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Los antitaurinos ganan visibilidad

Unos 400 activistas denunciaron ayer en Tordesillas la crueldad de la fiesta de El Toro de la Vega

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Se acabaron las fiestas populares centradas en marear a un toro por las calles hasta tirarlo al mar o ponerle bolas de fuego en las astas. La temporada echa el cierre mañana con una de las celebraciones más conocidas y repudiadas del país: El Toro de La Vega de Tordesillas.

Unas 400 personas, de varias asociaciones de toda España, denunciaron ayer en esta localidad vallisoletana lo aberrante de esta tradición. Convocados por el Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal (Pacma), concluyeron una campaña en que han alcanzado cotas de visibilidad sin parangón.

'Ayer había muchísima prensa en Tordesillas. Parecía que todos losa medios estaban pendientes', valora Aída Gascón, coordinadora de campaña de la asociación Animanaturalis. La atleta Maite Martín estaba entre los activistas. También en Albacete, una veintena de miembros de esta asociación protestó desnuda contra el maltrato animal. En esta ocasión, las corridas de toros.

'Se nos sumaron unas 40 personas, gente que iba por la calle', destaca Gascón, que explica que, hasta hace poco, eso era impensable.Una campaña mediáticaLa repetida irrupción en las principales plazas de toros, las protestas allí donde se disfruta a costa del sufrimiento animal y una campaña protagonizada por la cantante Alaska han hecho visibles a los antitaurinos.

Y cada vez son más. Según explica Gascón, este año, cada vez que han organizado un acto en una ciudad, se ha afiliado gente. El Pacma también destaca que sus filas engrosan.

Mañana, en Tordesillas, un astado sufrirá el ardor de centenares de pinchazos por todo el cuerpo. La diversión de esta tradición -que cuenta con un patronato encargado de su estudio y divulgación- consiste en clavar lanzas al animal.

La fiesta cuenta con el apoyo de la Diputación de Valladolid. Hace 11 años, la Junta de Castilla y León la declaró de interés turístico regional. El Pacma confía en acabar con el espectáculo por la vía administrativa.

Las asociaciones denuncian la censura que los defensores de la fiesta ejercen sobre sus vecinos contrarios a ella. Pese a sus recelos, ayer escenificaron el sufrimiento del toro en el recinto donde se celebrará la fiesta. Acudieron a Tordesillas en autobuses. Según denuncian, para evitar que sus coches paguen con desperfectos la ira de los amantes del Toro de La Vega.

«Cada vez hay más gente en contra», Siro Llorente, vocal de Pacma en Valladolid

1.¿Qué balance hacen de la campaña que finaliza?El balance es muy positivo. Nuestra labor ha sido la de concienciar a la sociedad española, dando a conocer realidades que se desconocían. Ahora casi todo el mundo sabe lo que pasa en Tordesillas y conoce otros festejos aberrantes, como el toro embolado o el que se lanza al mar. Cada vez, los medios denuncian más estos festejos, y la gente está más en contra.

2. ¿Tienen la esperanza de que se acabe con la tradición de El Toro de La Vega?La Junta de Castilla y León se tiene que dar cuenta de que la población está en contra de esta tradición. Sólo defiende El Toro de La Vega la gente de Tordesillas y de los alrededores. La presión tiene que venir de fuera, porque la oposición en Tordesillas va a estar siempre silenciada.

3. ¿Hasta qué punto la ley protege al toro?Al animal no se le protege. Los reglamentos determinan cómo se puede matar al toro. En Tordesillas ya no se puede entrar en el recinto con un coche y arremeter a golpe de acelerador contra el animal, como pasaba en los años 70. Pero decir que se protege al toro es como decir que la Santa Inquisición protegía a la población porque tenía un manual sobre cómo matarles.