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«Prevaricador es el que deja a los muertos en la cuneta»

Cientos de personas apoyan en Sevilla al juez Garzón

OLIVIA CARBALLAR

“Dijo el canalla de Franco que dejaba a España atada y bien atada. Y lo está. ¡Pero estamos aquí para desatarla!”, gritó, antes de echarse a llorar, Francisco Marín, de 84 años, delante del antiguo cuartel del Queipo de Llano en Sevilla. “Por mi padre, que lo fusilaron cuando yo tenía 13 años, hubo siete víctimas más: sus hijos y su mujer. Yo he sido víctima y sigo siendo víctima”, explicó a centenares de personas, entre ellas, Esther, Juani y Pepi, hermanas del juez Garzón. “Y mi madre no ha venido porque está con él”, dijeron agradecidas por el apoyo.

La habitual concentración convocada por la Coordinadora de Asociaciones de Memoria Histórica de Andalucía cada último sabado de mes, se ha convertido en esta ocasión en un acto multitudinario de solidaridad con el magistrado.

En un manifiesto, leído por los periodistas Rafael Guerrero y Sandra Camps, los organizadores dieron la vuelta al proceso y acusaron a quienes han sentado en el banquillo al juez: “Hay prevaricadores, pero Garzón no es uno de ellos. Los prevaricadores son los que se han opuesto a la investigación de los crímenes de la dictadura y los que contra este juez vienen dictando resoluciones manifiestamente injustas (...) A ellos los acusamos”.  

La vicepresidenta de la Asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía, Paqui Maqueda, insistió en esa reflexión incidiendo en la fosas: “¿No son prevaricadores los jueces que no se personan cuando están sacando decenas de restos, los que dejan al muerto en la cuneta?”, denunció Maqueda, quien recordó a las conocidas como 17 rosas de Guillena (Sevilla), cuyos primeros restos han sido localizados esta semana en el cementerio de Gerena. Este mismo sábado, en su pueblo, fueron reconocidas como hijas predilectas.

El proceso

Esta exhumación y la que se realizó el pasado noviembre en una cuneta de Él Álamo (Sevilla), donde fueron rescatados los restos del minero Nicomedes Fernández, son dos ejemplos claros que sostienen el proceso a Garzón, según el coordinador del grupo de memoria histórica de CGT-A, Cecilio Gordillo. “La del Álamo es una ejemplo de fosa que no existe en el mapa oficial y ello deshace el número de víctimas oficiales, que sería mucho mayor; y en la de Gerena nadie apostaba por encontrar nada y ahí están. De ahí el ataque al juez, por querer sacar a la luz la verdad”, argumenta.

Muchos familiares de represaliados acudieron a la concentración con viejas fotografías y un deseo común: devolverles su dignidad. Sobre una hilera de carteles con el nombre de los asesinados y un interrogante, cuelga una foto de Baldomero Durán, natural de El Real de la Jara (Sevilla). “Fue el primer marido de mi madre”, relata Adelia Hermoso. A su madre, Beatriz, unos soldados la llegaron a intimidar apuntando con un fusil a su hijo, en la cuna. Ni así delató a su marido, finalmente fusilado.

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