Nick Clegg: el desconocido que levanta pasiones
El líder de los liberal demócratas se ha dado a conocer gracias a los debates
Nick Clegg. AFP
Nick Clegg, 1967, Buckinghamshire
Su madre es holandesa y su padre proviene de una adinerada familia rusa. Su mujer es española y sus tres hijos se llaman Antonio, Alberto y Miguel. Ha trabajado en Estados Unidos, en Budapest y Bruselas. Habla cinco lenguas. Es Nick Clegg. Es el hombre del momento. Y de ser un desconocido ha pasado a hacer de los Liberal Demócratas una alternativa de Gobierno.
La irrupción de Clegg en la carrera electoral no es cosa de un día. Hay que partir de la base de que tanto laboristas como conservadores cargan con una mochila de la que es muy difícil deshacerse: el pasado. Los primeros por haber estado 13 años en el Gobierno, los segundos por seguir representando muy a pesar de su líder , David Cameron, a la élite británica.
Después están la recesión económica o el escándalo de las cuentas de gastos; la invasión de Irak o las acusaciones de torturas a los laboristas; y la mirada a otro lado de los conservadores cuando se trata de recibir dinero de un presidente, Lord Ashcroft, que guarda su fortuna en un paraíso fiscal. Todo ello, hace que los Liberal Demócratas se presenten a estas elecciones con tan poca fama como faltas graves en su expediente.
Estrella de los debates
Y cuando Nick Clegg el desconocido, se planta en el primer debate televisado de la historia, consigue que el primer ministro repita varias veces la ya famosa frase de "estoy deacuerdo con Nick"; y le saca los colores a David Cameron; y entonces, Clegg pasa a ser el representante de la ‘Cleggmania'.
El líder de los Liberal Demócratas ganó el debate, las encuestas y desató la euforia en un electorado cansado de los "dos viejos partidos", como él se empeña en llamarlos. Como han demostrado las siguientes semanas, lo suyo no ha sido un estrellato efímero. En el segundo cara a cara, encerrado por sus rivales, volvió a repetir victoria y confirmó el descenso de los laboristas a la tercera plaza en intención de voto.
Son muchas las cosas que le dan a Clegg un aire diferente a Cameron y Brown. Su facilidad de palabra, su telegenia, su aspecto de hombre de la calle y su escaso acento pijo. También su oposición a la guerra de Irak, su programa de reducción de la inversión en armamento nuclear o su postura frente a la inmigración. Incluso su visión europeísta -trabajó cinco años en la Comisión Europea-, un tema tabú para los británicos, es algo que no ha frenado su ascenso.
Un europeísta en Reino Unido
Pero su cercanía con la sociedad no le quita de tener un pasado. La familia de su padre está muy relacionada con la aristocracia rusa, estudió en el exclusivo colegio de Westminster, fue a la Universidad de Cambridge y completó su formación en EEUU y Bélgica. La diferencia es que él no lo oculta. En su biografía constan todas estas cosas, mientras que Cameron las borró de la web de los conservadores.
En 1990 trabajó como periodista en Nueva York. Tres años más tarde desembarcó en Bruselas, donde trabajó en la Comisión en proyectos de ayuda al desarrollo. En 1996 se enroló en la aventura de los Liberal Demócratas y en 1999 fue elegido diputado europeo por los East Midlands.
Con una familia recién comenzada -se casó en 2000- duró cinco años en el cargo y decidió volver a casa. Tardó 12 meses en llegar al Parlamento como diputado por Sheffield Hallam. En 2007 ya era el líder de los Liberal Demócratas y entonces empezó a cambiar su historia.
Los analistas esperaban que este ateo confeso y hombre de "no más de 30 mujeres" tuviera por fin su momento de gloria en el primer debate. Pero nadie habría puesto la mano en el fuego porque, después de su aparición en televisión, hiciera que a los dos partidos mayoritarios no les quede más remedio que reprogramar toda su campaña electoral en torno a lo que él diga o haga.
8 Comentarios
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Bueno, esto de ser el primero es comprometido. A ver: menos mal que no tiene acento pijo, porque lo que es la pinta .... Pero no parece un neoliberal, estilo de la Espe, aunque yo no pondría (aún) mi mano en el fuego. Que le voten los ingleses y ya veremos qué hace. Sobre todo en los temas de la UE, que con Grecia en la UVI y Turquía a la puerta, se van a poner muy interesantes. Suerte
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Anda, parece que allí en Inglaterra no les van las dictaduras encubiertas bipartidistas (me alegro por ellos)... En la vida podré ver en esta España decadente y miserable a un tercer partido nacional como es IU o UPyD, debatiendo algo en televisión, es más, sería un milagro ver dedicadas unas pocas páginas de algún rotativo o unos escasos minutos de un espacio informativo a sus respectivos partidos.
