Publicado: 08.04.2009 08:00 |Actualizado: 08.04.2009 08:00

14 cofradías de Zamora y Sevilla mantienen el veto a las mujeres

Los representantes de estas hermandades ni siquiera se plantean reformar los estatutos

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Ser mujer complica las cosas por Semana Santa. Algunas hermandades ancladas en vetustos estatutos vetan la entrada y participación de mujeres en sus corporaciones, impidiendo así una situación anhelada por muchos. En Zamora y en Sevilla, sendos grupos de mujeres cofrades ya han alzado la voz para que la igualdad impere en las cofradías. Ha comenzado la revuelta del antifaz.

Como si de un tiempo pasado se tratara, las hermanas de seis cofradías de Sevilla (El Amor, Las Penas de San Vicente, La Quinta Angustia, El Silencio, El Gran Poder, y el Santo Entierro), de un total de 59, siguen sin poder participar en los cortejos procesionales por el simple hecho de ser mujer. Los estatutos así lo marcan, y los representantes de estas hermandades, al menos por ahora de forma oficial, tampoco se plantean cambiarlos. No obstante, algunos cofrades han comenzado a reivindicar la igualdad por iniciativa propia. Es el caso de un grupo de hermanas de una de las cofradías implicadas.

Un documento con las firmas de 167 hermanos y hermanas de la Hermandad de Las Penas de San Vicente pretende que las cosas cambien en la cofradía para que no haya discriminación por el hecho de ser mujer. Inmaculada Molina, una de las hermanas, asegura sin pelos en la lengua: "En los tiempos en los que estamos habría que cambiar las cosas, no entiendo por qué tienen que distinguir entre hombres y mujeres".

Sonia Alías, cofrade y costalera sevillana, también ha sufrido, como tantas otras mujeres, la discriminación desde pequeñita: "Mis padres apuntaron a la hermandad a mi hermano, pero a mí, por ser una niña, no. Yo lo hice cuando era más mayor". Sonia ya se ha desquitado y procesiona cada año desde que su hermandad (La Redención) permite a las mujeres formar parte del cortejo entre sus filas de nazarenos. Lo ha hecho incluso embarazada de cinco meses, como el pasado Lunes Santo.

En Zamora, otra ciudad con un marcado acento cofrade, la polémica por el veto a las mujeres en las cofradías también se ha recrudecido en las vísperas de la Semana Santa. De las 15 cofradías que completan la nómina de la semana de la pasión, más de la mitad, ocho (Vera-Cruz, Jesús en su Tercera Caída, Espíritu Santo, El Silencio, Jesús Nazareno, Via Crucis y Yacente), no permiten a las mujeres poder pertenecer a sus agrupaciones.

La Asociación de Mujeres Cofrades de Zamora, después de hacer peticiones individuales de ingreso en las hermandades, optó por dar un paso más: presentar en bloque ante la Junta Pro Semana Santa (consejo de cofradías) 153 solicitudes de ingreso de mujeres cofrades. Ni siquiera les recogieron los formularios, según afirman desde la Junta, "porque esta no tiene potestad para ello".

Maite Lorenzo, secretaria de la asociación zamorana, reconoce que el debate está presente en la sociedad zamorana. "La gente te apoya de forma personal por la calle, pero no se atreven a dar la cara en público", explica Maite. Sus esperanzas de poder salir en alguna de estas cofradías se desvaneció hace tiempo. Ahora solamente espera que pueda hacerlo su hija.

Murcia es otra de las ciudades en las que las mujeres no pueden procesionar con túnica en una de sus 15 hermandades, El Refugio. Otras localidades, como Valladolid o Málaga, que disfrutan también de una Semana Santa de mucho prestigio y reconomiento, se alejan de lasdiscriminaciones.

En estos casos, las mujeres pueden participar en los cortejos como nazarenas e incluso como costaleras o porteadoras. Como los hombres, ni más, ni menos.