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Acuerdo para elevar a un billón el fondo de rescate

El volumen disponible se multiplicará mediante la garantía de las emisiones de deuda y con un nuevo instrumento financiero

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Los líderes de la eurozona llegaron a un principio de acuerdo para la elevación del fondo de rescate. Según fuentes comunitarias, la envergadura definitiva del fondo se elevará hasta el billón de euros, que se utilizarán para avalar parcialmente emisiones de deuda de estados y bancos en apuros, además de ofrecer líneas de crédito a países acorralados por los mercados, recapitalizar directamente entidades en apuros o comprarles deuda.

Fuentes cercanas a la negociación confiaban en que esta cifra pueda inyectar confianza de manera inmediata en los mercados. Del actual fondo, dotado con 440.000 millones, ya se han comprometido 116.400 millones para los rescates de Irlanda, Portugal y Grecia. Entre 50.000 y 74.000 millones podrían reservarse para recapitalizar bancos, mientras que lo restante, hasta 275.000 millones, se multiplicaría (o apalancaría) por cuatro mediante la garantía del 20% o 25% de las emisiones de deuda de países como España o Italia. Alemania dijo ayer que no dará más dinero para el fondo.

Con todo, el tamaño final depende de las aportaciones a un nuevo instrumento extra de inversores extranjeros, a los que la eurozona tiene previsto cortejar con visitas en las próximas semanas. La primera tendrá lugar mañana, cuando el gerente del fondo de rescate, Klaus Regling, aterrice en Pekín esperando encontrar unas autoridades chinas dispuestas a reforzar la estabilidad del euro como alternativa al dólar. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, hablará hoy con el primer ministro chino, Hu Jianto, para ir preparando el terreno.

Al cierre de esta edición, la eurozona forcejeaba con los bancos para que aceptasen una quita de la deuda griega de alrededor del 50%, más de lo que estaban dispuestos a ofrecer las entidades y de lo que al BCE le parecía razonable. Según fuentes comunitarias, los líderes se han fijado como objetivo reducir a un 120% del PIB la deuda helena en 2020 y acabar con la peligrosa tendencia de la economía, que según las previsiones que maneja Bruselas podría alcanzar el 183% en 2013, es decir, cien puntos más que la media de la eurozona. La factura representaría para los bancos un montante total de 100.000 millones, según los cálculos de Reuters.

Por otra parte, la UE aplaudió las medidas tomadas por España, entre ellas la reducción del déficit, el proceso de reestructuración de las cajas de ahorros, la reforma laboral y la inclusión de un límite al déficit en la Constitución. Sin embargo, el borrador de conclusiones incluía un llamamiento a 'seguir con las reformas', aunque 'no exigiendo nuevas medidas', según confirmaron fuentes comunitarias. Fuentes del Gobierno español aseguraron que la mención a España fue 'muy positiva' y que sintonizaba 'con todo lo que la vicepresidenta (Elena) Salgado y el presidente han venido defendiendo en todo momento'. Es decir, que España está cumpliendo, pero quedan importantes decisiones por tomar.

España se desligó así definitivamente de Italia. Su primer ministro, Silvio Berlusconi, llegó a la cumbre con una carta de 15 páginas esperando cumplir con las exigencias que tan sólo tres días antes le habían hecho Merkel, Sarkozy y los líderes de las instituciones comunitarias.