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Amy Winehouse, absuelta del cargo de agresión contra una bailarina

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Amy Winehouse fue absuelta hoy por un tribunal de Londres del cargo de agresión presentado por la bailarina Sherene Flash, quien aseguró que la cantante le pegó un puñetazo en un ojo después de que le pidiera un autógrafo.

El juez de distrito Timothy Workman desestimó la demanda contra Winehouse (25 años), quien a la salida del juzgado se limitó a manifestar ante los medios: "siento un gran alivio, me voy a casa".

Según relató la agencia de noticias PA, Winehouse, vestida con una falda negra, camisa blanca y chaqueta gris, y que se abanicaba sin cesar con un bloc de notas, pareció desconcertada al escuchar el veredicto y se encogió de hombros.

La cantante no se movió de su asiento hasta que su abogado se le acercó y le comunicó que ya no había cargos en su contra.

El magistrado explicó que "una vez conocidos los testimonios de todos los testigos, no puedo estar seguro de que esto no fue una accidente. Los cargos son desestimados y la acusada dispensada".

Workman dijo que era difícil tener una idea clara de lo que ocurrió aquel día porque la gran mayoría de los testigos que presenciaron la escena afirmaron estar borrachos en ese momento.

En cuanto a las pruebas médicas presentadas por los abogados de la bailarina, manifestó que no demuestran que se infligiera "el tipo de lesión que a menudo ocurre cuando un ojo recibe un puñetazo".

Los hechos sucedieron el pasado mes de septiembre entre bastidores durante un acto social en Londres, donde, según la versión de la bailarina, Winehouse la golpeó a propósito en un ojo.

En su defensa, la cantante dijo que se sintió amenazada y asustada, porque Flash estaba bebida y no la soltaba pese a que ella estaba intentando despedirse de unos amigos.

Winehouse negó haber golpeado a la bailarina, aunque admitió "haberla empujado porque la quería lejos de mi".

"Fue más como una indicación para decirle 'déjame en paz, estoy asustada'. Sólo quise mantenerla alejada de mi. Estaba asustada. Pensé: 'la gente está enfadada, la gente es grosera y está loca, o la gente no sabe beber'".

"Creo que estaba intentado ser extremadamente amistosa, pero fue amenazante. Estaba asustada. Yo no soy Mickey Mouse, soy un ser humano", se justificó la artista ante el tribunal.

Al término del juicio, un portavoz de Winehouse expresó "el agradecimiento de Amy a su familia, a sus amigos y a su equipo legal por su apoyo durante estos meses tan difíciles. Siempre ha mantenido su inocencia y está muy feliz de dejar este asunto atrás". EFE