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Los antifascistas cargan contra la 'legalización de actos racistas'

Unos 400 jóvenes protestaron ayer frente al Tribunal Superior de Justicia de Madrid

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'No podemos permitir que los fascistas y racistas sigan manifestándose en Madrid', gritaba ayer Luis, de 20 años y con una cresta verde, frente a las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Junto a él, unas 400 personas (500 según la organización) se concentraron tras el lema Contra la legalización de actos racistas y xenófobos. Además, protestaron contra la autorización de la marcha del pasado 20 de enero -Recuperemos Madrid. Por la seguridad ciudadana- del partido de ultraderecha Democracia Nacional.

Durante la lectura del manifiesto, un portavoz del colectivo reivindicó el artículo 14 de la Constitución Española, que recoge que 'los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social'. Además, la Coordinadora acusó a la Delegación del Gobierno en Madrid de 'permitir y proteger las concentraciones racistas' en la ciudad.

Con los puños en alto y durante la hora que duró el acto, los jóvenes gritaron proclamas como 'Contra el fascismo, lucha popular', 'Mano obrera: nativa o extranjera' o el histórico 'No, no, no pasarán'.

Homenaje a Palomino

En la cabecera de la protesta, varias pancartas recordaban al joven antifascista Carlos Javier Palomino, asesinado por un miembro de extrema derecha en el Metro de Madrid tras una manifestación. Su muerte, de la que mañana se cumplirán tres meses, crispó las relaciones entre los grupos, lo que obligó a redoblar la vigilancia en las concentraciones y homenajes sucesivos.

A 1.500 metros de la concentración, una manifestación de 150 personas -convocada por el partido de extrema derecha Nación y Revolución- recorrió parte del paseo de la Castellana hasta las puertas del Ministerio de Vivienda. Allí, ataviados de banderas de España y botas militares, los jóvenes reivindicaron 'El derecho efectivo a la vivienda. Un español, una casa'.