refejado en sus obras es la única realidad a la que nos podemos ceñir. Europa cabalga sin freno hacÃa una sociedad, para algunos " de poner el vello de punta", entre los cuales me incluyo. En Suecia camaras por todas partes, calles incluidas, los inmigrantes en auténticos güetos, despido libre sin indennización alguna, jubilaciones privadas, la sanidad pública de pena y practicamente inexistente. Con la muerte de Olof Palme se acabó El Estado de Bienestar Social en Suecia y en toda Europa. ¿Qué tenemos?,¿qué queremos?.
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¡También aquà tenemos a Un Gran Hermano?. Mi comentario no publicado no contiene nada que atente contra la dignidad de ninguna persona, ni fÃsica ni jurÃdica. No contiene insultos y la información que doy se puede constatar.
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El sistema ya domina. Hablando de Orwell, ese gran manipulador "infiltrado" en las filas anarquistas. La posible interpretación de algunas de sus obras como pro-anarquistas viene de que era Antiestanilista y eso podÃa llevar a pensar realidades equivocadas, el no era anarquista. Odiaba a Stalin, eso si está claro.¿ Que perseguia cuando escribió 1984?.¿ Quién financió en parte la novela?
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El titular tiene ya su miga.¿ Nos reimos un poco?. No le veo la gracia. ¿Otro titular sensacionalista?.

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