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Aguirre presiona a Rajoy para que no reabra la investigación

La Asamblea regional aprobará el 18 el dictamen de la comisión de los espías

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Vistos los pasos de los últimos días, al PP de Madrid, y a su líder, Esperanza Aguirre, ya sólo le restaba rematar . Ayer, diligentemente, lo hizo. Utilizando a la presidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez, impuso el día de clausura definitiva de la investigación del presunto espionaje en la Comunidad. El miércoles 18 de marzo, el pleno de la Cámara discutirá –y aprobará– el dictamen de conclusiones. Éstas se basarán en el relato de sólo 11 comparecientes y cuatro días de trabajos.

Una vez que la comisión de los espías cierre a cal y canto, habrá que comprobar si Mariano Rajoy queda satisfecho y si se atreve a encargar a su secretaria general, María Dolores de Cospedal, que reabra las pesquisas internas. El PP de Madrid ya le previno ayer. Le presionó. “En este momento, la demostración de que no ha habido espionaje a partir de la falsedad de los partes es tan manifiesta, es tan clara y tan meridiana que, en mi opinión, nadie se plantearía una investigación, porque la investigación se ha producido ya en el seno de la Asamblea, con luz y taquígrafos”. Eso dijo en rueda de prensa, de forma alambicada, el hombre de Aguirre en la Cámara, David Pérez.

Después, un alto cargo del Gobierno regional y miembro de la cúpula del PP madrileño, aclaró a Público la posición de su partido: “No tendría sentido”, dijo, que De Cospedal reabriese la investigación interna que suspendió el 2 de febrero, en cuanto Aguirre accedió a crear la comisión en la Asamblea. “Es una hipótesis que el PP de Madrid no contempla. No tendría ni pies ni cabeza”.


La consigna en Génova, la dirección nacional, es nítida: Rajoy no quiere pronunciarse sobre el cierre de la comisión del espionaje hasta que haya dictamen. Entonces, decidirá si reabre la investigación interna. No obstante, De Cospedal, en conversación informal con los periodistas, apuntó ayer que “personalmente” no le disgustaba que se dieran por liquidados los trabajos. “No me disgusta, personalmente no me disgusta”, destacó. Y matizó: “A mí, ni me tiene que gustar ni me tiene que disgustar”.

Para Maru Menéndez e Inés Sabanés, las portavoces de PSOE e IU en la Asamblea, no caben las vacilaciones de Génova. Ambas sostuvieron que “en coherencia” con lo que dijo De Cospedal en su día, el PP debería reabrir el proceso interno. “Espero que Rajoy no avale el golpe de mano de Aguirre”, apuntó Sabanés.

Las dos portavoces comparecieron juntas ayer tras encontrarse con una decisión precocinada: Rodríguez planteó a la Junta de Portavoces que el 18 se hiciese un hueco en el pleno para votar el dictamen. Casaba con la estrategia desplegada por el PP, que se aferró a la información que El Mundo publicó el domingo, dando por “falsos” los partes de seguimiento al ex consejero de Aguirre Alfredo Prada.


Menéndez y Sabanés denunciaron el “atropello” del PP, y le acusaron de instalar la “excepcionalidad democrática” en Madrid. “No ha tenido ninguna voluntad de transparencia. Aguirre tiene mucho que ocultar”. Fue la sentencia de la socialista, que rubricó Sabanés: “Esto no va a acabar así. Es el principio del fin de la impunidad de la presidenta”. PSOE e IU apurarán “todas las vías parlamentarias” para presionar a Aguirre, y pedirán amparo al Tribunal Constitucional si es necesario. Los socialistas dejarán de ir a los actos institucionales de la Comunidad.

Pérez insistió en que la “comisión ha perdido su base” pues las acusaciones de espionaje “son falsas”. Atacó a PSOE e IU por su “fingido agravio”, fruto del “monumental fiasco” que les produjo descubrir “la verdad”. Amenaza final: “Exigiremos responsabilidades políticas de este montaje”.

 


 Granados, el último // Adiós hoy de la comisión de los espías. A las 10.30 comparecerá el consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad, Francisco Granados. Después, se reunirá la Mesa de la comisión, que previsiblemente fijará el día de presentación de las conclusiones, las cuales refrendará el pleno el 18. David Pérez se negó a hablar de “cierre” de la comisión, pero tampoco pudo desmentirlo. La fecha del 18, dijo, es una “previsión”, un “automatismo”.

Sin Prada, sin Cobo... // Menéndez y Sabanés advirtieron de que la comisión muere con sólo 11 comparecencias –las que pidió el PP, menos el vicepresidente, Ignacio González— y sin que hablen los que “desean” hablar: los presuntos espiados (el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo; la diputada Carmen Rodríguez o Alfredo Prada). A Pérez no le pareció raro: “Si no ha habido espionaje, no puede haber espiados”, subrayó.