Público
Público

70-61. El Real Madrid cae en Milán y tendrá que ganar en Vistalegre al Efes para asegurar el segundo puesto del grupo

EFE

Marko Mordente condenó al Real Madrid a una derrota impropia de los equipos con elevadas aspiraciones en la Euroliga en uno de esos partidos que los pesos pesados del continente, de una u otra forma, sacan adelante, uno de esos partidos que hacen más daño en lo psicológico que en lo deportivo porque, a fin de cuentas, con ganar al Efes Pilsen turco la próxima semana o perder por menos de catorce puntos, los blancos serán segundos de grupo por detrás del CSKA Moscú.

Mordente castigó la falta de sangre de un Real Madrid que, sin ninguna duda, ha acertado con el fichaje del pívot belga Thomas Van den Spigel, cuaja noches en las que ilusiona y deja ver detalles que invitan a mirar con buenos ojos al futuro. Sin embargo, hay tardes que entierran esas sensaciones y bajan el pistón del conjunto madrileño a la altura del betún.

Perder un partido como el conquistado por el Armani Jeans Milano gracias al tesón de Mason Rocca (catorce puntos y muchas cosas que no miden los números), la calidad del estadounidense David Hawkins (trece tantos) y la inspirada demostración de Mordente.

El escolta italiano acribilló a los blancos, que controlaron el partido sin problemas durante tres cuartos pese a no hacer nada del otro mundo. El Madrid marcó una máxima distancia de diez puntos (36-46) en el tercer cuarto. Superó el encefalograma plano en el que se sume cuando la dirección recae en Juan Pepe Sánchez -titular en la cancha italiana- con la incorporación de Raúl López antes de entrar en el segundo periodo; manejó la contienda sin excesivos apuros, y alguna licencia fuera de lugar cuando se aspira a la elite continental, hasta el minuto treinta (49-53) y, en el último tramo, regaló el partido.

Van den Spigel es un baluarte desde que se puso la camiseta madridista. Aportó lo mejor de un partido que el Real Madrid sencillamente dejó escapar de forma absurda. Tan absurda como la técnica descalificante que Venson Hamilton cometió, precisamente, por darle un cabezazo más cercano a la frustración que a la violencia a Mordente. Faltaban siete minutos y el Madrid olía el hundimiento.

Mordente acabó con veintitrés puntos. Transformó el triple que decantó el tanteo a favor de los italianos (54-53) en el inicio del cuarto tramo y fue el corazón de los milaneses. Su tarjeta estadística lo dice todo sobre el escolta: veintitrés tantos (1/1 de dos; 5/6 triples; 6/8 tiros libres; 3 rebotes; 1 balón recuperado; 1 asistencia y veintiséis puntos de valoración).

Lo que no explica la estadística del transalpino es la manera de perder del Madrid. Por suerte para el equipo español, el segundo puesto del Grupo D, dominado por el CSKA Moscú ruso, sigue a tiro: incluso si pierde por menos de catorce con el Efes Pilsen la próxima semana entrará como segundo de grupo a la segunda fase de la Euroliga.

.

- Ficha técnica:

70 - Armani Jeans Milano (13+16+20+21): Vitali (1), Hawkins (13), Hall (-), Thomas (7), Sow (2) -cinco inicial-, Bulleri (-), Mordente (23), Rocca (14), Katelynas (4) y Sangare (6).

61 - Real Madrid (20+10+23+8): Sánchez (-), Tomas (2), Mumbrú (3), Massey (7), Van den Spiegel (9) -cinco inicial-, Reyes (8), Hosley (13), Bullock (10), López (7) y Hamilton (2).

Árbitros: Brazauskas (LTU), Dozai (CRO) y Vojinovic (SRB). Descalificaron a Hamilton por propinar un cabezazo a Mordente (m.33). Excluyeron por personales a Sow (m.35).

¿Te ha resultado interesante esta noticia?

Más noticias