Publicado: 12.12.2015 21:13 |Actualizado: 13.12.2015 09:39

Gabriel Rufián: "En 18 meses dejaré mi escaño para regresar a la República Catalana"

El candidato de ERC al Congreso cree que Podemos está "tratando de vender" un referéndum "que saben que no van a conseguir", pide el voto de la CUP el 20-D para "no regalarle la imagen de Catalunya a Albert Rivera" y justifica la presencia de diputados republicanos en Madrid porque "hay que plantarles cara: decirles en su casa y en su cara que han perdido".

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Gabriel Rufián

El candidato de ERC al Congreso Gabriel Rufián.

BARCELONA.- Hace algo más de cuatro meses, Gabriel Rufián (Barcelona, 1982) concedía a este diario una entrevista en la que valoraba su paso por Súmate, la asociación soberanista que agrupa a catalanes castellanohablantes y cuyo presidente, Eduardo Reyes, es, desde el pasado 27-S, diputado en el Parlament de Catalunya. Por aquel entonces Rufián era un desconocido del gran público, un currante que disparaba con bala en su cuenta de Twitter y al que la Assemblea Nacional Catalana (ANC) quiso integrar en su secretariado nacional; una decisión que a la postre cambiaría su vida. Desde agosto hasta hoy, ha participado en más de un centenar de mítines, ha hecho campaña activa por Junts pel Sí, ha dejado su empleo "de mileurista", ha sacado de quicio a los tertulianos de 13TV y finalmente ha aceptado ser el número 1 de Esquerra Republicana de Catalunya al Congreso. Un sprint con el que este diplomado en Relaciones Laborales apenas se ha despeinado. Su actitud sigue siendo la misma: relajado, optimista y exageradamente seguro de sí mismo. Esta vez la charla no se desarrolla en una cervecería; tiene lugar en el despacho que la secretaria general de ERC, Marta Rovira, posee en la sede del partido, un recinto que recibe al visitante con un mapa de tamaño generoso dels Països Catalans. Esta es -según su recuento- la 23ª entrevista que concede en esta campaña electoral.



¿Por qué es necesaria ERC en el Congreso de los Diputados?

Porque tenemos que ocupar ese espacio de poder, un espacio que, guste más o guste menos, es enorme. El Congreso es una institución que entendemos que forma parte de otro estado. Por lo tanto, en un escenario normal no haría falta ir. Porque ya hemos votado, nos hemos contado y hemos ganado. Pero como estamos ante gente que está llamando 'desafío', 'amenaza' o 'golpe' a 2 millones de votos y 72 diputados, no hay más remedio que ir y tratar de plantar cara: decirles en su casa y en su cara que han perdido, algo que ellos jamás lo van a reconocer.

Por esta regla de tres, ¿también es necesaria una Democràcia i Llibertat fuerte?

Sí, nosotros venimos de una coalición con Convergència [Junts pel Sí] y entendemos que vamos al Congreso a lo mismo, a defender el voto de la gente, a defender la República Catalana. Por eso ahora no vale ganarnos entre nosotros. El hecho de que dos formaciones tan diferentes vayan con la misma intención refleja la victoria de este proceso. Quien crea que se puede ganar este país sin lo que representa la derecha, el centro liberal conservador catalán, se equivoca. Y lo digo yo que estoy a las antípodas de esta ideología. Ahora no vale ganar a ningún político ni a ningún partido, ahora solo vale ganar un país. Deseamos pues que sean muy fuertes en el Congreso, aunque esperamos que a nosotros nos vaya un poquito mejor.

¿No es relevante entonces que ERC quede por encima de Democràcia i Llibertat?

Hombre, entendemos que somos la fuerza que realmente puede plantar cara a Ciutadans. Incluso con toda la humildad del mundo, también pensamos que podemos interpelar de una mejor manera a la gente de Podemos. La única diferencia entre ERC y En Comú Podem son los tiempos. Siempre les decimos lo mismo: que nos vemos la noche del 20-D, porque van a volver a ganar los mismos. Entonces les preguntaremos: ¿cambiar el estado español con quién? No hay nadie que quiera cambiarlo. Y la otra pregunta que haremos es: ¿Por qué si ya hay mayoría de cambio en Catalunya hay que esperar que la haya en el resto del estado español? Hagámosla aquí primero y luego intentemos inspirar a los que de forma lícita y honesta quieren cambiar el estado español. Les decimos que la revolución es aquí y ahora y se llama proceso de autodeterminación catalán.

¿El objetivo del 20-D es que los diputados independentistas sean más que los del PP, PSC y CS juntos para reforzar imagen?

Sin entrar en números ni en especiales expectativas, tenemos que ser lo más fuertes posibles, hacer lo que siempre hemos hecho: ganar. Votar y ganar. Lo hicimos en las municipales, en un consulta [9-N] y en un plebiscito [27-S]. Y aun así nos niegan la victoria. Por eso conviene volver a ganar, porque sino aquellos que no reconocen esta victoria dirán que aquí nunca ha pasado nada.

