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'Amanece que no es poco' cumple veinte años

La película dirigida y escrita por José Luis Cuerda cosechó en su estreno innumerables críticas. Veinte año después es una película de culto

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Se estrenó con malas críticas, incluso hubo quien se puso a la cola del cine para advertir a los espectadores que no entraran a ver esa 'chorrada', pero el tiempo ha convertido 'Amanece que no es poco', de José Luis Cuerda, en una cumbre del cine cómico español que ahora celebra su veinte aniversario.

Un pueblo de Albacete que cada año elige, además de a su alcalde, a la prostituta, a la 'bollera' o al 'tonto' y en el que, entre otras rarezas, brotan hombres en los bancales o las madres reciben cada día a sus hijos a la vuelta de la escuela como si regresaran de la guerra, protagoniza esta surrealista película, una obra que Cuerda escribió en 1988 enseñando 'todas las ramas' de su fantasía, alimentada por la mejor tradición de la picaresca y el humor español.

'Tenía la oportunidad de jugármela a una sola carta, de hacer lo que me diera la gana', cuenta el autor de esta comedia que, veinte años después, es considerada como una película de culto con legiones de seguidores (tiene más de nueve mil en su cuenta de facebook) y ha dejado chascarrillos inolvidables como aquel 'Alcalde, que todos somos contingentes, pero tú eres necesario', o 'con la devoción que hay en este pueblo por Faulkner'.

Cuenta José Luis Cuerda (Albacete, 1947) que escribió esta historia impulsado por el éxito de su película 'El bosque animado' y rescatando para su título la primera frase de una serie que había escrito para TVE y que nunca llegó a realizarse.

Admirador de la comedia española de raíces populares y de la picaresca clásica española, así como del cine de Luis García Berlanga o Rafael Azcona, Cuerda escribió el guión de 'Amanece que no es poco' en un mes y medio en una cafetería madrileña, a mano y en letras mayúsculas 'porque escribo muy compulsivamente, muy rápidamente y las minúsculas no me las entiendo'.

Además de hacer un homenaje a esas tradiciones cómicas españolas, Cuerda, que pertenece 'a una familia de campesinos de la sierra de Alcaraz', tenía en su memoria las historias que desde niño había oído en la zona y, además, contaba con 'las anécdotas maravillosas' que escuchaba en la radio de camino a aquella cafetería.

'Uno escribe con lo que es, los libros que ha leído, la música que ha escuchado, los cuadros que ha disfrutado, las caricias que ha recibido', explica este cineasta que logró no renunciar a 'ninguna' de sus pretensiones en el reparto de esta película que reunió a varias generaciones de actores: Antonio Resines, Luis Ciges, Chus Lampreave, Pastora Vega, Manuel Alexandre, Gabino Diego, Quique San Francisco, entre otros muchos.

'Berlanga siempre me ha dicho que tuve el mejor reparto del cine español', cuenta Cuerda, que recuerda que la mayoría de ellos, como los cámaras o los muchos vecinos que participaron en el rodaje, no entendían en muchas ocasiones las escenas absurdas y surrealistas de una película en la que hay desde estudiantes americanos, exiliados que unos días montan en bicicleta y otros huelen a lomo de ángel o en el que el alcalde ordena a sus vecinos hacer flash-back en la plaza.

'Nadie entendía nada, pero se entregaron como si lo entendiesen', apunta el director, que asegura que en el rodaje 'hubo de todo' y fue 'de los más complicados que he tenido'.

La película, que obtuvo tres nominaciones a los Goya aunque no logró ninguno, se estrenó en enero de 1989. Primero en un cine de Albacete y después en Madrid. 'Funcionó bien, la primera semana recaudó cuatro millones y medio de pesetas y estuvo seis en la cartelera'.

'Los críticos dijeron que aquello era una sucesión de ocurrencias sin sentido, tuvo críticas bastante malas', que a Cuerda no le interesa recordar, de la misma forma que tampoco entra a reflexionar en por qué se ha convertido en un clásico: 'son fenómenos incomprensibles'.

Y lo que más le gusta de que la película vuelva a estar de actualidad con motivo de su aniversario es comprobar 'que la gente se lo pasa bien cuando la ve'.