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El 2011 vendrá con tonos ácidos sobre pieles de porcelana muy luminosas

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Los tonos ácidos sobre pieles de porcelana muy luminosas y los cabellos ondulados son el hilo conductor de las nuevas tendencias para la temporada primavera-verano 2011, ha explicado hoy el maquillador José Belmonte, subdirector de maquillaje de Cibeles Madrid Fashion Week.

Belmonte ha trabajado la imagen de las modelos en esta 52 edición de Cibeles y, según ha relatado hoy a Efe, la propia princesa Letizia le pidió su opinión como profesional durante su visita a la pasarela la semana pasada.

De forma muy "sencilla y natural", la princesa de Asturias le preguntó "cómo iba maquillada", ha señalado.

Su piel es "bonita y aterciopelada" y posee unos "ojazos impresionantes", ha contado el maquillador, quien le sugirió que "un poco de máscara de pestañas y colorete sobre los pómulos" sería suficiente para realzar su belleza.

Para Belmonte, "los tonos ácidos sobre pieles muy luminosas y los cabellos ondulados" dominarán la próxima temporada, a la luz de lo visto en Cibeles.

La máxima sofisticación ha llegado de la mano de Hannibal Laguna, que ha ofrecido un recital de buen gusto con cejas marcadas, pestañas postizas, mirada profunda, coloreada en tostado y dorado, y labios en burdeos y frambuesas.

Fresca y veraniega ha sido la propuesta de Devota&Lomba, que ha adornado los ojos femeninos con "eye-liner" en tonos flúor tan atractivos como el naranja ácido, el fucsia, el turquesa o el pistacho.

Inspirado en los años 60 y 70, Roberto Verino ha realzado la mirada femenina con un maquillaje muy negro con sutiles brillos sobre una piel desnuda.

Románticas y con reminiscencias decimonónicas han sido las propuestas de Lydia Delgado y Elisa Palomino, que no han dudado en desnudar los ojos para vestir la boca con el clásico y atractivo rojo anaranjado y adornar los pómulos con sonrosadas mejillas, emulando a las muñecas de porcelana.

Sin embargo, Miriam Ocariz ha preferido quedarse con la dulzura de los tonos pastel. Sobre el párpado un verde suave, mientras que en los labios ha posado rosa tierno, que acentuaba con una pizca de rojo como si las modelos se acabaran de comer una piruleta.

Juanjo Oliva ha trabajado un aire inglés: tez blanca, incluso pálida, salpicada con luces fucsias en la boca. Más limpio, incluso con efecto de cara lavada, ha sido la elección de Montse Bassons. Los maquillajes tan naturales son tan "complicados de trabajar" como los más historiados, ha dicho Belmonte.

Roberto Torretta, David Delfín y Ángel Schlesser han preferido miradas ahumadas sobre dermis metálicas y bocas naturales, al igual que las diseñadoras Dolores Cortés y Guillermina Baeza, que han borrado el color de la boca y sobre pieles bronceadas han dado más importancia a los ojos.

El cabello suelto, con una "suave ondulación, abierto en el medio y sin apenas producto", ha sido la tendencia más vista, ha explicado Beatriz Matallana, responsable de peluquería en Cibeles Madrid Fashion Week.

Respecto a los recogidos, lo más visto han sido las trenzas y los moños italianos, eso sí con mechones sueltos y "texturas rotas". Los colores marrones y castaños con reflejos rubios y dorados han sido los protagonistas, aunque el rosa clarito ha puesto la nota de fantasía.