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El 71% de los vascos desconfía de ETA y la izquierda 'abertzale'

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Una amplia mayoría de los vascos desconfía de la voluntad de ETA de poner fin a la violencia y de que la izquierda 'abertzale' pretenda aceptar las reglas democráticas, según el Euskobarómetro, que evalúa la evolución de la situación en el País Vasco y fue difundido el viernes.

Mientras que un 71 por ciento de la ciudadanía del País Vasco no cree que la banda armada quiera dejar las armas, un porcentaje algo menor, un 66 por ciento, considera que la llamada izquierda 'abertzale', ilegalizada por sus vínculos con ETA, no quiere cumplir con las reglas democráticas, que le exigen la condena de la violencia para entrar en política y poder participar en las elecciones municipales del próximo año.

El apartado de la encuesta que estudia la evolución de la violencia en el último año constata que, a pesar de la desconfianza hacia ETA, que ha sufrido en el último año varios reveses policiales, se dispara el optimismo respecto a un futuro en paz entre el 60% de la población. El pesimismo sobresale (con un 35 por ciento) entre los votantes de la izquierda independentista.

En el caso del electorado de la izquierda 'abertzale', vuelve a haber división entre los que rechazan la violencia (24%) y los que la justifican (43%), lo que reflejaría, según los autores del Euskobarómetro, "la situación de desconcierto en que ha quedado la izquierda abertzale tras su salida de las instituciones y la imposición de la línea dura de ETA después del fracaso del proceso de diálogo".

La antigua Batasuna fue ilegalizada por sus vínculos con ETA en 2003 por incumplir la Ley de Partidos, que exige la condena de la violencia para formar parte de las instituciones.

un 74 por ciento - cree que se pueden defender los objetivos políticos sin recurrir a la violencia, aunque aún algo más de uno de cada diez vascos siguen justificando el recurso a la violencia (14%). El 62 por ciento de los encuestados mostró su rechazo frontal a ETA.

Es llamativa la práctica desaparición del apoyo explícito y total (0,2%) a ETA, incluso en el electorado 'abertzale' (2%). De hecho, la mayoría de votantes de este último grupo, un 52%, rechaza los métodos violentos de la organización aunque apoye sus fines, de lo que se deduce, según los autores, la mayor dificultad de este sector político para seguir legitimando la violencia "tras el desconcierto inicial causado por el fracaso del proceso de diálogo, la reacción de dureza e inflexibilidad de la banda, las divisiones internas y el actual acoso policial y judicial".

"Hoy, la gran mayoría, que no deja de crecer (más de 20 puntos en el último año), cree que ETA está menos fuerte (72%) y no pasan del 2% los que la ven más fuerte. Nacionalistas o no comparten el diagnóstico mayoritario, incluido el 39 % de la izquierda abertzale ilegalizada", añade el Euskobarómetro.

Finalmente, este capítulo constata la división existente ante una eventual negociación Gobierno-ETA, según sea incondicional o condicionada a su abandono a las armas. Aunque se produce un ligero retroceso con respecto al anterior Euskobarómetro, siguen siendo mayoría (76%) quienes la apoyarían, aunque un 47% creen que ETA debería abandonar previamente las armas y sólo un 29% no pone condiciones.

Además, un 57% de los vascos continúan sin confiar en la gestión del Gobierno del socialista Patxi López, que arrebató el poder a los nacionalistas el año pasado gracias al apoyo del PP, y el porcentaje se incrementa hasta un 72% en relación a la gestión de la crisis por el Ejecutivo socialista.

Un año después de su llegada al poder, casi dos tercios de los vascos se muestran en desacuerdo con el pacto entre PSE y PP, especialmente los nacionalistas. Los datos pertenecen a la encuesta de primavera del Euskobarómetro, la encuesta elaborada por el equipo de Investigación del Departamento de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco.

Preguntados los 1.200 entrevistados en el Euskobarómetro por la gestión, en general, del Ejecutivo de López, sólo uno de cada cinco (20%) ofrece una valoración positiva, mientras que un 41% puntúa en negativo y un 36% no hace valoraciones.

Tampoco el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se libra de las críticas a su gestión y son mayoría (59%) quienes le suspenden tras un incremento de trece puntos en el último semestre, a añadir al desgaste acumulado en los últimos tres semestres. Frente a ellos, casi una tercera parte, y en retroceso (siete puntos menos en el último semestre), son quienes la aprueban (13%). La valoración positiva solo es mayoritaria entre los votantes socialistas (44%), aunque también experimentan un significativo retroceso interanual.

A la hora de valorar a la oposición que realiza el PNV, los encuestados se muestran divididos entre quienes expresan una valoración positiva (26%), negativa (35%) o neutra (31%). Más contundente, sin embargo, es la valoración negativa de dos tercios (65 %) de la opinión pública sobre la labor política del PP en Euskadi, siendo algo más de uno de cada diez (12%) los que la juzgan positivamente y obteniendo el respaldo mayoritario solo de su propio electorado (75%).

De nuevo, los encuestados suspenden a la clase política y únicamente la parlamentaria de Aralar Aintzane Ezenarro obtiene el aprobado, aunque sólo es conocida por el 51% de la ciudadanía. El lehendakari suspende con un 4, por detrás de los peneuvistas Iñigo Urkullu (4,3) o Joseba Egibar (4,3). Por detrás se encuentran el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba (3,6), Rodolfo Ares (3,6) y Zapatero (3,1).

En lo que se refiere a los principales problemas que afectan a los vascos, el empleo se sitúa en primer lugar y es citado por un 52%, seguido por la situación económica (20%). Además, los encuestados citan en un 15% de los casos cuestiones relacionadas con las desigualdades sociales y el bienestar, y en menor medida la vivienda (3%) o la situación política (3%). El problema de la violencia desciende hasta un mínimo histórico y sólo preocupa a un 2% de la ciudadanía.

SENTIMIENTO DE LIBERTAD

Mejora, por otra parte, el sentimiento de libertad para hablar de política con todo el mundo y así lo señala un 41%. La misma proporción es la que dice poder hacerlo de forma selectiva con algunos (41%) y retrocede, de forma significativa (8 puntos menos) el porcentaje de personas que dice que no puede hablar de política con nadie, situándose en un 17%.

También se observa una mejora significativa en el clima de miedo a participar en política, y son mayoría (59%) quienes dicen no tenerlo. Frente a ellos, existe algo más de un tercio que sigue acusando este miedo crónico en la sociedad vasca (35%), tras un retroceso semestral de 14 puntos, y que sigue afectando, en mayor medida a los no nacionalistas (40%).

El Euskobarómetro de mayo pregunta como es habitual sobre cuestiones relacionadas con la identidad, y como en otras ocasiones siguen siendo mayoría (63%) quienes mantienen la compatibilidad de identidades vasca y española, aunque con predominio del sentimiento vasquista, expresado por un 22%, frente a un 4% que se califican de españolistas.

La encuesta plantea también en esta ocasión la posibilidad de que el País Vasco obtuviera la independencia, y en tal caso concluye que al menos uno de cada cuatro vascos pensaría en la posibilidad de abandonar su tierra.

El Euskobarómetro de mayo muestra, finalmente, que la mayoría de los vascos (45%) apoya la propuesta del Gobierno vasco de poner en marcha un plan de deslegitimación de la violencia, mientras que sólo un 18% se manifiesta en contra. Más división se observa, sin embargo, en lo que se refiere a la presencia del testimonio de las víctimas del terrorismo en las aulas, porque mientras un 35% se muestra favorable, un 38% dice estar en contra.