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Aparecen varias obras del rey de la caricatura británica

Unos cajones del Home Office escondían material de Gillray, considerado en la época victoriana como pornográfico

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Un volumen con 40 caricaturas, muchas de ellas sexualmente explícitas, originales de James Gillray, uno de los genios de la caricatura política británica, han aparecido en un cajón del ministerio británico del Interior. Las caricaturas pasarán a engrosar los fondos del museo Victoria and Albert y fueron descubiertas por casualidad durante un traslado de funcionarios de ese ministerio, informa hoy el diario The Guardian.

Gillray (1757-1815), dirigió sus venablos contra la monarquía y los políticos británicos, y su influencia política llegó a tal extremo que un primer ministro, William Pitt el Joven, intentó sobornarle con una pensión de 200 libras al año.

Tras sus virulentos ataques a Jorge III, el Príncipe Regente, el futuro Jorge IV, intentó comprar el mayor número posible de copias de sus caricaturas para retirarlas de la circulación.

Las planchas originales, con sus ataques al carácter venal de los poderosos, a su glotonería y su voracidad sexual, fueron adquiridas en 1840 por el editor Henry Bohm, que las publicó en forma de libros.

Algunas de ellas tuvieron, sin embargo, una circulación restringida ya que se vendieron en secreto a clientes muy especiales.

Se cree que el álbum ahora descubierto fue confiscado en su día por considerarse que tenía material pornográfico.

Entre los grabados está el titulado 'El Zapatito de la Duquesa Cede ante la Magnitud del Pie del Duque', en la que la posición de los pies de cada uno de los dos personajes indican claramente un acto sexual en curso.

'El Duque de York era un hombre grandón y tenía además fama de voracidad sexual', explicó al periódico Stephen Calloway, responable de la sección de grabados del Victoria and Albert.

Otra caricatura se titula 'Madame Talian y la Emperatriz Josefina Bailando Desnudas frente a Barras en el Invierno de 1797' y muestra a dos mujeres bailando ante el revolucionario francés Paul Barras, íntimo de Josefina, que aparece sentado en un trono mientras por otro lado mira la escena a través de una cortina el propio Napoleón Bonaparte.

Según el citado experto del museo británico, las obras, con frecuencia escatológicas y explícitas de Gillray, que muestran muchas veces a mujeres voluptuosas y hombres escuchimizados, seguramente escandalizaron a la sociedad victoriana.

Gillray produjo más de 600 grabados satíricos, dirigidos sobre todo contra Jorge III, el Príncipe Regente, y dos conocidos políticos, Charles James Fox, del partido whig (futuros liberales) y su archirival, Pitt el Joven, un 'tory' que se consideraba independiente.

Su caricatura más famosa, por la cantidad de veces que ha sido reproducida en todo el mundo, es la titulada 'The Plumb-Pudding in Danger' (el Pudin de Ciruela en Peligro), en el que el caricaturista representa al mundo como un pastel que se reparten Pitt y Napoleón.