Cómo disfrutar de las fiestas sin contaminar
Cada español genera dos kilos de basura durante estas fechas
Las asociaciones ecologistas recomiendan el uso de árboles artificiales. SXC
La Navidad es una época en la que se dispara el consumo, privado y público, de energÃas y recursos. Según informa Ecologistas en Acción basándose en un informe del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético, sólo en alumbrado navideño los ayuntamientos españoles gastarán 30 millones de kilovatio hora. Ese consumo extraordinario se traduce en 10.000 toneladas más de CO2 emitidas a la atmósfera.
En cuanto al consumo de bienes y servicios, cada español realizará un gasto navideño de alrededor de 1.000 euros. Un informe del Ministerio de Medio Ambiente señala que los españoles consumen y contaminan casi tres veces por encima de su capacidad biológica, es decir, que cada habitante usa y contamina los recursos de 6,4 hectáreas, mientras que la biocapacidad del territorio -las hectáreas disponibles para mantener un desarrollo sostenible- es de 2,43 hectáreas.
Estos datos son extensibles a la mayorÃa de paÃses que se encuentran en el hemisferio norte. Como ejemplo, bastan dos datos ofrecidos por el Instituto Worldwatch: el 12% de las personas que viven en el norte de América y Europa es responsable del 60% del consumo mundial, y un ciudadano estadounidense consume 150 veces más energÃa que otro nigeriano. Esto significa que, si el modelo de consumo de los paÃses del norte se extendiese a todo el mundo, se necesitarÃan tres planetas, con sus materias primas y fuentes energéticas, para satisfacer la demanda.
Asociaciones ecologistas como Greenpeace o Ecologistas en Acción aprovechan esta temporada navideña para proponer una serie de medidas con las que el ciudadano de a pie puede poner su grano de arena en la reducción de estas cifras, cambiando en la medida de sus posibilidades la tendencia del modelo de consumo, claramente insostenible, tanto ambiental como socialmente.
Compras y temperatura
Realizar las compras en comercios cercanos en lugar de las grandes superficies es uno de los consejos ofrecidos en cuanto a la reducción de gasto energético se refiere, asà como mantener en los hogares una temperatura acorde con la época del año, lo que evita un gasto excesivo en calefacción. Se pueden utilizar luces navideñas de bajo consumo o microbombillas, y encenderlas únicamente las noches señaladas.
También es aconsejable que los adornos empleados sean de materiales ecológicos (evitando los plásticos y el PVC), no usar los sprays de nieve, ni adornos de acebo natural, o musgo para los belenes. Cambiar algunas costumbres como sustituir los abetos por especies mediterráneas como árbol de navidad, o el uso de árboles artificiales cuyos materiales no supongan un perjuicio para el medio ambiente, ayudarán a evitar la desertificación, pues en España cerca de dos millones de árboles acaban todos los años en la basura.
En cuanto a los regalos, Ecologistas en Acción sugiere valorar la necesidad de cualquier compra antes de realizarla, intentar averiguar el proceso de fabricación de los productos y si durante el mismo se ha perjudicado el medio ambiente, y también la repercusión que tendrá sobre el planeta el uso de esos productos. Los bienes que se han producido localmente, además, no necesitan de transporte, por lo que su compra es más respetuosa con el planeta.
Greenpeace ofrece algunas alternativas a las compras y los regalos tradicionales, como por ejemplo, hacer un trueque navideño en vez de comprar regalos y, si finalmente lo hacemos, comprar en locales de comercio justo, de ONG o ecológicos.
Otra opción mencionada por distintas ONG es regalar cultura (entradas, suscripciones, libros), o artÃculos de descanso o aventuras, y evitar los juguetes y regalos que funcionen a pilas o utilizar, en caso necesario, pilas recargables. También recomiendan no regalar seres vivos e idear nuestros propios envoltorios para los productos, mediante materiales reutilizados o reciclables.
Durante el resto del año, una persona genera un kilo y medio de basura al dÃa, pero se llegan a los dos kilos durante estas fechas. Hasta un 60% de la basura doméstica lo constituyen los envases, envoltorios y embalajes, que constituyen un serio problema medioambiental pues tanto en su fabricación como en su reciclaje se consumen grandes cantidades de energÃa y suponen un grave impacto ambiental, al convertirse en residuos. Evitando los productos de usar y tirar, eligiendo alimentos con envases retornables o reutilizables, o reutilizando el papel de regalo, se puede evitar generar un exceso de residuos.
