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Abás sólo acudirá a la Asamblea si hay veto de EEUU

Si el Consejo de Seguridad demora su respuesta, la propuesta palestina puede quedar en el limbo

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Cuando el viernes 23 de septiembre el presidente Mahmud Abás entregue finalmente al secretario general de las Naciones Unidas, Ban ki-moon, una petición oficial para que el Consejo de Seguridad reconozca un Estado palestino en las fronteras de 1967, este paso no tendrá ninguna implicación inmediata para Israel, ni para Estados Unidos, ni siquiera para los propios palestinos.

Fuentes palestinas indicaron ayer que Abás no recurrirá de momento a la Asamblea General para que la mayoría de países del mundo reconozcan su Estado, sino que sólo dará este paso si Estados Unidos veta una resolución o si la respuesta del Consejo de Seguridad se aplaza 'durante mucho tiempo', que es lo más probable.

Esto significa que la petición palestina puede demorarse prácticamente de manera indefinida durante meses y meses en el Consejo de Seguridad. Es decir, que Israel seguirá construyendo a su antojo en las colonias que tiene en los territorios ocupados mientras los palestinos se ven obligados a permanecer con los brazos cruzados.

La posición palestina es tan débil que ni siquiera plantea llevar la petición de manera inmediata a la Asamblea General. El presidente Barack Obama podrá presionar a Abás para que no vaya a la Asamblea durante tanto tiempo como sea necesario en un intento de proteger a Israel de posibles penalizaciones de la comunidad internacional.

En una conferencia de prensa celebrada ayer en Ramala, Nabil Shaaz, que forma parte de la delegación palestina que ayer partió para Nueva York, dijo que la última propuesta que el jueves recibió Abás de los delegados estadounidenses David Hale y Dennis Ross fue la que facilitó que Abás decidiera dirigirse al Consejo de Seguridad.

El presidente palestino lamentó que los americanos no hicieran en su propuesta ninguna mención expresa de los 'asentamientos' ilegales que Israel ha construido en Cisjordania y que se refirieran a ellos como 'cambios demográficos'. Esta terminología ofendió a Abás pero expresa muy claramente la posición de Ross y Hale y su servidumbre a los intereses de Israel.

Shaaz insistió en varias ocasiones en que 'los palestinos no quieren volver a la violencia' y en que 'la violencia no es una opción'. En la tesitura actual, los palestinos no tendrán nada que hacer aparte de esperar a que el Consejo de Seguridad adopte alguna decisión, lo que parece que no ocurrirá a corto o medio plazo.