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Sin acceso a los residuos

'Público' entra en Marcoule acompañado por un directivo del complejo

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Las instalaciones de Marcoule se están convirtiendo en el mayor reflejo de la cara oscura del átomo francés. Una industria que muestra una apariencia elitista, ultrasofisticada y de tecnología puntera de cara al exterior pero que, dentro de Francia, se percibe cada vez peor.

Público fue invitado el viernes por primera vez de forma oficial al complejo. Lo observado fue muy diferente de las impresiones recibidas en las tres visitas extraoficiales anteriores. Un miembro de la dirección del Comisariado de la Energía Atómica (CEA)-Marcoule condujo al periodista a la zona conocida como visioátomo, un edificio sostenible y ecológico en el que se exponen libros de los creadores de la energía atómica, el matrimonio Curie.

El visitante es recibido en un edificio sostenible y ecológico

Este portavoz asegura que todo está bajo control en los viejos centros militares paralizados o en desmantelamiento, y muestra con orgullo la que es la única fábrica nueva del centro, la planta Melox, fabricante del combustible MOX, hecho con uranio y plutonio.

En la web de la propietaria de esta planta, AREVA, la multinacional se enorgullece de esta fábrica, que define como número uno mundial de la producción de MOX. Pero AREVA se olvida de decir que no es que Melox sea líder mundial, sino que ya nadie más fabrica ese combustible. Tras la catástrofe de Fukushima una planta que funcionaba con MOX, el último fabricante que competía con Areva para producirlo, la planta de Sellafield, en Gran Bretaña, anunció su cierre el pasado agosto.

Cuando este periódico reclama visitar los lugares donde se amontona la basura radiactiva militar ya visitados extraoficialmente, el acompañante niega que exista la zona ADM del complejo, el sector de descontaminación donde se acumulan en mal estado residuos catalogados como de baja intensidad. Aduce que en 2009 la prensa internacional visitó las instalaciones sin observar anomalías, aunque no menciona que la visita fue guiada y preparada durante un año y medio.

'El centro de Marcoule se transforma poco a poco en centro de almacenamiento de desechos, cosa que no es su vocación inicial, y la situación va a empeorar aún con el desmantelamiento de la Fábrica de Plutonio 1 (UP1), de sus instalaciones satélite y de los reactores Celestin', escribió la Oficina Parlamentaria en 1997, en una frase que Público recordó al directivo del Comisariado, que puso fin a la visita, 30 minutos después de su inicio.