Público
Público

Abás y Olmert siguen el diálogo pese a la incertidumbre sobre el Gobierno israelí

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abás, se reunieron hoy en Jerusalén para tratar de avanzar en el diálogo de paz, pese a la incertidumbre en torno a la sucesión del jefe de Gobierno israelí.

Ambos dirigentes "discutieron durante dos horas los asuntos centrales del conflicto" entre israelíes y palestinos, explicó a Efe el portavoz de Olmert, Mark Regev.

Estos temas clave se refieren a las fronteras del futuro Estado palestino, la capitalidad de Jerusalén, la suerte de los refugiados palestinos, los asentamientos, la seguridad de Israel y la gestión del agua.

Olmert y Abás acordaron además reunirse de nuevo dentro de dos semanas, cuando el presidente palestino regrese de la reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas, agregó el portavoz.

El objetivo de estos encuentros es alcanzar un acuerdo de paz antes de que acabe el año, como se comprometieron el pasado noviembre en la Cumbre de Annapolis (EEUU).

Esta última entrevista muestra, en opinión de Regev, la voluntad de ambas partes de continuar la negociación, aunque Olmert ya haya anunciado su dimisión.

Fuentes palestinas cercanas al diálogo de paz interpretaron en cambio el encuentro como "una despedida informal" de Olmert, con la que "la parte palestina quería demostrar que está dispuesta a negociar con él y con quien sea".

Desde el pasado noviembre, ambos mandatarios se han reunido con frecuencia y mantenido una buena relación personal.

El encuentro, de cuya conclusión habían informado previamente por error fuentes palestinas, se celebró tras la ruptura del ayuno en el mes sagrado musulmán del Ramadán, a diferencia de sus habituales almuerzos de trabajo poco después del mediodía.

En la reunión, según las fuentes palestinas, Abás pidió a Olmert que le explicara detalladamente sobre un mapa cuál hubiera sido su última oferta de acuerdo, si supiera que podría aplicarlo en el futuro.

Acosado por una serie de escándalos de corrupción, Olmert anunció que dimitiría después de que su partido, el Kadima, elija mañana en elecciones primarias un nuevo líder, que intentará formar un nuevo Gobierno.

Su más probable sucesora es la actual ministra de Exteriores, Tzipi Livni, una pragmática partidaria del diálogo con los palestinos y jefa del equipo negociador israelí.

Si ganase el segundo candidato con más posibilidades, Shaul Mofaz, las negociaciones de paz podrían verse afectadas, pues se trata de un militar menos entusiasta del diálogo con Abás.

El último sondeo otorga a Livni un 47 de apoyos entre los más de 72.000 afiliados a Kadima (formación creada en 2005 por el entonces primer ministro Ariel Sharón) frente al 28 por ciento de Mofaz.

Si un candidato logra mañana al menos el cuarenta por ciento de los votos, no será necesario celebrar una segunda vuelta de la consulta.

No obstante, Olmert podría seguir al frente del Ejecutivo hasta el próximo año, si el vencedor de las primarias no consigue formar un nuevo Gobierno. En ese caso, habrá elecciones anticipadas.

Esta última hipótesis inquieta a los defensores del diálogo, pues los sondeos dan como eventual vencedor al ex primer ministro y líder del conservador Likud, Benjamín Netanyahu, contrario al actual diálogo de paz.

El proceso negociador entre israelíes y palestinos se ha llevado hasta ahora con gran discreción, aunque ambas partes reconocen la falta de avances sustanciales.

Pese a ello, conviene recordar que los acuerdos entre unos y otros suelen fraguarse justo antes del plazo límite, cuando el tiempo apremia.

En este sentido, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, aseguró, durante su reciente visita a la región, que israelíes y palestinos están "muy cerca" de un acuerdo, pues Olmert ha presentado una "buena" propuesta al presidente palestino.

Israel apuesta por firmar un documento que deje para más adelante los temas más espinosos, principalmente Jerusalén, mientras que los palestinos insisten en que "nada está acordado hasta que todo está acordado".