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El 25-A no cumple sus expectativas y termina en enfrentamientos

Un total de 15 manifestantes han sido detenidos durante la movilización convocada por la Plataforma ¡En Pie!, que reconoce un "insuficiente apoyo social"

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La llamada a 'asediar el Congreso' que lanzó la Plataforma ¡En Pie! no ha sido indefinida ni ha logrado la dimisión del Gobierno, como afirmaban los convocantes que era su objetivo, pero sí ha congregado a alrededor de 3.000 personas frente al hemiciclo y ha terminado con enfrentamientos con la Policía. Atocha, el Paseo de las Delicias y el de Santa María de la Cabeza se han convertido en zona de batalla campal en la que cientos de jóvenes han quemado decenas de contenedores y arrojado piedras y botellas a los agentes durante más de una hora. El saldo de este 25-A han sido 15 manifestantes detenidos, 14 agentes heridos y 29 personas atendidas por el Samur, según datos de la Dirección General de la Policía. A través de las redes sociales, los propios convocantes han desconvocado la protesta debido al 'insuficiente apoyo social'. (ASÍ TE LO HEMOS CONTADO EN DIRECTO)

A las 17:00 horas se han empezado a agrupar manifestantes en los lugares programados para que arrancaran las marchas: Sol, Atocha y la Puerta de Alcalá. La Coordinadora 25-S, impulsora de las anteriores protestas frente al Congreso, pero que esta ocasión se ha limitado a sumarse a la convocatoria de ¡En Pie!, se ha concentrado en Sol, donde una de sus portavoces, megáfono en mano, ha dejado claro que 'esta es una convocatoria de desobediencia civil no violenta'. A continuación, ha explicado que se trata de 'un golpe de democracia frente a los golpes de estado que nos dan continuamente los mercados. Denunciamos la reforma laboral, que nos ha hundido más en la crisis, denunciamos el ocultismo de los nuevos paquetes de recortes que nos seguirán ahondando en la miseria. Queremos un proceso constituyente desde la calle. Esta no será la última movilización y no es ilegal aunque Cifuentes así lo diga'. De esta forma, fijaba también su posición frente a la llamada de 'resistencia activa' lanzadas por ¡En Pie!. Y de ahí, han marchado hasta el Congreso.

Coordinadora 25-S: 'Esta no será la última movilización y no es ilegal aunque Cifuentes así lo diga'

La Plaza de Neptuno, abarrotada de agentes antidisturbios de las Unidades de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional. Grupos de agentes en los alrededores identificaban y registraban a la mayoría de manifestantes que iban llegando, también a los periodistas. Las formas de la convocatoria, lanzada por un grupo cerrado y sin el apoyo de la mayoría de movimientos sociales de la órbita del 15-M, sumado a todas las declaraciones y amenazas del Gobierno durante los últimos días, han hecho sin duda que esta protesta haya sido la más pequeña de las que se han dado frente al Congreso. Este mismo jueves 11 estudiantes han sido detenidos en Somosaguas durante una huelga contra los recortes, 4 jóvenes arrestados acusados de tener 'artefactos explosivos' y otros 3 el día anterior por presuntamente llevar cócteles molotov, que ya se decretado su ingreso en prisión.

Manifestantes intentan mover las vallas del Congreso - Juan Medina (REUTERS)

Alrededor de 3.000 personas han sido las que finalmente se han concentrado frente a las vallas del hemiciclo. Ellos rodeaban el Congreso y la Policía les rodeaba a ellos, pues cientos de agentes equipados con material antidisturbios se han situado en la Bolsa y el Paseo del Prado. En total, era un despliegue de 1.400 agentes. Carlos G., uno de los manifestantes, afirmaba que ha venido 'por los más de 6 millones de parados y para demostrar que no tiene miedo a las amenazas de este Gobierno ilegítimo'. Mientras, no han cesado los cánticos: 'La crisis que la paguen los capitalistas', y 'la voz del pueblo no es ilegal'.

Los manifestantes de las primeras filas han zarandeado las vallas e intentado moverlas durante un rato para quedar expuestos ante los agentes antidisturbios, que han ido recibiendo refuerzos al tiempo que se caldeaba el ambiente. De repente, varias piedras y algún cohete han sobrevolado las vallas para caer sobre el cordón policial. Mientras los antidisturbios salían para desalojar la mayoría de manifestantes se han retirado por el Paseo del Prado. Por allí, los agentes han tenido que avanzar entre una lluvia de piedras y botellas de cristal que lanzaban cientos de encapuchados.

Una vez en Atocha la mayoría de jóvenes se han dispersado, pero algunos grupos han bajado por el Paseo de Delicias y el de Santa María de la Cabeza, donde han levantado barricadas con contenedores en llamas y han seguido enfrentándose a los antidisturbios arrojándoles botellas. Mientras, algunos de ellos han destrozado varios cajeros automáticos. Pequeños grupos han corrido hacía otras zonas de la capital hasta que se han ido dispersando. Cuando ha llegado la calma, grandes nubes de humo negro de los contenedores han llenado las calles mientras los agentes continuaban apagándolos.

Dos agentes antiditurbios apagan un contendor ardiendo. - Juan Medina (REUTERS)