Para lograrlo habrá que movilizar el voto de la CUP, que se caracteriza por no votar en las generales… ¿Cuál es la estrategia?

No hay tacticismo ni estrategia. Nos sentimos próximos a la CUP, personalmente yo estoy próximo organizativamente, parlamentariamente e ideológicamente. Son de los nuestros, es gente que ha demostrado un sentido de estado y una responsabilidad en este proceso muchísimo mayor del que muchos les presumían. Intentamos interpelarlos para que entiendan que hay que volver a a ganar porque si no, estaremos regalando el relato a gente con intenciones poco democráticas. No podemos regalarle la imagen de Catalunya a Albert Rivera.

Desde luego, Ciutadans se frota las manos con la idea de ser la fuerza más votada en Catalunya. Su lectura es clara: si lo logran querrá decir que la hoja de ruta soberanista habrá llegado a su fin.

No sorprende porque Ciudadanos es la misma derecha de siempre pero barnizada. Bien, bien no es un partido, es una especie de maquinaria mediática y de poder tremenda. Al final es la misma derecha que ya representó Fraga. Su propuesta estrella, como el contrato único, resume en una sola medida todas las reformas laborales más restrictivas y reaccionarias de los últimos 30 años. Y la segunda propuesta es su anticatalanismo: llevan nueve años diciendo que el castellano está perseguido en Catalunya, el idioma que estamos hablando hoy aquí, en la sede de ERC, y espero que nadie nos detenga a la salida… Es una formación política que quiso salir pitando del Parlament de Catalunya cuando se condenó el franquismo. Son el mismo PP y la misma Alianza Popular de siempre pero con trajes más caros.

¿Sienten que la falta de acuerdo entre JxSí y la CUP ha desmotivado al electorado independentista?

Entendemos perfectamente la intranquilidad y la ansiedad de la gente porque nosotros también la tenemos. Pero también entendemos que estamos ante una negociación extraordinaria. Y eso requiere calma, tranquilidad, generosidad y paciencia. La Junta de Andalucía estuvo 3 meses negociando un gobierno autonómico y no pasó nada. Aquí llevamos dos negociando una República Catalana y parece un caos y un drama. Yo me pregunto: ¿De qué valdría alcanzar un acuerdo en un día y luego tener una enorme inestabilidad parlamentaria? Conviene una estabilidad parlamentaria firme para iniciar lo que queremos. No hay plan B, el acuerdo se alcanzará seguro. La noticia también sería que Convergència y la CUP, tan diferentes, se pusieran de acuerdo inmediatamente.

Dicho de otra forma: si hubiera habido ya acuerdo los sondeos les daría una fuerza más arrolladora?

Quizá sí, quizá no. Pero imagina que hubiera un acuerdo de un día y luego hubiera problemas. Necesitamos una gran estabilidad y por nosotros no será. Estamos tratando de mediar entre dos formaciones que no tienen nada que ver entre ellas. Al final se alcanzará el acuerdo, la gente de este país se lo merece todo.

¿Usted si hubiera nacido fuera de Catalunya el 20-D votaría a Podemos?

Yo les seguí a todos ellos hace cuatro años y me parecía muy bien todo lo que decían, me parecía gente realmente de izquierdas que defendían el derecho a la autodeterminación de cualquier pueblo. Pero considero que ahora son más coherente gente como Julio Anguita, Xosé Manuel Beiras o Alberto Garzón… La izquierda de siempre, vaya. Al final Podemos ha hecho una especie de viaje en el que ha sacrificado muchas de sus posturas en pos de una victoria que al final tampoco van a conseguir. Lo que hacen en muchos casos es 'Felipismo', sobre todo su cúpula. Y esa es una muy mala noticia para el estado español.

¿Hay que creer a Pablo Iglesias cuando habla del referéndum o el recuerdo del 'apoyaré al Estatut' de Zapatero sigue escociendo en ERC?

Nosotros les decimos que el referéndum ya se hizo, el 27-S, y por cierto negado por el gobierno español. Y ganamos. Ya está hecho, ya tenemos una mayoría de cambio. Les decimos: ¿Cómo van a hacerlo? Que dejen de intentar vender algo que saben que no van a conseguir. Lo dice la demoscopia y la propia Constitución, en un estado que gana otra vez el PP, ¿cómo se hace un referéndum con un partido que dice que votar es un golpe de estado? No van a ganar por mayoría absoluta ni mucho menos tendrán 2/3 del senado ni el Congreso. Así que aquella III República que esperan… es catalana

Hablando de República, ¿te sorprende que se cuestione tan poco la monarquía en los debates, incluso por parte de aquellos partidos que hace un tiempo sí abrieron ese melón?

