Publicado: 23.03.2014 17:49 |Actualizado: 23.03.2014 17:49

22-M, las marchas de la confluencia

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"Pan, trabajo y techo". Con estas reivindicaciones, cientos de miles de personas abarrotaron las calles de Madrid este sábado. Las Marchas de la Dignidad volvieron a enviar al Gobierno y a las élites económicas un claro mensaje de indignación y hartazgo hacia las políticas de austeridad y los recortes económicos, el paro, la precariedad laboral y las consecuencias de primar el pago de la deuda pública frente a los derechos más básicos de la ciudadanía.

A nivel estatal, ha sido una de las manifestaciones más importantes y nutridas desde el 15-M, y ha logrado reunir a plataformas, colectivos, sindicatos y partidos políticos de la izquierda. Aunque las Marchas comenzaron a fraguarse como una protesta contra el escandaloso desempleo que azota al país, sus demandas eran tan básicas que no han dejado indiferente a ningún colectivo: El Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), pensionistas, trabajadores de la educación y la sanidad públicas, españoles que habían emigrado para encontrar el empleo que en España no consiguen, parados de todos los rincones del país, jóvenes, estudiantes... Un sinfín de perfiles se dieron cita en las calles porque "el enemigo es común: el Gobierno y las élites financieras".

Diego Cañamero, portavoz de Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT); Teresa Rodríguez, activista social y candidata a las primarias de Podemos, e Irene Montero, activista de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), analizan para Público la importancia de esta movilización para relanzar a nivel estatal la lucha contra las políticas implementadas desde el comienzo de la crisis.

"El pueblo está construyendo sus propios mecanismos para representarse a sí mismo"

Diego Cañamero, portavoz del SAT, explica con claridad - después de encabezar la columna andaluza que llegó a Madrid desde Córdoba- las razones por las que este sindicato impulsó una movilización como ésta: "Andalucía tiene que responder. Tiene el 37% de paro, el 67% de paro de juvenil y dos millones de pobres. Andalucía tiene que levantarse y esta marcha es una prueba evidente de esa actitud. Han venido 600 autobuses, eso no es casualidad, es porque hay una indignación grande", afirma el sindicalista, que advierte de que "la gente llora mucho en el silencio de sus casas, detrás de su puerta, y ese llanto ya se está convirtiendo en rebeldía para salir a la calle".

"La sociedad busca nuevos referentes y herramientas porque los partidos tradicionales están caducados"

Pero Cañamero sabe que salir a la calle no basta. Para conseguir ese "pan, trabajo y techo" que reivindica, ve necesarios "unidad, nuevos referentes y nuevas herramientas". "La confluencia es importante en esta movilización. La sociedad está buscando nuevos referentes y herramientas porque los partidos tradicionales se han quedado muy caducados. El pueblo está construyendo sus propios mecanismos para representarse a sí mismo con unidad de abajo a arriba, y eso es lo que estamos tratando de construir: una orientación clara de la economía para el pueblo y la democracia para el pueblo".

Para ello ve esencial "conservar la unidad de toda la gente, para decirle al Gobierno que se tiene que ir, que ya no representa a los pueblos, que el voto no da derecho al abuso. El Gobierno se ha convertido en un maltratador de pueblos, y a los maltratadores hay que enjuiciarlos y procesarlos. Por lo tanto el pueblo está legitimado para procesar a este gobierno que no nos representa", subraya. "Las siglas no importan, lo importante es que esté el pueblo unido en la calle", dice. Y emplaza a los sindicatos mayoritarios a preguntarse "por qué el pueblo les está pasando por encima".

Ése es el motivo por el que las diferentes columnas y colectivos que se han sumado a la iniciativa tienen la intención de concretar acciones hasta el día 25 en Madrid, pese al despliegue policial que acompañó la protesta. "Al pueblo no se le puede parar con ni policía ni con porras. Se le para con justicia, dignidad y derechos".

"El reto de Podemos será lograr que las demandas del 22-M se conviertan en decretos ley"

En la manifestación del sábado, Teresa Rodríguez, destacada activista de la Marea Verde en Andalucía y candidata a las primarias de la iniciativa Podemos, coincide con Cañamero en la necesidad de nuevos referentes y herramientas políticas para "convertir en decretos ley las demandas que estamos viendo en esta movilización", sostiene.

