Público
Público

Ahmadineyad llega a Damasco en una corta visita camino de Nueva York

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, llegó hoy a Siria para una visita de varias horas como parte de una gira que tiene como destino final Nueva York, donde participará en la Asamblea General de la ONU.

Nada más aterrizar en Damasco, Ahmadineyad se entrevistó con el presidente sirio, Bachar al Asad, según la agencia oficial de noticias siria, SANA, que no reveló detalles sobre los temas de la reunión.

La televisión siria se hizo eco de informaciones procedentes de Teherán según las cuales Ahmadineyad dijo que conversaría con Al Asad sobre la situación regional y temas bilaterales.

La reunión entre Ahmadiyehad y Al Asad se produce días después de que se reanudaran las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, auspiciadas por Estados Unidos, después de dos años de ausencia de un diálogo directo entre las dos partes.

Ayer, en Teherán, el gobernante iraní calificó como "sólidas" las relaciones entre Siria e Irán y dijo que sus contactos con las autoridades de Damasco forman parte del "fortalecimiento de la cooperación y coordinación en temas regionales".

Después de pasar varias horas en Damasco, está programado que Ahmadineyad haga una escala en Argel, para conversar con el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, antes de viajar a Nueva York para la Asamblea de la ONU.

El presidente iraní visitó Damasco en febrero pasado para estrechar los lazos entre los dos países, poco después de que la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, expresara su deseo de que Siria se aleje progresivamente de Irán.

En esa ocasión, Ahmadineyad y Al Asad firmaron un acuerdo para eliminar la necesidad de visado en los viajes de los ciudadanos de los dos países, una decisión vista como la confirmación de los dos Gobiernos de estrechar sus vínculos.

Durante su pasada visita a Damasco, Ahmadiyehad se reunió también con el líder político del movimiento palestino Hamás, Jaled Meshal, que vive exiliado en Damasco, y con el jefe del movimiento chií libanés Hizbulá, Hasan Nasrala.

El Gobierno estadounidense acusa a Irán y Siria de suministrar armas a estos dos grupos.