Partidos que, además, acostumbran a fijarse mucho en los apellidos de aquellos que defendemos este proceso independentista y se fijan muy poco en el apellido de una familia, los Borbones, que por el simple hecho de tener ese apellido cobra 8 millones de euros públicos al año. Al final, el hecho de no poner en duda una institución tan antidemocrática e incluso medieval como la monarquía refleja muchas cosas. Pero es que el líder más valorado en el estado español es Felipe VI. Y aquí es Oriol Junqueras. Está todo dicho. Nosotros podemos demostrar a mucha gente con memoria republicana que se puede ganar ese país que les robaron.

Usted ha dicho que esperan encontrarse con Podemos el día después de las elecciones. ¿Qué mensaje les trasladarán?

Que vengan, que ayuden a este proceso constituyente, que estén al lado de la gente. Aquí mientras algunos propugnaban una revolución en platós de televisión, ya se estaba haciendo una revolución en las calles, con gente que votaba diferente, con cartulinas de colores, camisetas con mensajes, sonrisas y sin romper una sola papelera. La revolución ya ha pasado. Les pedimos ahora que nos ayuden porque todo el mundo es imprescindible.

Muchos de los votantes de Podemos están a favor de un referéndum pero no de la independencia…

Al final se trata de democracia, ¿no? Ya tenemos mayoría total y absoluta. El pueblo catalán ha perdido un montón de veces y por fin ha ganado. Con toda la humildad del mundo, le decimos al votante de Podemos, que es progresista, que quiere un cambio y una regeneración, que la mayor revolución del sur de Europa está en Catalunya. Si quiere cambiar las cosas, que nos ayude.

¿Cómo le pinta el escenario del Congreso un veterano como Joan Tardà?

Joan es un ejemplo de valentía, audacia y dignidad increíble. Es dramático que me pregunten '¿cómo es que te planteas ir a los leones?'. Al final, estamos hablando de una cámara de representación del pueblo, que se considere que te van a tratar mal... Nosotros trataremos de hacer lo que lleva haciendo Tardá desde hace tiempo: ocuparles, preocuparles y decirles que han perdido. Con toda la decencia posible.

¿A quién le hace especial ilusión conocer en el Congreso?

Personalmente me hubiera gustad mucho coincidir con Julio Anguita, en su época parlamentaria. O con Beigas, por ejemplo. También conocer a Labordeta, desgraciadamente ninguno de ellos estará ahí.

Defensa de Catalunya a parte, ¿qué papel espera jugar ERC en otras materias?

Por un voto de ERC no será que no se apruebe una ley en contra de los desahucios o a favor de erradicar la pobreza energética. En definitiva, aquellas iniciativas legislativas que estén por dignificar la vida de las personas de este país de países llamado España, se sientan como se sientan o hayan nacido donde hayan nacido. Por eso siempre estaremos al lado de la gente de Izquierda Unida, BNG, Bildu... Ahora bien, entendiendo que vamos a defender lo que en Catalunya ha sucedido: el proceso de desconexión hacia la autodeterminación

No has mencionado al PSOE…

Porque no es socialista ni es obrero. Felipe González lo tuvo muy claro, él fue el primero que traicionó a este partido que hace tiempo que no es digno de su historia. Con sus actos lo refuerzan: es gente que se ponen muy de acuerdo con la derecha, como en el artículo 135 de la Constitución que cambiaron en una sola noche, lo único que le queda de izquierdas es el sitio donde se sientan en los consejos de administración.

Hombre, en Catalunya, la izquierda y la derecha también se han puesto de acuerdo...

Sí, pero curiosa derecha catalana la que negocia el impuesto a la banca, curiosa derecha catalana la que está a favor de una ley contra la pobreza energética o el impuesto a las nucleares, una derecha que está en el centro liberal conservador y negociando un plan de choque inaudito. Al final es simple decencia. La mejor ideología del mundo es la decencia. Me hace gracia que se considere a JxSi algo malo y que se pueda llegar a pactar entre PSOE, Ciudadanos y PP una especie de monarquía federal sea algo positivo.

En cualquier caso, si Catalunya logra la desconexión, ¿dejará su escaño?

Ese mismo día, de forma inmediata, todos los diputados de ERC. No tendría ningún sentido quedarnos y la imagen sería muy potente. Los diputados que iremos a Madrid seremos una especie de delegación diplomática en defensa de la República Catalana. Irnos cuando la logremos, sería una imagen hermosa.

Entonces prevé una estancia corta en Madrid…

Sí, sí, 18 meses. Lo que está pactado. Y vamos a cumplir los tiempos.

¿Desde ERC celebrarían que el 20-D el PP revalidara el poder?

Jamás celebraríamos nada que esté en contra de las condiciones de vida de millones de personas que lo están pasando muy mal. Que sigan gobernando los que han provocado ese dolor sería la peor noticia para ellos. Y la segunda peor noticia sería que gobernara el PSOE, que inició todo esto.

¿Qué combinación le preocupa más: CS-PP o PSOE-CS?

Insisto: me parecen tres partidos que exactamente iguales, cualquier combinación vendría a ser lo mismo.