Público
Público

El anuncio previo a la matanza de Winnenden, en entredicho

La policía investiga la veracidad de la conversación protagonizada por el asesinato en un 'chat'

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los transtornos psíquicos y el fácil acceso a las armas fueron, hasta donde se sabe, la combinación fatal que desencadenó la masacre escolar perpetrada por el joven alemán de 17 años que asesinó a tiros a 15 personas entre su ex-colegio de Winnenden y un aparcamiento de Wendlingen, para suicidarse después.

El ministro de Interior regional, Heribert Rech, anunció que el joven había anunciado en Internet su propósito de 'convertir en una barbacoa' su antiguo colegio. Sin embargo, en las últimas horas han surgido dudas sobre la veracidad de tal anuncio. Fuentes policiales, consultadas por la agencia EFE, han negado posteriormente que el joven asesino, Tim Kretchsmer, fuera el autor del mensaje aparecido en un 'chat' que anunciaba los trágicos acontecimientos de Winnenden.

Además, la sala de chat, ha emitido una declaración con la que niega que tal anuncio se haya hecho en sus dependencias. De hecho, y según recoge el diario británico The Times, varios usuarios han denunciado que no es cierto que el asesino hubiera anunciado en el 'chat' la masacre, además de afirmar que, incluso, el contenido habría sido falsificado.

Mientras se investiga quién envió tal mensaje anunciando la masacre, lo que está claro es que Tim perpetró su matanza con una pistola de su padre, que tenía en casa quince armas, todas legales.

En el mensaje inicialmente atribuido al muchacho, el autor afirmaba tener armas y estar dispuesto a ir a su antiguo colegio 'para hacer una buena barbacoa'. 'Estoy harto de esta vida' y 'nadie reconoce mi potencial' fueron otras de las frases del chat leídas ante la prensa por Rech. 'Tengo las armas y será mañana por la mañana en mi antigua escuela. Tomar nota del lugar: Winnenden', continuaba la supuesta conversación. 

El responsable de Interior confirmó, asimismo, de que el joven utilizó para su masacre una pistola automática Baretta de 9 mm, que su padre guardaba en su dormitorio, y que salió con más de 200 balas que tomó de uno de los dos armeros cerrados con una combinación que, según la policía, el asesino debía conocer.

'Todo aquí apunta a una negligencia por parte del padre en lo que se refiere al almacenamiento de este arma', declaró el portavoz policial Ralf Michelfelder.

El fiscal de Stuttgart Siegfried Mahler dijo que el progenitor podría afrontar acciones legales si se demostraba que había violado la ley que regula el almacenamiento de armas y ser procesado por homicidio involuntario si surgían pruebas de que su hijo le había dado advertencias de sus planes.

Alemania endureció su ley de armas en 2002 después de que el joven de 19 años Robert Steinhauser disparara a 16 personas, sobre todo profesores, y se suicidara en un instituto de la ciudad de Efurt, en el este del país.

Los cambios elevaron la edad mínima de posesión de armas desde los 18 hasta los 21 y requerían que quienes las compraran y fueran menores de 25 años presentaran un certificado de salud médica y psicológica.