Público
Público

El alemán Helaba se retira de los test para evitar su suspenso

Las entidades españolas no ven necesario una prueba recurrente de solvencia

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

No todas las entidades están dispuestas a soportar el desnudo financiero que supone la publicación de los test de estrés. El ejercicio de transparencia del que presumen tanto la EBA como los supervisores nacionales despierta cada vez más recelos en las entidades ante la situación macroeconómica actual. 'Ahora mismo, sirven más para que los mercados y las agencias de calificación sepan quiénes son los débiles y atacarles que para dar credibilidad a una reestructuración como la que está viviendo el sector financiero español', explican desde una caja aprobada.

La primera entidad en rebelarse ante las notas y el procedimiento de estas pruebas de solvencia ha sido el banco alemán Helaba. Esta entidad pública regional ha abandonado la lista de las 91 entidades sometidas a los test de resistencia europeos para evitar suspender la prueba. La entidad financiera pública para los estados federados de Hessen y Turingia argumentó su decisión indicando que discrepa con los criterios de solvencia de la Autoridad Bancaria Europea (EBA). 'No es comprensible que la EBA ponga en la picota a una entidad absolutamente sana', aseguró al diario económico alemán Handelstblatt el presidente de Helaba, Hans-Dieter Brenner. El banco alemán indicó que su ratio Tier 1, que mide el capital de mayor calidad, se sitúa en el 6,8% en el escenario más adverso. Según los estándares de la EBA, este ratio alcanzaría sólo el 4% en el caso del Helaba, ya que no acepta como capital propio de la entidad unos instrumentos financieros híbridos denominados participaciones silenciosas.

Estos instrumentos son específicos de la banca teutona como lo son las provisiones genéricas, subestándar y las convertibles en el caso de España. Una hucha que la EBA tampoco tiene en cuenta para dar su nota homogénea y que le valió ayer la crítica de Elena Salgado, titular de Economía. 'Lamento que la EBA no acepte contabilizar estos instrumentos como capital básico', señalaba ayer Salgado.

Entre las entidades españolas también empieza a aparecer un clima de rechazo a una prueba anual de solvencia. 'Un test de estrés recurrente carece de sentido. Tiene poco sentido que se haga todos los años', asegura José García Cantera, CEO de Banesto.