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Acusan al príncipe Carlos de meterse en asuntos del Gobierno

El hijo de la reina Isabel escribió personalmente a ocho ministros laboristas en tres años

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Ocho cartas en tres años han bastado para que al príncipe Carlos de Inglaterra se le acuse de injerencia en los asuntos del Gobierno. De los documentos a los que ha tenido acceso el diario The Guardian, se desprende que los asesores del príncipe han presionado a los ministerios para llevar a cabo políticas afines a las creencias del heredero al trono.

Y el hecho de que ni siquiera sea la voz oficial de la corona británica agravan la situación. Entre los ministerios que recibieron las misivas del príncipe figuran el de Asuntos Exteriores o el del Tesoro.

Pese a las molestias que haya podido causar, Whitehall se negó a publicar esas cartas. The Guardian las consiguió haciendo uso de la ley de Libertad de Información y ha decidido sacarlas a la luz. El gabinete del príncipe niega que haya existido cualquier tipo de presión.

Según la información a la que ha accedido el diario, no es la primera vez que Carlos de Inglaterra hacía este tipo de cosas. Otras cartas enviadas con anterioridad crearon un momento de convulsión política ante lo que las autoridades consideraron como un intento de injerencia de un monarca no electo.

Desde 2006, Carlos mandó cartas a ocho departamentos del Gobierno y sus ayudantes enviaron otras cinco. En una de ellas, dirigida a la entonces ministra de Comunidades, Hazel Blears, acuciaban al Gobierno a adoptar la iniciativa del príncipe sobre las ecociudades.

El Gabinete del príncipe también escribió a Patricia Hewitt, ex ministra de Sanidad, para recomendar que todos los hospitales nuevos fueran construidos utilizando las técnicas verdes de la fundación ecologista de Carlos.

El jefe del Tesoro, Andy Burham, sufrió por dos. En una carta del príncipe y otra de sus ayudantes se le instó a estudiar un informe que detallaba nuevas vías más sostenibles de llevar el suministro a las viviendas.

Desde el Gobierno se ha tratado de quitar hierro al asunto. Hay una regla constitucional por la que el heredero al trono tiene derecho a ser instruido por el Ejecutivo de turno para prepararlo cuando sea monarca. 

Aunque la manera en la que se ha aproximado a Whitehall no ha sentado bien a algunos miembros de la oposición.

El diario cita a Chris Huhne, portavoz de Interior de los Liberal Demócratas. 'Debe tener cuidado [...] El príncipe Carlos puede preguntar al Gobierno qué está ahciendo pero si presiona para que se ponga en práctica su punto de vista particular entonces estamos hablando de otro asunto', dijo anoche.

El primer ministro, Gordon Brown, ha ordenado el bloqueo de cualquier tipo de correspondencia entre la Casa Real y el Gobierno. Ayer mismo, el secretario de Información, Christopher Graham, impidió que se publicaran unas cartas personales al ex primer ministro Tony Blair.