Hábitos para todo el año
El ahorro energético y de los recursos puede y debe extenderse al resto del año, según advierten los ecologistas, lo que puede conseguirse siguiendo algunas normas básicas. Entre ellas, se recomienda desconectar los aparatos eléctricos cuando no estén funcionando, utilizar pilas recargables, usar bombillas de bajo consumo y electrodomésticos eficientes, favorecer el consumo de productos locales, colocar dispositivos de ahorro de agua en los grifos y cisternas, o ducharse en lugar de bañarse.
Recuperar viejas costumbres, por otra parte, beneficia a nuestra salud y al medio ambiente. La comida tradicional frente a la comida basura, usar el carrito de la compra en lugar de las bolsas de plástico, moverse en bicicleta o caminar como alternativa al coche, y la limpieza con jabón, limón o vinagre en lugar de lejÃa o amoniaco, evitarán la generación de residuos y el consumo de energÃa.
Una leyenda sobre el árbol de Navidad
Cuenta la leyenda que la tradición de colocar un árbol de Navidad en los hogares comenzó hace 400 años, cuando un sacerdote solÃa regalar en cada época navideña presentes de alimentos, ropa y dinero a los más desfavorecidos. Iba de casa en casa repartiendo los regalos. Pero una noche de Navidad, con el cielo despejado, vio con asombro las estrellas brillar, y decidió colocar los regalos en las ramas del gran abeto situado en el centro del pueblo. Las gentes acudieron a recoger los regalos y desde entonces la reunión navideña se celebra cada año debajo de un árbol. Esta historia es una de las miles que sitúan el origen del abeto como árbol propio de las fiestas navideñas.4 Comentarios
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El belén casero era más ecológico y lo quitaron porque las luces del árbol y los papásnoeles cantando molaban más. Las bombillas de la feria de Abril, el quemar las fallas en Valencia con las calles atiborradas de bombillones encendidos ¡a todas horas!, y las discotecas en nochevieja despilfarran mucho más, agotan muchos más recursos. Joer que no, que hay mucho Ebenezer Scroge amargao por la vida ¡Feliz Navidad a toda la redacció!
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Se podrÃa discutir sobre la conveniencia de poner un abeto de navidad o no, se podrÃa discutir que mejor serÃa poner un "alcornoque de navidad" mejor que un abeto o una picea... pero señores, por favor, decir que más deseable utilizar abetos artificiales me parece un ejemplo de "ecologetismo". ¿Será mejor acaso utilizar abetos artificiales que en un 99,9% de los casos son de plástico que un abeto o picea de vivero? ¿para qué? ¿para evitar la muerte de arbolitos en navidad? ¿y qué materiales deberÃan tener esos abetos artificiales ecológicos? No jodas hombre... He estado pensando sobre el impacto diferencial del abeto artificial: la energÃa necesaria para fabricarlo, el petróleo que se utiliza para la fabricación de los polÃmeros de plástico, la contaminación que se produzca en su fabricación (refino, moldeado del plástico...), los productos quÃmicos adicionales utilizados para su fabricación, los tintes..., los cientos de años que la naturaleza puede llegar a necesitar para biodegradar los polÃmeros de plástico... A esto le podrÃamos añadir que seguramente habrá sido fabricado en China en condiciones laborales de semi-esclavitud y sin legislación ambiental.A todo eso le sumas el coste del transporte por barco a España. Todo esto comparado con el impacto de la producción de una planta de vivero, que es un cultivo comercial como cualquier otro ornamental, que al morir se degradará sin ningún problema para el medio liberando como mucho el CO2 que previamente fijó en su desarrollo. Que se habrá producido en un vivero nacional donde existe una legislación laboral y medioambiental... en fin que no veo por dónde se podrÃa justificar el comprar un abeto artificial que siempre es de plástico o de materiales plastificados frente a un abeto de vivero producido como cultivo ornamental. El artÃculo mencionaba a Greenpeace y Ecologistas en Acción. Ambas organizaciones son de tal solvencia que sólo puedo achacar esto a la mano de un becario navideño. Un becario "ecologeta".
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Tener cuidado con las Bombillas Fluorescentes Compactas (BFC), que llevan mercurio. Si se rompen dentro del hogar, hay que abrir las ventanas para disipar los vapores de mercurio. Después ponerse guantes y utilizar una cinta adhesiva para recoger los pedazos pequeños y el residuo en forma de polvo del interior de la bombilla. Colocar cinta y fragmentos grandes en una bolsa de plástico. Tras haber pasado la aspiradora, colocar la bolsa del depósito dentro de la bolsa de plástico y sellarla doblemente antes de tirarla.
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¿Por qué abetos de plástico? Porque se pueden reutilizar de por vida. ¿Te sirve como respuesta?

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