Publicado: 18.04.2014 09:57 |Actualizado: 18.04.2014 09:57

El acuerdo de Ginebra rebaja la tensión en Ucrania

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Todas las partes esperan que el acuerdo alcanzado en Ginebra marque el fin de la violencia. "Ucrania va a comenzar un proceso de reforma constitucional, inclusivo, transparente y claro, que abra el diálogo con toda la población y que permita tomar en cuenta las aspiraciones de todos los ciudadanos del país", afirmó Kerry en una rueda de prensa que concedió junto a la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton.

Para Kerry y Ashton, este compromiso ucraniano desbarata los argumentos esgrimidos por el Kremlin para justificar los actos de los activistas prorusos que han ocupado edificios públicos y se han apoderado de carros blindados ucranianos. "Espero que Rusia haya entendido que el proceso de reforma constitucional es suficiente y que por lo tanto dejen de apoyar a las milicias prorusas. No deben ocurrir más incidentes de este tipo", advirtió el secretario de Estado en referencia a las acciones de los grupos armados prorusos.

El acuerdo pasa por el desarme de todos los grupos ilegales en Ucrania y la amnistía de aquellos que participaron en los desórdenes registrados en el este del país sin cometer crímenes. Serán los observadores de la misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que opera en Ucrania los encargados de negociar la rendición de estos grupos y la devolución inmediata de las dependiencias oficiales ocupadas. De esta manera se evitará el uso de la fuerza por parte de los cuerpos de seguridad ucranianos, dijo el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andriy Deschitsa, al término de una reunión con los jefes de la diplomacia de Rusia, Estados Unidos y de la Unión Europea.

El presidente de Francia, François Hollande; Angela Merkel, canciller alemana, así como el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, se entrevistaron telefónicamente y acordaron vigilar de cerca el cumplimiento del acuerdo alcanzado en la capital suiza. Según indicó la Presidencia francesa en un comunicado, los tres mandatarios "mostraron su deseo de que (el acuerdo) abra la vía a una distensión". "Han acordado mantener una concertación estrecha en el seno de la Unión Europea para tomar las medidas apropiadas en función de los resultados", agregó el Elíseo.

Ahora la atención recae sobre las próximas acciones de Vladimir Putin. "Los próximos días son muy importantes. Si no vemos pasos en la dirección correcta entonces deberemos implementar más sanciones" contra Rusia, afirmó Kerry. Consultado sobre si se ha pedido a Rusia que desmovilice a los 40.000 soldados que según la OTAN tiene desplegados en la frontera con Ucrania, Kerry simplemente respondió que es algo que debería suceder conforme se restablece la calma en el país.

En relación a la península ucraniana de Crimea, que fue anexionada por Rusia tras un referéndum realizado en la región y declarado ilegal e ilegítimo por el Gobierno de Ucrania y por Occidente, Kerry recalcó: "No la damos por perdida". "Lo sucedido en Crimea violó la Constitución ucraniana y la ley internacional. Crimea sigue siendo ucraniana y recuerdo que acabamos de imponer sanciones por su anexión ilegal por parte de Rusia", concluyó.

La ciudad de Slaviansk, en la rebelde región ucraniana de Donetsk, recuperó la calma después de que una quincena de carros blindados del Ejército se retiraran de la vecina Kramatorsk presionados por sus ciudadanos. "Las televisiones cuentan que aquí estamos atemorizados, rodeados de terroristas. Y sucede todo lo contrario. Estamos contentos de que hayan llegado", dijo a Efe Yulia, una joven madre que pasea a sus dos hijos en el parque infantil anexo al Ayuntamiento, controlado por milicianos prorrusos uniformados y armados con fusiles Kaláshnikov. Esta madre, que pertenece a una mayoría de los 120.000 habitantes de Slaviansk que apoya la rebelión de la ciudad contra Kiev, se acerca a tres milicianos apostados al lado del parque infantil, junto al Ayuntamiento, para decirles que ellos "sí son hombres de verdad".

Pero también en esta localidad del norte de la región de Donetsk, corazón industrial y minero de Ucrania, hay gente que no quiere ni oír hablar de la federalización del país, como exige la mayoría y Moscú, ni mucho menos de la unión con Rusia. Es el caso de Taísia, una profesora de mediana edad que quiere que los milicianos armados que se han hecho con la ciudad -llamados despectivamente en Kiev como "hombrecillos verdes" por sus uniformes de camuflaje sin signos de distinción- abandonen Slaviansk. "Cuando las personas que han venido aquí desde fuera dejen Sláviansk, volverá a reinar a la tranquilidad. Cuando nuestros políticos se preocupen por nosotros, todo irá bien. Y lo más importante es que no nos separemos de Ucrania. Tenemos que quedarnos en Ucrania", dijo esta mujer.

Otra mujer nacida en esta localidad y que trabaja en su mercado de abastos, asegura no apoyar las exigencias de la mayoría más visible en la ciudad pero reconoce, al igual que Taísia, que algunos tienen miedo de decir lo que piensan. "Si dijera esto a las televisiones de aquí, podrían quemarme la casa", se quejó Taísia.

La mayoría de los activistas prorrusos armados, que se identifican como la "Milicia Popular del Donbass", se han retirado de las calles del centro para reforzar las barricadas que rodean todos los accesos rodados a la localidad. Apenas unos pocos se podían ver hoy en los tres edificios oficiales que han convertido en sus cuarteles: el Ayuntamiento, la comisaría y la sede local del Servicio de Seguridad de Ucrania, donde han emplazado algunos de los blindados que arrebataron ayer a una unidad de soldados ucranianos.

Un activista prorruso que recogía donativos frente a la comisaría aseguró a los vecinos que los soldados de la 25ª Brigada Aerotransportada de Dnepropetrovsk fueron obligados ayer a rendir sus vehículos a la milicia. "Los blindados les fueron arrebatados, y después, ¿qué iban a hacer?. Dijeron que se habían pasado al lado del pueblo", afirmó. En Kiev, el presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov, calificó hoy de "cobardes" a esos paracaidistas que entregaron sus armas y advirtió de que "los militares responsables serán juzgados".