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Al menos 5 muertos y 18 heridos en ataques de rebeldes en el sur de Tailandia

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Al menos cinco personas, incluida una niña de dos años, fueron asesinadas por rebeldes separatistas, y otras 18 resultaron heridas hoy en explosiones de dos bombas en la región musulmana de sur de Tailandia, indicó hoy la Policía.

En el primer ataque con bomba, accionada mediante mando a distancia, cinco soldados sufrieron heridas por metralla cuando patrullaban a primeras horas de la mañana por la localidad de Yarang, en la provincia de Pattani, a unos 1.000 kilómetros al sur de Bangkok.

Hacia el mediodía, otro artefacto de fabricación artesanal que hizo explosión junto a un puesto callejero de comidas de Pattani, capital de la provincia de mismo nombre, causó heridas a trece personas, cinco de ellas militares que allí almorzaban

Antes de que se produjeran las dos explosiones, una pequeña y su padre, jefe de un pueblo de la provincia de Yala, perdieron la vida cuando un grupo de insurgentes dispararon en pleno día contra los dos mientras viajaban en un motocicleta.

En la misma provincia, informó la comisaría regional de Policía, dos miembros de las fuerzas de protección civil murieron el miércoles al recibir sendos disparos a bocajarro, mientras que un rebelde fue mortalmente alcanzado en un tiroteo con efectivos del Ejército tailandés.

La violencia en la región persiste pese a la visita oficial que la pasada semana hicieron el primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva, y su homólogo malasio, Najib Razak, en un intento de reducir la tensión y la violencia que la rebelión genera.

Los ataques con armas ligeras, asesinatos y atentados con explosivos se suceden casi a diario en Pattani, Narathiwat y Yala, pese al despliegue de 31.000 agentes de las fuerzas de seguridad y a la declaración del estado de excepción.

Cerca de 4.000 personas han muerto a causa de la violencia en el sur de Tailandia desde que en 2004 el movimiento separatista islámico reanudó la lucha armada.

Los insurgentes denuncian la discriminación que sufren por parte de la mayoría budista del país y exigen la creación de un Estado islámico que integre estas tres provincias, que configuraron el antiguo sultanato de Pattani, anexionado por Tailandia hace un siglo.