Publicado: 05.01.2014 12:25 |Actualizado: 05.01.2014 12:25

Amputaciones, violaciones en masa, lapidaciones: el día a día de la mujer en la 'democrática' Afganistán

Los crímenes y brutalidades alcanzaron niveles récord en 2013, al tiempo que aumentaban los suicidios, producto de la desesperación

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Los crímenes violentos contra las mujeres en Afganistán llegaron a niveles récord y se tornaron cada vez más brutales en 2013, dijo el sábado la jefa de la comisión de Derechos Humanos del país, una señal de que los derechos duramente ganados están disminuyendo al tiempo que las tropas internacionales preparan su retirada.

Restaurar los derechos de las mujeres tras la expulsión de los talibanes por una coalición de tropas liderada por Estados Unidos en noviembre de 2001 fue citado como uno de los principales objetivos de la guerra.

Bajo el régimen talibán, las mujeres estaban obligadas a llevar el burka, que cubre el cuerpo desde la cabeza a los pies, y no podían salir de sus casas sin ser escoltadas por un familiar masculino. Las escuelas para las niñas fueron cerradas.

Sima Samar, jefa de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán (AIHRC, por sus siglas en inglés), dijo a Reuters en una entrevista telefónica que la brutalidad de los ataques a las mujeres se intensificó en gran medida el año pasado.

"La brutalidad de los casos es realmente mala. Cortar la nariz, los labios, las orejas. Cometer violaciones en público", dijo. "Violaciones masivas (...) van en contra de la dignidad y la humanidad".

La funcionaria atribuyó el aumento en los crímenes a una cultura de impunidad y a la inminente salida de las tropas internacionales y las cooperantes, dejando a las mujeres más expuestas a los ataques. Además, se denunciaron más casos debido a que las mujeres se volvieron más conscientes de sus derechos.

"La presencia de la comunidad internacional y equipos de reconstrucción en la mayoría de provincias estaba dando confianza a la gente", dijo Samar."Eran personas que intentaban proteger a las mujeres. Y ya no están ahí, desafortunadamente", agregó.

Está previsto que la mayoría de fuerzas internacionales abandone Afganistán para fin de año y no está claro si quedará alguna más allá de 2014, a medida que se deterioran las relaciones entre las autoridades afganas y sus socios estadounidenses.

Un portavoz de la AIHRC dijo que las últimas cifras de 2013 muestran un aumento de un 25% en los casos de violencia contra la mujer entre marzo y septiembre. Samar dijo que una deteriorada economía y la creciente inseguridad también habían contribuido al aumento en los incidentes reportados.

"Matar a las mujeres es algo fácil. No hay castigo", dijo a Reuters Suraya Pakzad, que dirige refugios para mujeres en varias provincias, en su despacho en la ciudad de Herat, en el oeste del país. Citó casos recientes en los que mujeres habían sido lapidadas públicamente delante de tropas afganas.

"Las leyes han mejorado, pero la aplicación de dichas leyes está en manos de los señores de la guerra (...) Creo que estamos retrocediendo", agregó.

Otra señal del empeoramiento de la situación es el aumento en los casos de inmolaciones, un recurso desesperado de las mujeres ante casos de abusos. Además, algunas agresiones no se denuncian por miedo a las represalias.

El médico Ghafar Bawar contó a Reuters en el hospital de Herat, uno de los dos que tiene una unidad de quemados, que un vecino llevó a una mujer y a su hijo de cuatro años después de tirarles una manta en llamas cuando dormían. Ambos murieron de las heridas, pero él tenía miedo de informar del caso a las autoridades.