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La agencia Standard & Poor's rebaja la calificación de EEUU

Rebaja la calificación de la mayor potencia económica del planeta de AAA+ a AA+ por primera vez en la historia al considerar que el acuerdo de consolidación fiscal pactado recientemente "se queda corto".

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La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's ha decidido rebajar de categoría la deuda de Estados Unidos, hasta ahora con nota AAA+, debido a la preocupación sobre el déficit público pese al acuerdo alcanzado esta semana por el presidente, Barack Obama, y legisladores demócratas y republicanos. China, el principal acreedor de EEUU ha reaccionado criticando duramente al Ejecutivo de Barack Obama y exigiendo garantías.

De esta forma la mayor potencia económica del planeta se queda en el AA+ por primera vez en la historia. Desde la administración estadounidense se ha puesto en duda la credibilidad de los análisis de la agencia y se apunta a un error de 'más de dos billones de dólares' en el estudio.

Standard & Poors , al igual que las agencias Moody's y Fitch, están siendo investigadas en España por la Audiencia Nacional por presunto conflicto de intereses y por el perjuicio que sus calificaciones han causado al erario público y los ahorradores.

'La rebaja refleja nuestra opinión de que el plan de consolidación fiscal que pactaron recientemente el Congreso y la Administración se queda corto respecto a lo que, según nuestro punto de vista, será necesario para estabilizar las dinámicas de deuda del Gobierno a medio plazo', argumenta S&P en un comunicado.

La agencia considera 'negativa' su última revisión, lo cual adelanta que es posible otra rebaja en un plazo de entre 12 y 18 meses.

El pasado 14 de julio Standard & Poor's puso en revisión la calificción de la deuda soberana por temor a que el Congreso no pudiera lidiar adecuadamente con el déficit, situado en 1,4 billones de dólares, o 980.000 millones de euros. Esto equivale a un 9 por ciento del PIB y supone uno de los déficits más altos desde la Segunda Guerra Mundial.

La incertidumbre sobre el equilibrio fiscal de Estados Unidos ha afectado a los bonos del Tesoro. En su día considerados como los más seguros del mundo, ahora tienen una calificación inferior a los de países como Reino Unido, Alemania, Francia o Canadá.

Por su parte, Moody's confirmó esta semana la categoría AAA+ para la deuda norteamericana. A finales de mes se pronunciará la tercera gran agencia internacional de calificación, Fitch Ratings.

Miembros de la Administración Obama han puesto en duda la credibilidad de los análisis de la agencia de calificación crediticia. En opinión de los funcionarios consultados, el estudio contiene un error de dos billones de dólares, o 1,4 billones de euros.

S&P se ha visto obligada a retirar la cifra de su análisis tras el aviso de representantes del Tesoro. En particular, los analistas habían establecido que el gasto discrecional del Gobierno era dos billones superior al real, relata una fuente de Reuters.

'Un juicio incorrecto por un error de dos billones de dólares habla por sí solo', ha dicho un portavoz del Tesoro, cuyo nombre se mantiene en el anonimato. Pese al fallo, desde la agencia ya han descartado una rectificación.

En privado, otros funcionarios de la Administración han criticado que la agencia tiene un conocimiento poco exhaustivo del sistema político de Estados Unidos.

David Beers, alto responsable en la decisión tomada por S&P, asegura que cualquier cambio en los cálculos de la calificación se habría tenido en cuenta antes de hacer pública la noticia.

En conversaciones del viernes por la tarde entre el Tesoro y la Agencia, miembros de ésta explicaron que aspiraban a que el acuerdo sobre la deuda pública contemplara una reducción de 4 billones de dólares (2,8 billones en euros) en los próximos presupuestos.

Días antes los funcionarios del Tesoro restaron importancia al impacto de una rebaja crediticia. Argumentaban que S&P había adelantado ya esa posibilidad, mientras que Moody's y Fitch Ratings mantenían la nota en el AAA+, el máximo de la tabla. La Reserva Federal asegura que esta noticia no afectará a sus operaciones ni le obligará a conceder préstamos de emergencia.