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Al reggae no le van ni las mujeres ni los gays

La escasa presencia femenina y la de un artista con letras homófobas genera controversia

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El pasado viernes, cerca de la medianoche, se subía la cantante Queen Ifrica al escenario principal del Rototom Sunsplash. Ha sido una de las pocas mujeres en ofrecer su música a los asistentes del festival más grande de cultura reggae y jamaicana de Europa, que se celebra en Benicàssim por segundo año consecutivo. Tony Rebel también actuó esa misma noche, sólo una hora y media antes.

Carolyn Cooper, escritora profesora de Literatura y estudios culturales en la Universidad de West Indies en Jamaica, opina que Rebel 'insistió' en que ella actuase tras él, porque, según Cooper, un hombre pueda ir detrás de una mujer. A la profesora también le llama la atención que el nombre de Queen Ifrica aparezca antes que el de Rebel en el cartel del Rototom. 'Pero como buen hombre jamaicano, no puede aceptar que Queen Ifrica haya triunfado por mucho que él haya sido quien haya apoyado desde sus inicios la carrera de Ifrica', dice.

La cultura jamaicana y el reggae en concreto cuentan todavía hoy con cierto tufo machista y homófobo del que le cuesta desprenderse. El director del Rototom, Filipo Giunta, cree que esta problemática nace de la religión rastafari, 'que hace una lectura muy fundamentalista y estricta de la Biblia'. La profesora Cooper estima que Jamaica es tan patriarcal como España y muchos otros países. 'Y eso oprime el potencial de las mujeres. La industria musical de Jamaica está controlada por hombres, y eso se refleja en el cartel de este festival, con tan pocas mujeres', explica. Cooper cree que los medios europeos han obviado 'la complejidad de la sociedad jamaicana, que tiene aún desafíos contra el machismo, pero también contra la homofobia'.

El director del Rototom confiesa que siempre se enfrentan a un exceso de hombres en el cartel 

Giunta confiesa que cada año se enfrentan a un cartel plagado de hombres y tratan siempre de invitar a todas las artistas de relevancia internacional para que el mensaje de 'paz y armonía' del reggae también salga de voces femeninas. 'Al principio, las chicas que había en el reggae eran muy provocativas y ponían su cuerpo para que los hombres fueran a sus conciertos. Ahora ha cambiado con cantantes como Queen Ifrica, que demuestra que las mujeres en el reggae pueden tener otro rol', recuerda el director.

El próximo día 24, el Rototom recibirá a Capleton, un artista de reggae y dancehall que tuvo que firmar, como otros compañeros de profesión, la Reggae Compassionate Act, un acuerdo por el que dejaban atrás letras que incitaban a la violencia contra el colectivo homosexual. Canciones que se habían convertido en hits en todo el mundo y que coreaban los asistentes a sus conciertos.

Capleton tuvo que firmar un acta para comprometerse a no cantar letras homófobas

¿Cuál es la filosofía de un festival que se anuncia como del amor y la paz para permitir a este artista en su escenario? 'Hace años que tenemos este problema', explica Giunta, que insiste en que se ha marcado un 'límite' al haber obligado a los artistas a firmar el acta, que los obliga a renunciar a cantar canciones ofensivas no sólo en el festival sino en cualquier otro concierto. 'Respetamos que una religión no lo acepte, pero desde el momento en que se incita al daño o el perjuicio somos estrictos', reconoce el director del Rototom. En 2004 cortó la luz en medio de un tema homófobo de T.O.K., a quien, dice, no querer volver a ver en su festival.

Las críticas al doble rasero de los que cantan One Love, y que al mismo tiempo incitan a la violencia y a la segregación han empezado a ser más contundentes y a cerrarles el paso a artistas como Capleton o T.O.K, que azuzan a la homofobia en sus canciones. La profesora

Cooper recuerda que el reggae 'no es un mensaje de paz y amor. Eso es solo una parte, un reduccionismo'. Para la profesora es esencial que la música se deslinde de este tipo de manifestaciones más cercana al odio que a la paz y el amor.