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Unos 36.000 autónomos cerraron sus negocios en 2010

El secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos de España, Sebastián Reyna, asegura que en noviembre hay 6.000 afectados

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Unos 6.000 autónomos han cerrado sus negocios en España en noviembre y casi 36.000 en lo que va de año, con los sectores de la hostelería y el comercio como los más afectados, y no tanto el de la construcción. Así lo ha señalado hoy en rueda de prensa en Salamanca el secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos de España (UPTA), Sebastián Reyna, antes de participar en el Seminario para el análisis de la prevención de riesgos laborales en el trabajo autónomo, promovido por su organización y la Universidad de Salamanca (USAL).

Reyna, que ha calificado la situación actual de 'complicada' para el trabajador autónomo, ha expresado su 'preocupación' ante los datos dados a conocer hoy por el Ministerio de Trabajo e Inmigración correspondientes a noviembre debido a que la caída del empleo autónomo 'ya no sólo afecta al sector inmobiliario'. En este sentido, ha añadido que 'sólo 1.000 de los 6.000 contabilizados corresponden a la construcción' y que la crisis 'se está cebando en el comercio y la hostelería'.

El descenso en ambos sectores es, para el secretario general de UPTA, 'enormemente preocupante' porque, según sus palabras, 'se trata de establecimientos abiertos al público que cuando cierran difícilmente vuelven a reanudar la actividad'.

Más optimista se ha expresado Reyna en relación con la puesta en marcha del Proyecto de Ley de Cese de Actividad, ya que, según ha aseverado, más de medio millón de autónomos tienen ya 'esa cobertura voluntaria' que recoge la normativa. Asimismo, ha calificado de 'razonable' la eliminación del pago del canon por parte de los empresarios a las Cámaras de Comercio anunciada ayer por el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero.

A su juicio, se trataba de 'un tributo extravagante, obsoleto e impropio de una economía moderna', si bien ha sostenido que la medida 'no es de carácter económico, sino simbólico y de libertad del autónomo a la hora de elegir en qué asociación quiere trabajar o dónde quiere cotizar'. Por último, ha hecho hincapié en que los servicios que dan las Cámaras de Comercio a autónomos o pequeñas empresas 'son con cargo a subvenciones públicas y no a cuotas'.