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"Al lado de Loeb se aprende a ser más duro"

Después de tres pruebas, el cántabro es tercero en la lucha por el Mundial. Una aspiración que sabe que está vetada mientras compita Loeb

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Asume su rol en Citröen sin sobresaltos. No es un problema de falta rebeldía. Si no de estadística. Dani Sordo (Torrelavega, Cantabria, 1983) convive con uno de los mejores pilotos de rallies de la historia.

«El Mundial tendría más interés si Sebastian fuera menos bueno»

¿Se puede ganar a Loeb?

Poder se podrá, pero no sé quién. Imagino que algún día tendrá que dejar de ganar.

¿En qué es especial?

«Tengo que asumir que me paren en un rally para que él lo gane»

Es difícil destacar algo porque es un piloto muy completo. Tiene un don que el resto no tenemos.

¿Y en qué consiste ese don?

En que frena muy bien y tiene mucha confianza en las primeras pasadas.

¿Qué se aprende a su lado?

Se aprende a ser duro moralmente porque es muy difícil ganarle. Estar continuamente detrás, detrás y detrás cuesta pero no puedo hacer más.

¿Le duele que su equipo le frene para dejar pasar a Loeb?

¿Por qué lo dices?

Porque eso se ha dicho desde Citröen en algún rally en el que iba por delante de él.

La verdad es que muy pocas veces me han dicho que frene para que él gane, porque siempre va por delante. Esto es un equipo y cada uno tenemos nuestra misión. La mía, hasta el momento, es ayudar a que gane. Lo tengo que asumir.

Cada año ha progresado un puesto en la clasificación final. 5º, 4º, 3º. ¿Este año toca ser segundo?

Debe ser así. Voy a luchar por el segundo puesto, aunque en Chipre no me haya salido bien, pero tengo confianza en poder ser el primero detrás de Loeb.

¿Y eso qué significa? ¿Ser el primero de los humanos?

No, qué va. Quedar segundo significa siempre lo mismo: no ganar. Pero con Sebastian poco más se puede conseguir. No nos deja hacer más. Hay que acostumbrarse a ser el primero de los perdedores, pero es lo que hay.

¿Qué hubiera sido de usted en otra generación?

Prefiero no planteármelo porque tengo que convivir con Sebastian. Pensar en qué hubiera podido hacer si no le tuviera enfrente sería engañarme. Sí que me gustaría que Loeb fuera un poco menos bueno para que el Mundial fuera más interesante.

El sector del automóvil es uno de los más castigados por la crisis. ¿Ha notado que esa circunstancia esté afectando a su equipo?

En lo que es el equipo de rallies no lo estamos notando mucho. Es cierto que sí está habiendo ciertas restricciones que otros años no había. Por ejemplo, se están reduciendo costes en los vuelos o los hoteles, pero en todo lo relacionado con la competición no estoy notando ningún ahorro.

Cuando Subaru y Suzuki hicieron pública su retirada del Mundial, ¿pensó que este año se cancelaría la competición?

Tanto como cancelar, no, pero sí que significa que el Mundial había perdido alicientes. Está claro que con más marcas, más competitividad y más pilotos en la pelea los rallies son más bonitos.

Pero parece claro que menos coches en competición es un dato que favorece a Loeb.

¿Por qué lo dice?

Porque con apenas cuatro coches oficiales (los dos Citröen y los dos Ford) es prácticamente imposible evitar que gane el título.

La falta de coches no es el problema. El verdadero problema que tenemos el resto es poder ganarle. Además, es demasiado bueno para que falle en más de un rally.

Parece condenado al segundo puesto.

Es lo que hay.

¿Cuáles son las claves para el subcampeonato?

Puntuar en todas las carreras. Marcar ceros este año, con menos carreras, casi dejará fuera del podio al que lo consiga. La pasada temporada, con 16 carreras, te podías permitir algún abandono, pero este año es la regularidad es más importante.

Entonces, ¿conduce más lento que otros años?

En determinados momentos, sí. Es mejor no arriesgar y sumar puntos que intentar ganar alguna décima en una trazada y acabar saliéndote de pista. El cero te condena este año.

¿En qué ha cambiado desde que apareció en el Mundial?

Desde luego que he mejorado mucho. Ahora soy menos individualista, sé la importancia de trabajar con el equipo y tengo más experiencia.

¿La nieve es para usted como la hierba para los tenistas españoles antes de que apareciera Nadal?

Sí. La única manera de mejorar el pilotaje sobre nieve es en los test antes del rally de Noruega. Sé que tengo que mejorar en nieve. Por eso, a finales de año, participaré en algún rally por los países nórdicos para ser mejor sobre nieve, porque el problema no es tanto la técnica como ir muy rápido. Y, desde luego a la velocidad que se va en el Mundial, sólo se puede entrenar en competición.

¿En qué más le falta evolucionar?

En las zonas lentas. Ahí es donde más fallo y se nota en rallyes como el de Chipre, en los que no estoy a gusto.

¿Y eso cómo se mejora?

Pues cambiando la forma de conducir, pero llevo mucho tiempo intentando arreglar esta situación y no lo consigo. Aunque suene raro, es más difícil ir lento que rápido.