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Adif intenta culpar al maquinista, mientras sus compañeros le defienden: "Es un hombre sensato"

El presidente de Infraestructuras Ferroviarias se lava las manos al afirmar que Francisco José Garzón debería haber frenado 4 kilómetros antes del accidente. Quienes trabajan con él, en cambio, bromeaban cuando un tren l

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El presidente del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha intentado hoy lavarse las manos en cuanto a la posible responsabilidad de su empresa en el accidente del tren Alvia Madrid-Ferrol que el pasado miércoles descarriló a tan sólo tres kilómetros de la estación de Santiago de Compostela. Así, aunque aún se desconocen las causas oficiales del accidente -los investigadores están analizando el contenido de la caja negras del tren-, Gonzalo Ferre ha culpado directamente al maquinista, Francisco José Garzón, afirmando que debería haber frenado cuatro kilómetros antes de que se produjera el accidente.

En una entrevista con Efe, Ferre ha apuntado que 'cuatro kilómetros antes del lugar donde se produjo el accidente (el maquinista) ya tiene la notificación de que tiene que empezar a reducir la velocidad, porque a la salida del túnel tiene que ir a 80 (kilómetros) por hora'. Ferre ha defendido que funcionaron todos los sistemas de seguridad y que, en cualquier caso, el maquinista tenía una hoja de ruta con todas las indicaciones porque 'esa es la función del maquinista dentro del tren', es decir, 'controlar la velocidad', porque 'si no, sería un pasajero'. 'Lo lógico y lo normal es que el conductor jamás vaya a una velocidad por encima de la permitida', ha apuntado, para añadir que Adif no ha detectado nunca problemas en ese sentido, porque 'hay controles estrictos de velocidad y si se pasa se le retira la licencia'.

Ferre ha defendido que no se trataba de una curva peligrosa, ya que 'los trazados se realizan en virtud de la geografía que atraviesan', es decir, que están adaptados a ella. También ha descartado que se trate de un 'punto negro' de la red, porque 'un trazado con velocidad de 80 (kilómetros hora) no es más peligroso que un trazado con una velocidad (limitada) a 200 (kilómetros hora) o un trazado con una velocidad a 300 (kilómetros hora)'.  El presidente de Adif ha añadido que 'nunca había habido un accidente en este tramo', que es 'tan fácil o tan difícil como los demás' y que lo único que exigía era 'respetar la velocidad'.

'Esa es la función del maquinista, controlar la velocidad', se defiende el presidente de Adif

Por su parte, los compañeros de Francisco José Garzón,  el maquinista que permanece detenido en el hospital de la capital gallega, solían comentar en broma cuando sabían del retraso de un tren: 'ahí viene Garzón'. El secretario de organización del sector ferroviario de UGT en Galicia, Ángel Rodríguez, señaló a Efe que conoce a Garzón desde que ingresó en Renfe en 1982, y alude a este comentario para significar que 'no era de los que corriera' sino que se destacaba por ser 'muy sensato'. 

'Es muy sentido, quizá hasta demasiado tranquilo', añade Rodríguez, a quien le 'cuesta creer que cometiera una imprudencia' por su carácter y porque 'tiene experiencia como el que más', habida cuenta de que trabajaba en la línea donde se produjo el accidente desde que comenzó a operar hace año y medio. Asimismo, recalca que su expediente es 'intachable', por cuanto nunca antes había tenido ningún accidente ni había sido sancionado. 'Es un hombre ejemplar', remata.

Los compañeros de Garzón: 'No es de los que corriera; es muy sensato, quizá, hasta demasiado tranquilo' Por eso, pide que 'se tomen con pinzas' sus palabras tras el accidente del miércoles en Santiago de Compostela, cuando en conversación telefónica admitió que circulaba a 190 kilómetros por hora en un tramo restringido a 80, porque en estado de shock, argumenta, 'no sabes ni lo que dices'. Rodríguez lamenta que se estén 'comiendo' al maquinista y que se le pretenda 'satanizar' y 'prejuzgar' con informaciones como la relativa a su perfil de Facebook , donde aparecen fotos de un cuentakilómetros que marca los 200 kilómetros por hora.  Imágenes, que, matiza el sindicalista de UGT, 'no son actuales' y se pueden corresponder con el tramo de alta velocidad del tren Alvia.

