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El arte brasileño, una importante baza para el éxito de ARCO

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Contar con Brasil como país invitado en ARCO supone una baza muy importante para la feria por el interés que el arte brasileño, representado por cien de sus más destacados artistas, está despertando entre los coleccionistas.

Muchos de estos creadores tienen una proyección internacional destacada, como Miguel Rio Branco, Mario Cravo Neto, Cildo Meireles, Abraham Palatinik o Laura Vinci, pero otros están siendo descubiertos por los numerosos coleccionistas que durante la jornada de ayer y de hoy -cuando todavía no se ha abierto al público- llenan los pabellones 12 y 14 de la feria, inaugurada oficialmente esta mañana por los Reyes.

Esta visita provocó mucho movimientos entre los galeristas brasileños ya que el primer espacio de la feria visitado por Don Juan Carlos y Doña Sofía fue el del país invitado, uno de los más concurridos en el día de hoy.

Los criterios de selección llevados a cabo por los comisarios de Brasil como país invitado Moacir dos Anjos y Paulo Sergio Duarte se basaron en la selección de los artistas que querían estuvieran presentes y después eligieron las galerías que los representan. En esta selección ha primado sobre todo, según los comisarios, la calidad de los artistas y la visión de diversidad que podían mostrar.

Aunque todavía es pronto para valoraciones, el sentimiento de la mayoría de los 32 galeristas presentes en el programa del país invitado es de optimismo y satisfacción por el interés que han despertado sus artistas y sus obras.

Este es el caso de la obra de Marta Neves que representa una gran imagen de Bin Laden hecha con ositos de peluche, y que es una de las fotografiadas en la galería de Manoel Macedo, o de la escultura que se muestra en la Sala Triangulo, una de las más importantes del país, realizada por Felipe Barbosa con pequeños petardos envueltos en papel de colores y que representa un gran osito.

La galería cuenta con importantes artistas de los que ha seleccionado para traer a Madrid, además de Barbosa, a Vania Mignone, Mauro Restiffe, Albano Afonso, y Sandra Cinto.

Una de las pioneras entre los galeristas brasileños y habitual en ARCO desde sus inicios es Luisa Strina que tiene espacios tanto en el programa de país invitado como en el general de la feria, al igual que otros profesionales brasileños que año tras año participan en la feria madrileña.

Entre los artistas más cotizados de Luisa Strina se encuentra Cildo Meireles, del que exhibe obras en los dos espacios, y que en el de Brasil está acompañado por Caetano de Almeida, Laura Lima y Marcus Galan, entre otros.

Los dueños de la galería Celma Alburquerque, Flavia y Lucio Alburquerque, en la que los Reyes hicieron una breve parada durante su recorrido, mostraron su satisfacción por lo bien que ha empezado la feria. "Hay muchísimo movimiento y los visitantes se interesan mucho por el trabajo de nuestros artistas".

Entre los creadores que representa esta galería se encuentra Adrianne Gallinari, que con sus dibujos sobre tela se encuentra entre los creadores más destacados, así como el interesante escultor José Bentó que trabaja especialmente con montajes de madera.

Una de las características del recorrido por los espacios brasileños es la gran variedad de lenguajes y de expresiones artísticas que muestran como en Brasil se hace uno de los artes más vanguardistas, en el que la pintura tiene un escaso protagonismo.

Ejemplo de ello es la gran instalación de Marco Paulo Rolla, que representa los restos de una comida campestre que ocupa gran parte del suelo del espacio reservado para la Galería Vermelho, una de las más interesantes y con un arte más emergente de Brasil.

Lo bello es otra de las cualidades del arte brasileño "muy sensitivo y sensual, además de intuitivo e impulsivo ya que en general los artistas no experimentan", comentaron los responsables de la galería Baró Cruz, que entre sus artistas destacados cuenta con Jac Leimer y Henrique Oliveira.