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Alcaide considera que no hay que darle más vueltas a la derrota porque Jezek era imbatible

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El ciclista español Roberto Alcaide, plata en la prueba de persecución individual categoría LC 2, reservada a corredores con minusvalías físicas, señaló hoy que pese haber llegado a Pekín "mejor que nunca", el checo Jiri Jezek era imbatible, por lo que "no hay que darle más vueltas" a la derrota.

Alcaide, oro en Atenas 2004, dos veces campeón mundial y una de Europa y plusmarquista del mundo en la prueba, era uno de los máximos favoritos a la victoria, pero se tuvo que conformar con la plata ante la exhibición de potencia ofrecida por Jezek, del que dijo que le conoce desde hace ocho años y se ha medido en muchas ocasiones a él, pero que "nunca le había visto así".

"Tanto la clasificatoria de la mañana como la final de la tarde han sido las veces que mejor le he visto", explicó el madrileño, ex ciclista elite que perdió el pie izquierdo al chocar con un quitamiedos durante la Vuelta a Extremadura del 2000.

"Hay que darle la enhorabuena. Yo he estado entrenando en altura el último mes y medio (en Navacerrada) y he venido mejor que nunca, pero él ha venido mejor que yo y no hay que darle más vueltas", añadió.

El corredor de San Sebastián de los Reyes, un asiduo de la "grupetta del norte de Madrid", compuesta por ciclistas como José Ángel Marchante, Rubén Lobato, Luis Pasamontes y Carlos Castaño y ex ciclistas como Miguel Ángel Martín Perdiguero y Félix García Casas, actual técnico del Comité Paralímpico Español y presente en Pekín, agregó que es "muy mal perdedor" y le gusta ganar "siempre".

"Pierdo al parchís y me enfado. Por eso he salido a por Jezek, a ganarle, pero ha demostrado ser el mas fuerte. Por lo menos me queda la plata, que en unos Juegos no es algo que todo el mundo pueda decir que ha conseguido", sostuvo Alcaide, administrativo de informática de gestión de profesión.

Además, el madrileño también se mostró "más contento que a la mañana" por el hecho de mejorar en la final la marca firmada en la manga clasificatoria.

"He tenido mejores sensaciones y por lo menos he rodado como yo esperaba", afirmó.

Alcaide no abandonará aún el velódromo de Laoshan, toda vez que participará también en el kilómetro contrarreloj, en el que saldrá "a probar y a mover las piernas" porque no es "su fuerte", y formará parte del equipo nacional de velocidad, en la que aspira a "lograr el bronce, porque los británicos y los australianos son inalcanzables".

Entonces, Alcaide cambiará la pista por la carretera, en la que pretende obtener el oro en la prueba contrarreloj.