Publicado: 03.04.2014 10:25 |Actualizado: 03.04.2014 10:25

Unos 200 inmigrantes protagonizan un nuevo intento de entrada a Melilla

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Veinticinco de los 27 inmigrantes que permanecían encaramados a la valla de Melilla desde esta mañana han retornado a Marruecos tras permanecer entre seis y ocho horas subidos a la parte más alta del obstáculo. Según han informado fuentes policiales, sobre las 15 horas, alrededor de una veintena de subsaharianos ha descendido del lugar en el que habían permanecido desde las nueve de la mañana.

El grupo de inmigrantes llevaba subido a la valla desde el asalto masivo que han protagonizado entre 150 y 200 subsaharianos a las 9 horas por la zona de Rostrogordo, en la parte norte del perímetro, según las cifras que baraja la Delegación del Gobierno. Alrededor de una treintena se subió a lo alto de la valla ante la presencia de un fuerte dispositivo de seguridad, tanto en el lado español como en el marroquí.

Uno de los inmigrantes tuvo que ser auxiliado por sus propios compañeros y por agentes de la Guardia Civil tras sufrir una lipotimia, por la que fue trasladado hasta el Hospital Comarcal de Melilla. El resto permanecía en lo alto de la valla, desde donde han lanzado gritos de "libertad, libertad" o "España, España".

El cansancio hizo mella entre los inmigrantes y uno de ellos, sobre las 14 horas, decidió bajarse y abandonar su intento de acceder a territorio español. Una hora más tarde, la mayoría hacía lo mismo y descendían del vallado, quedando alrededor de siete todavía subidos. Los inmigrantes han bajado desde una altura de seis metros, algunos de ellos descendiendo por la propia verja y otros ayudados por una escalera que han colocado las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Tras descender, las autoridades marroquíes se han hecho cargo de estos subsaharianos, mientras que dos continúan aún encaramados. Los periodistas que se encontraban en la zona han sido desalojados del lugar por la Guardia Civil.

Tras las recientes entradas de subsaharianos, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla continúa colapsado con una ocupación que supera el triple de su capacidad idónea, que es de 500 plazas, a pesar de los traslados que se han producido a la península, el último de ellos anoche.