Y es que nos quejamos de Berlusconi o de la calidad democrática de los países anglosajones (muchas veces con razón), pero para mafia la que tenemos aquí instaurada y para calidad democrática la nuestra... Y no hablo sólo de los medios de comunicación, los cuales están claramente al servicio uno u otro, hablo también de nuestro "independiente" poder judicial o nuestros "queridísimos" sindicatos, por poner un par de ejemplos; todos ellos meras extensiones de los "dos grandes". Lo mejor es que nadie se queja, total, en España los partidos políticos son como los equipos de fútbol.
Esta es la gran cultura democrática de la que supuestamente tenemos que estar tan orgullosos, cultura democrática digna de forofos aborregados. Así nos va, somos un país de segunda y siempre lo seremos por desgracia.
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Es difícil creer que un pueblo tan profundamente nacionalista como el británico vote masivamente a un holandés casado con una española (España: el enemigo ancestral) y que tengan hijos llamados Antonio o Miguel en vez de james o similares.
No nos vendría mal tanto en GB como en España la irrupción de partidos de centro democrático que dieran un soplo de aire fresco al anquilosado sistema bipartidista instalado en casi todos los países europeos. Tampoco nos vendrí amal un eurocomunismo pragmático y realista que luche por los derechos de los trabajadores y los más desfavorecidos sin delirios revolucionarios y memeces varias (pero esto es muyyyyy complicado, al menos en España donde el eurocomunismo útil murió con la retirada de Carrillo)
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ola comentadores: me podeis explicar el sistema electoral británico?. que ideas representa cad grupo de esos , que si liberal i eso. Gracias.
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Para Iván: Intentaré explicarlo de forma sencilla y simple.
Sistema electoral: El país se divide en circumscripciones (algo más pequeñas que nuestras provincias electorales). De cada circumscripción sale uno elegido, el que más número de votos obtiene, el cual va directamente al parlamento. Por ejemplo, si en oxford votan diez a por los liberales, 7 a los conservadores, 3 a los liberales, ganan los liberales. El representante liberal va al parlamento y los votos de los demás partidos se pierden, ya no cuentan para nada. El parlamento lo conforman los representantes elegidos en cada cirscumscripción. Ventajas: cada ciudadano sabe y conoce quien es exactamente su representante en el gobierno y se puede dirigir a él directamente. Desventajas: como si votas a un partido que no gana en tu circumscripción, tu voto se pierde y no sirve para nada, normalmente los británicos votan al partido fuerte que creen tiene posibilidad de ganar frente al otro, lo que provoca un fuerte bipartidismo. Las cuentas finales también hacen que aunque haya poca diferencia de votos, un partido termine teniendo mayoría absoluta y una gran diferencia de escaños con el resto.
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Para Iván: Acerca de los partidos:
Los conservadores: Ideológicamente se parecerían al PP español. Lo del acento que comenta el artículo no es baladí. En Gran Bretaña, tu acento no sólo determina tu origen geográfico como en el caso español sino también la clase social a la que perteneces. Los conservadores acostumbran a hablar con acento de clase alta lo que hace que sean muy asociados al establishment. El temor de una parte del electorado es a sus políticas dirigidas a apoyar a las clases altas. No han olvidado muchas de las medidas del tatcherismo como por ejemplo, el destrozar su sistema de salud que hasta entonces era un ode los mejores del mundo.
Laboristas: Sería una versión parecida a los socialistas españoles. Han estado más asociados a la clase trabajadora a pesar que sus políticos siempre pertenecen a la clase media. Tienen en contra el cansancio de los británicos después de tanto tiempo en el poder.
Liberales: Vendría a ser una versión e más suave de Izquierda Unida. Son el único partido claramente europeísta. Su desventaja ha sido siempre el sistema electoral británico que como sólo premia a los vencedores de cirscumscripción, les ha dejado casi siempre afuera lo que los hace un partido poco tenido en cuenta por los electores.
He intentado explicarlo de manera resumida y se que es algo zafio, pero espero que te sirva para hacerte una idea
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muchas gracias albein. un saludo
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y se supone qe el Sr. Blair era liberal, pues menos mal...

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