El secretario de organización del sector ferroviario de UGT en Galicia conjetura con que el accidente 'no es solo un fallo humano, tuvo que haber algo más'. Desvela que ayer intentó verlo, sin éxito, en el hospital de Santiago en el que permanece ingresado y detenido, porque le dijeron que no se permitían visitas más allá de familiares cercanos, como la madre, que ha permanecido en todo momento junto al maquinista, y a directivos de Renfe.

'¡Imagínese cómo estoy!', declaró Garzón a 'La Voz de Galicia'

También apunta que el conductor, que a consecuencia del accidente sufrió golpes en la cabeza, se rompió varias costillas y tiene una fisura que le afecta el pulmón, está 'medio sedado', y aunque sabe que hubo víctimas mortales desconoce 'el alcance exacto' de la tragedia. 

El periodista Carlos Cortés, de La Voz de Lemos, ha conseguido hablar hoy por teléfono con Garzón. Afectado, éste le transmitió que no podía decir nada y, preguntado por su estado de ánimo, respondió abatido: '¡Imagínese cómo estoy!', informa La Voz de Galicia

El presidente de Renfe, Julio González Pomar, ha asegurado hoy que la tragedia ocurrida en Santiago 'no es un accidente de la alta velocidad española'. González Pomar ha indicado en declaraciones a Efe que lo sucedido es 'un terrible y lamentable' accidente pero que 'no se ha producido en una vía de alta velocidad, no se ha producido en un tren de alta velocidad y que, por lo tanto, no es aplicable a lo que entenderíamos por un accidente en un tren de alta velocidad'.

Y de este modo, ha dicho, se lo comunicarán a las autoridades brasileñas, país en el que un consorcio integrado por Renfe y otras empresas españolas opta a un contrato para construir alta velocidad ferroviaria. 'Nos vamos a reunir con las empresas del consorcio que va a competir en Brasil para ver qué tipo de acciones, con carácter de comunicación, explicación, podemos hacer para que quede totalmente claro que esto no es un accidente de la alta velocidad española', ha asegurado.

González Pomar ha apuntado que en la línea Madrid-A Coruña, en la que produjo el accidente, es 'una línea mixta, de transición, en construcción hacia la alta velocidad', pero no lo es en su totalidad; en particular, no lo es en el punto del accidente. 'Entre Ourense y Santiago es una vía que tiene sistemas de seguridad mixtos y en la aproximación a Ourense y a Santiago, donde se produjo el accidente, tiene sistemas Asfa, que no son de alta velocidad', ha incidido el responsable de Renfe.

En cualquier caso, ha explicado, 'el propósito final' de que toda la vía Madrid-A Coruña y Vigo 'sea alta velocidad propiamente dicha pero, técnicamente hablando, no es una vía de alta velocidad', ha reiterado en su conversación con Efe. González Pomar ha dicho que en el punto del accidente, la curva de Angrois, en la entrada de Santiago 'la velocidad máxima autorizada es de 80 kilómetros por hora y es la que debería respetarse al pasar por ese punto determinado'. 'Y así está en todos los protocolos de circulación para ese tramo de vía y para el tipo de tren que se llevaba', ha asegurado.

En cualquier caso, ha explicado que hay una investigación judicial en curso y también otra de la comisión de accidentes por lo que desde un 'punto de vista institucional' ha evitado prejuzgar la causa o causas del accidente. 'Colaboramos las 24 horas a través de Renfe y Adif con toda la información de que se dispone: la conversación del maquinista con los centros de control; el juez dispone de la caja negra que tiene un registro continuo de la velocidad del tren en los distintos tramos... y esperamos que lo antes posible puedan quedar determinadas la causa del accidente', ha manifestado.

El presidente de Renfe ha afirmado que la empresa está haciendo 'mucho hincapié' en explicar a la opinión publica que el sistema ferroviario 'es un sistema seguro', 'un sistema ferroviario que mueve cada día casi cinco mil trenes, 4.688 trenes, y 1,6 millones de pasajeros, 463 millones al año.