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080 Barcelona Fashion: ¿nueva vanguardia?

La Ciudad Condal ha apostado por la moda independiente y los diseñadores de vanguardia

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De la Madrid Fashion Week a 080 Barcelona Fashion no sólo hay un salto geográfico, también de estilo. Tras la extinción de la Pasarela Gaudí, la Ciudad Condal ha apostado por la moda independiente y los diseñadores de vanguardia, bastante menos mediáticos, pero más estimulantes (o eso parecía en principio).

Con un calendario de desfiles donde abundan exóticos nombres llegados desde Finlandia, los Países Bajos, Austria o Japón, el certamen catalán confirma su posición como buque insignia de la internacionalización de la moda española. Aunque, para disipar cualquier duda de dónde estamos, la creadora barcelonesa Miriam Ponsa abrió la pasarela con una colección que condensaba las grandes premisas de la moda catalana: sobriedad cromática, complejidad formar, lujo sin ostentación y modernidad contenida.

De la intelectualidad inherente a la moda catalana, a la rebeldía plausible de la moda británica. Canadiense de nacimiento, aunque vive y trabaja en Londres, Mark Fast se estrenó en 080 Barcelona subiendo a escena una pírrica colección de vestidos pensados para princesas del underground, un glamour barriobajero demasiado evidente incluso para la moda británica...

Gori de Palma no es ni catalán ni inglés, pero su poderosa estética hace enmudecer a unos y a otros. El mallorquín volvió a meter el dedo en la llaga, esta vez para actualizar la estética de los skinheads originales, aquellos surgidos al amparo de la clase obrera londinense de finales de los sesenta, que poco tenían que ver con su derivación neo nazi y menos con los serial killers de La Naranja Mecánica. Las propuestas de Gori de Palma ahondan en la más pura imaginería de los cabezas rapadas, léase botas Dr Martens, vaqueros pitillo y cráneos relucientes.

Lo cierto es que, visto lo visto, la modernidad empieza a quedarse anticuada, más aún si nos fijamos en Manuel Bolaño, a quien su maximalismo cromático y formal se le fue de las manos. En general, y aunque es pronto para conclusiones, al relevo de la vanguardia le sobra potencia y le falta control.