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El acusado por el robo de tarjetas en EEUU se declara culpable

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El hombre acusado de ser el cerebro tras el mayor caso de robo de identidades en la historia de Estados Unidos se declarará culpable de los cargos de los que se le acusa, según documentos presentados el viernes en la corte federal de Boston.

Albert González está acusado de dirigir un grupo de piratas informáticos que robó millones de números de tarjetas de crédito y débito de grandes cadenas de ventas minoristas, obteniendo decenas de millones de dólares en transacciones fraudulentas.

González, de 28 años, colaboró hace tiempo con el Gobierno antes de ser encarcelado, y accedió a declararse culpable de 19 cargos en Massachusetts el próximo 11 de septiembre. El acuerdo resuelve cargos pendientes en la corte federal de Nueva York.

Afronta una pena de entre 15 y 25 años y ha consentido el decomiso de 1,65 millones de euros, una residencia en Miami y otros 1,1 millones de dólares incautados, entre otros activos, según los documentos judiciales.

Pero también se enfrenta a varios cargos en la corte federal de Nueva Jersey por un delito similar. Este caso no está afectado por la declaración de Boston, señaló un portavoz de la Corte de Distrito Estadounidense de Nueva Jersey.

Hace un año, González y otras 10 personas de cinco países distintos fueron acusadas de robar 41 millones de números de tarjetas de los minoristas TJX, BJ's Wholesale Club, OfficeMax, Boston Market, Barnes & Noble, Sports Authority, Forever 21 y DSW.

Por entonces, el 17 de agosto de 2008, fue procesado nuevamente en un tribunal de distrito de Nueva Jersey por robar más de 130 millones de números de tarjetas del procesador de tarjetas de crédito Heartland Payment Systems y las cadenas minoristas 7- Eleven y Hannaford Brothers.

Su supuesta trama destaca por su simplicidad: sus presuntos cómplices conducían por Miami con un ordenador portátil buscando redes inalámbricas que pudiesen ser vulneradas en tiendas minoristas. Cuando encontraban una red abierta, recolectaba y vendían números de cuenta, que eran utilizados para realizar transacciones fraudulentas de decenas de millones de dólares.

Pero también por su atrevimiento, ya que utilizaba información obtenida por su colaboración con el Servicio Secreto, con quien colaboraba como informante, para evitar el arresto de otros 'hackers'.

Su abogado, Rene Palomino, no se mostró disponible para realizar comentarios.

Ningún empleado de la empresa de descuentos TJX ni de las librería Barnes & Noble quiso hacer comentarios por el momento.

"Lo más temible es que Albert Gonzalez no era un súper genio, era simplemente un tío normal malo, y hay miles más ahí fuera que pueden hacer lo mismo", dijo Charlie Miller, analista de la consultora Independent Security Evaluators. "Esperemos que el castigo sirva como disuasión".