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Activistas de Greenpeace 'toman' la estatua de Colón de Barcelona

Despliegan dos pancartas críticas con la falta de compromiso del gobierno de EEUU sobre la reducción de sus emisiones de CO2

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Activistas de Greenpeace han escalado el monumento a Colón, en Barcelona, para desplegar dos pancartas críticas con la falta de compromiso del gobierno de EEUU sobre la reducción de sus emisiones de CO2 y cuya postura hace prever que la conferencia de Copenhague sobre cambio climático fracasará.

El hecho de que la delegación de EEUU no haya querido poner sobre la mesa estos días en la cumbre preparatoria de Barcelona cifras sobre hasta dónde está dispuesto a llegar en su compromiso de reducciones, hace indicar que de Copenhague no saldrá un acuerdo vinculante y de objetivos claros, heredero del protocolo de Kioto.

'Colón señala a América porque allí está el mayor responsable de la catástrofe climática que se nos avecina: Estados Unidos', ha declarado Juan López de Uralde, director de Greenpeace España, que ha aprovechado también para criticar al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, por no haberse implicado más en la cumbre de Barcelona.

Greenpeace ha presentado, además, su Guía de política climática, en la que se concreta la responsabilidad que, a juicio de esta organización, tienen los gobiernos de cada país, una lista que encabeza la administración Obama, seguida del Ejecutivo Zapatero, que obtiene la peor puntuación 'por sus actuaciones respecto a estas decisivas negociaciones', se explica en un comunicado.

'La falta de liderazgo de Zapatero, ni siquiera siendo el anfitrión en Barcelona, ha quedado plasmada con la segunda peor puntuación de todos los presidentes', afirma López.

La Guía de política climática es el resultado de una 'evaluación detallada' de las posiciones de los jefes de Estado en los asuntos que permitirán o impedirán un acuerdo jurídico sobre el clima en la conferencia de Copenhague, y en la que, según Greenpeace, se ha tenido en cuenta criterios como las reducciones de emisiones, financiación, protección de bosques, o lo que se está haciendo dentro de sus países.

El gobierno de Obama es el peor puntuado, ya que, afirman, 'sigue sometido a la presión de la industria de los combustibles fósiles, en vez de estar preparando un plan acorde con las recomendciones científicas para prevenir un cambio climático catastrófico, y por ser además la mayor amenaza para el éxito de las negociaciones que todavía están teniendo lugar en Barcelona'.