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Alemania quiere liderar la agencia de rating europea

Las instituciones germanas son las más activas en su creación ante la casi pasividad del resto de países de la UE, los más perjudicados por las calificaciones de S&P, Moody's y Fitch

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Los últimos en montar en cólera contra las agencias de rating han sido los italianos. Hace dos semanas, Moody's amenazó con bajar el rating de la deuda soberana de este país justo en pleno foco de tensión de problemas en Grecia. La noticia disparó el coste de su deuda pública y sólo unos días después la Fiscalía de Tranni (Italia) encausaba a Moody's 'por manipular los mercados'.

La acción judicial del país transalpino se suma a las querellas que se han presentado en los últimos meses en Alemania, España, Grecia y Portugal por el perjuicio que las malas prácticas de estas empresas está causando en las economías. Pero, de entre todos ellos, es Alemania el país con más interés en plantarles cara y el que está poniendo toda la carne en el asador para sacar adelante una agencia de rating europea capaz de romper el oligopolio que actualmente mantienen las tres grandes: Standard&Poors, Moody's y Fitch.

La iniciativa privada alemana busca 300 millones para lanzar la agencia

Mientras, países como España, especialmente perjudicada por las decisiones de las agencias, 'podría estar perdiendo el tren para ser un actor de peso en la futura agencia europea', según advierte Santigo Carbó, profesor de Economía de la Universidad de Granada y asesor de la Reserva Federal de EEUU.

La presencia española como plataforma de enlace con Latinoamérica sería fundamental en la constitución de esa agencia europea, según los expertos consultados, pero hasta ahora apenas una empresa, Axesor, ha mostrado interés, y el Ministerio de Economía tampoco tiene este tema como una de las prioridades de su agenda.

La propuesta oficial de crear una agencia de calificación europea llegó de la mano del eurodiputado liberal alemán y presidente de la comisión especial sobre la crisis financiera, Wolf Klinz, y fue aprobada el 8 de junio por el Parlamento en Estrasburgo.

En España, Axesor se ofrece a comprar Informa para poder competir

La Comisión Europea analizó los fallos de las agencias de rating durante la crisis y llegó a conclusiones similares a las del Fondo Monetario Internacional o la Comisión de crisis del Senado de Estados Unidos. Estas empresas han incurrido en: conflictos de intereses, errores de bulto en las calificaciones, retraso a la hora de anunciar los riesgos de las emisiones, advertencias peligrosas en momentos poco adecuados, etc. En definitiva, malas prácticas que no han parado de denunciarse desde el inicio de la crisis, pero que, hasta ahora, no han impedido que el negocio de las tres grandes continúe tan lozano como antes de 2007.

La idea de crear una agencia de rating europea viene de lejos. Ya en 2008, la canciller alemana Angela Merkel habló de ella en una entrevista que concedió al diario económico Financial Times.

La comisión presidida por Klinz ha encargado al Parlamento Europeo un estudio del coste que podría tener poner en marcha esta agencia, bajo el paraguas jurídico de fundación. 'Sería algo así como un conglomerado de agencias que podría estar financiado por la iniciativa privada, aunque tal vez se necesite un impulso público para lanzarla', explica Íñigo Méndez de Vigo, representante del Partido Popular en la comisión Klinz.

Merkel lleva desde 2008 animando a la construcción de este proyecto

¿La razón? 'Sólo de forma conjunta se puede romper el oligopolio estadounidense', explica Méndez. La prueba está en que en el mundo hay más de 74 agencias de rating, según el listado manejado por el Fondo Monetario Internacional, de países tan variopintos como China, Costa Rica o Pakistán. A pesar de ello, en el mundillo financiero las únicas referencias que se tienen en cuenta son las de Standard&Poor's, Moody's y Fitch. 'El problema no es la variedad, sino que la mayoría son pequeñas y se limitan a emitir calificaciones en sus países de origen', explica Méndez.

El prestigio en este mundillo sí es cuestión de tamaño. 'Ante los mercados hay que presentarse con un amplio historial de calificaciones, tanto histórico como de cobertura geográfica. Y eso requiere inversiones muy costosas', asegura un abogado de un gran bufete español, que prefiere no identificarse.

