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Abbie Cornish, la "estrella brillante" descubierta por Jane Campion

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¿Es Nicole Kidman? ¿Es Helena Bonham Carter? No, es Abbie Cornish, la nueva estrella llegada de Australia que se enfunda los corsés del romanticismo inglés para brillar en "Bright Star", cinta de Jane Campion que presenta al gran público a una actriz que ya ha rodado lo nuevo de Zack Snyder y de Madonna.

A sus veintiséis años, Cornish deslumbró el año pasado en el festival más importante del mundo como Fanny Brawne, la mujer que roba el protagonismo al poeta británico del siglo XIX John Keats en su propia biografía cinematográfica, "Bright Star", que se estrena el próximo viernes en España.

"Jane Campion me dio el personaje como si fuera su bebé, para que lo sostuviera en brazos y lo mimara. Hablábamos de él horas y horas durante el rodaje y, francamente, no sé por qué me eligió a mí, porque en realidad quería a una actriz inglesa", explicó entonces en una entrevista con medios internacionales, entre ellos Efe.

Campion, que recupera el que le hizo célebre en "El Piano", desempolva y matiza el viejo concepto del romanticismo gracias a esta mujer que inspiró las que, según ella, son "las mejores cartas de amor de la Historia".

"Trabajé en esa sensación que vive una mujer cuando por primera vez en su vida se abre a una persona, pero no a cualquier hombre sino al que cree que amará toda su vida. Hay mucha complejidad en esto, mucho más allá del entendimiento más conservador de la virginidad", explicaba Cornish.

En "Bright Star", donde el lenguaje tiene una función tan elocuente como ornamental, a su vez la directora juega con la ambientación para crear la sensación de lirismo, especialmente con un diseño de vestuario que describe las gamas emocionales de la protagonista al más puro estilo Scarlett O'Hara.

"En las cartas de amor que le enviaba a Keats le dibujaba bocetos de vestidos. Ella estaba siempre expresándose a través de ellos y por eso los vestidos me hicieron sentir cómoda a la hora de captar el momento emocional de su personaje. Aunque sí, a veces tenía seis capas de ropa y sólo podía pensar:'Esto es ridículo'", reconocía.

Cornish, en realidad, es admiradora de una poesía más actual. "Cuando estaba en el colegio me encantaba la poesía, pero disfruto más la contemporánea, que para mí es el rap. Hablan del mundo, de lo que está pasando. Tienen sustancia, renuevan el poder de la palabra y están escritas con mucha inteligencia", alegaba.

Este gusto musical demuestra que la romántica es sólo una de las caras de esta actriz, que ya había llamado la atención como la caprichosa drogadicta de "Candy", al lado de Heath Ledger, pero que ahora prepara su verdadero salto a la fama.

Así, vestida de heroína kitsch y violenta, aparecerá en "Sucker Punch", la nueva cinta del director de "300", Zack Snyder, que "mezcla tres mundos: realidad, subrealidad y el mundo de los sueños". "Mi personaje es la más santa de un grupo de cinco chicas que se escapan de un psiquiátrico en los años 50", adelantaba.

"Es, literalmente, una locura de película, pero estoy tranquila con Zack, porque es un director que contradice aquello de que en el cine está todo inventado", aseguraba sobre esta cinta, cuyo estreno está programado para marzo de 2011.

Menos prestigio pero inevitable revuelo mediático produce el rodaje de "W.E.", el segundo envite de Madonna como directora de cine, en el que Cornish asume la parte contemporánea de este drama que mira hacia la relación que Eduardo VIII de Inglaterra tuvo con la estadounidense Wallis Simpson.

Para cerrar el trío de ases, también estrenará el próximo año "The Dark Fields" junto a Robert De Niro y al "sex symbol" del momento, Bradley Cooper.

"A veces me cuesta creer que he llegado hasta aquí y me cuesta entender el trabajo como una prioridad. Yo crecí en una granja con muchísimo espacio para jugar, sin peligros, rodeada de caballos, piedras, ríos y árboles. Escuché la palabra vegetariano por primera vez en trece años. No teníamos ni internet ni teléfono móvil, y no recuerdo haberme aburrido nunca", aseguró.

Mateo Sancho Cardiel