"Estas marchas son fundamentales ahora, cuando hay un reflujo de la movilización social. Hay muchos conflictos aislados, pero la movilización a nivel estatal y coordinada no se daba desde octubre, con la última huelga de educación. Las Marchas pueden reabrir un ciclo de movilizaciones a nivel general que vincule las distintas peleas en torno a reivindicaciones comunes y claramente rupturistas, como son el impago de la deuda y no aceptar las políticas de austeridad ni los recortes de derechos", explica. "De alguna manera, el proceso de las Marchas ha generado dinámicas de coordinación entre luchas que ya se conocían y otras que no: territorios que no estaban coordinados y por eso cumple ese doble objetivo de coordinar a nivel territorial, y entre sectores centrados en su conflicto particular", asegura para poner en valor la "masividad" con la que estas protestas han apoyado conflictos particulares durante los días que las columnas han marchado hasta la capital. "¨{Las Marchas} han vuelto a generar ese empoderamiento popular con ocupaciones de sucursales bancarias o liberaciones de espacios", subraya.

"El proceso de las marchas ha generado dinámicas de coordinación entre luchas"

También destaca la oportunidad que suponen las Marchas de la Dignidad, no sólo para señalar los problemas existentes, sino para "que los colectivos se encuentren aquí y se organicen a nivel estatal". "La Marea Verde ha aprovechado esta cita para encontrarse, reunirse y organizarse de cara a próximas movilizaciones, y lo mismo están haciendo otros colectivos como los yayoflutas, los preferentistas, los afectados por la hipoteca... Hay que aprovechar la ocasión para recuperar la coordinación a nivel estatal para parar a este Gobierno, que es de lo que se trata", apunta

Camina en dirección a la Plaza de Colón entre dos cortejos: el de Ustea - sindicato de educación- y el de Izquierda Anticapitalista -organización en la que milita en Cádiz-. Preguntada por la cantidad de gente que marcha con pegatinas de Podemos, Rodríguez se muestra convencida de que "están aquí como parte de todas las demandas que se están debatiendo dentro del programa, reivindicaciones de Podemos", como "la lucha contra la dictadura de los mercados y la deudocracia, y que exista una correspondencia entre lo que se demanda en la calle de forma organizada y lo que se legisla desde la instituciones. El reto de Podemos tal vez sea convertir en decretos ley todas estas reivindicaciones que hoy vemos aquí, y es lo que nos planteamos a la hora de dar el salto a las instituciones".

"Nuestros enemigos comunes son las élites financieras y los gobiernos que están a su servicio"

Entre los carteles de "Stop Desahucios" que llenan el bloque de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en la manifestación, Irene Montero, activista del colectivo por el derecho a la vivienda, explica la importancia que tienen las marchas para la plataforma a la que pertenece. "Hay una relación evidente entre el paro y los desahucios", resume la activista. "La gente que no puede pagar su hipoteca o su alquiler, o los jóvenes que no se pueden emancipar -como nos pasa a muchos- tienen una relación directa con quedarse en paro o con ser parados de larga duración", sostiene. Un problema que afecta a todos los niveles de la vida de las personas, y que se agrava con las políticas de recortes sociales, dice.

"La oligarquía financiera quiere seguir enriqueciéndose a costa de las grandes mayorías"

"Una vez que un miembro o dos de una familia están desempleados no pueden hacer frente al pago de la hipoteca, y acaban teniendo ya no sólo el problema de su casa, sino también de alimentación, de educación, de sanidad... Todo está relacionado entre sí, y por eso las diferentes PAH nos hemos sumado a esta movilización, porque lo que está en juego son las vidas de las personas", asegura. Para su colectivo, "la oligarquía financiera de este país ha decidido que quiere seguir enriqueciéndose a costa de las grandes mayoría sociales. En defensa del derecho la vivienda digna, la PAH se suma a las Marchas, pero también en defensa de las demás reivindicaciones que afectan a otras áreas de nuestra vida y que también se están viendo afectadas por las decisiones de esas élites financieras".

Montero también resalta la importancia de la confluencia en esta movilización. "Poco a poco vamos tomando conciencia de que es muy necesaria la lucha en los barrios, ciudades, centros de trabajo y estudio por temáticas concretas como salud, educación, vivienda, etc. Pero a la vez tenemos un problema común que nos une: la pérdida de derechos y la imposibilidad de tener una vida digna", añade. Algo generado por un "enemigo común: la oligarquía financiera y los gobiernos tanto del PP como del PSOE que no han demostrado otra cosa más que estar a su servicio. Por eso en agosto de 2011 reformaron el artículo 135 de la Constitución, para que paguemos la deuda que han generado esas entidades financieras antes que los derechos sociales", critica. "Esa conciencia de que el enemigo es común y de que la problemática es común en su base nos hace confluir en una gran movilización como ésta, y espero que en muchas más que vendrán. Decíamos que las Marchas venían para quedarse y lo seguimos diciendo. Aunque nos vayamos, seguiremos trabajando hasta que podamos garantizar por nosotros mismos todos los derechos que el poder nos quiere negar".