La iniciativa privada alemana ya ha empezado a mover ficha mientras los políticos siguen debatiendo si apostar sólo por la versión privada o, como apunta Antolín Sánchez, representante del PSOE en la comisión de la UE, 'combinarla con una agencia pública que haga sus propios análisis de riesgo para los países'.

En el mundo hay 74 agencias de rating; sólo tres tienen influencia

La consultora alemana Roland Berger anunció el pasado 24 de junio que está en conversaciones con la asociación financiera de Fráncfort, la Bolsa de esa ciudad y el Gobierno del estado alemán de Hesse para desarrollar una agencia de rating europea con sede en Fráncfort. 'Queremos desarrollar una plataforma para aportar más transparencia y elimininar los conflictos de interés del actual sistema, por eso queremos que pague los rating el inversor y no el emisor como hasta ahora', explica Markus Krall, socio responsable del área de gestión de riesgos de Roland Berger.

Ya se han puesto en contacto con numerosas empresas. Necesitan entidades con suficiente músculo económico para conseguir los 300 millones de euros que, según Krall, costaría comenzar a funcionar. 'Hasta ahora, ninguno de esos contactos ha sido con empresas españolas, aunque bancos e inversores financieros están invitados', reconoce el directivo de Roland Berger .

El dinero también es un problema para la Asociación de Agencias de Rating Europeas (Eacra en sus siglas en inglés). Este lobby europeo que agrupa a empresas de los principales países (esta vez España sí está representada, por Axesor) trabaja para que sus socios pongan en común su trabajo y cumplir así los requisitos del mundo financiero de tener un amplio historial en la elaboración de ratings, cubrir un amplio territorio y ser independientes. Para conseguirlo, el primer paso es que todas esas empresas consigan la acreditación de agencias de rating, que desde el pasado viernes está en manos de European Securities and Markets Authority (ESMA), la CNMV europea (ver información adjunta).

Es un escollo que va más allá del trámite burocrático. 'Los requisitos de infraestructuras son muy duros, por eso el proceso de aceptación por parte de las autoridades está siendo muy lento', explica Thomas Missong, secretario general de Eacra.

A lo largo del año pasado, presentaron la solicitud para obtener esa licencia alrededor de 20 entidades. Hasta hoy, sólo la habían obtenido seis. Cuatro de ellas de origen alemán, una búlgara y una japonesa. Un ejemplo más del poder germano en este sector cuando, según todos los expertos, el tiempo apremia.

No sólo por la necesidad de plantar cara a las grandes, sino porque el reto del propio Klinz es que la nueva entidad debe estar en marcha a finales de año. Con sólo seis meses de margen, la actividad entre las posibles candidatas a esa agencia conjunta está bajo mínimos. Francia, que había conseguido a través de fusiones durante los últimos años entidades de la potencia de Coface con presencia mundial y amplia experiencia en la valoración del riesgo, decidió a principios de año apartarse de la carrera de crear una gran agencia de rating. En Italia están en pleno proceso de concentración para conseguir una entidad con suficiente músculo financiero. Cerved Group sería la mejor posicionada.

La única entidad española que asegura estar interesada en el proceso es Axesor. 'Estamos trabajando para conseguir la autorización, pero va a ser muy complicado. Estamos en inferioridad de condiciones por nuestro tamaño y porque en este país no se está abordando el proceso de consolidación de empresas que están llevando a cabo en Alemania, Francia e incluso Italia', apunta Santiago Martín, director general de la compañía .

Su competencia, Informa, actual líder del mercado, está expectante. 'Si fuéramos aptos y no costara muy caro podríamos plantearlo. Por ahora no hay nada ', asegura Conrado Martínez, director general de Informa. Su gran impedimento es que Informa es una empresa pública, lo que en la práctica hace imposible su candidatura. Desde Axesor le han tendido una oferta. 'Estaríamos dispuestos a comprar Informa si el Estado accede a venderla', anuncia Martín. Según él, es la única opción para que España pueda tener presencia en la futura agencia europea.nte la oferta, el Ministerio de Economía no contesta. En estos momentos, en plena reestructuración del sector financiero, no parece un tema prioritario.