Publicado: 02.12.2014 07:00 |Actualizado: 02.12.2014 07:00

El artesano de canciones

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

"Yo no tengo carnet de coche; soy tonto. Me fui a una masía de un pueblo perdido de Catalunya para grabar el disco solo, aislado, con unas vistas increíbles: el disco tenía que ser luminoso. Fuimos para allá, cargamos la furgoneta de instrumentos, material de grabación y comida para dos meses, porque no hay nada a 40 minutos a la redonda. Me dejaron ahí y se marcharon. Monté el equipo y al día siguiente, cuando conecto todo, me doy cuenta de que los pájaros se colaban por los micros y no podía grabar. Estaba en medio de la nada, aislado, sin carnet de conducir, sin poder grabar y con comida para dos meses". "Estaba en medio de la nada, aislado, sin carnet de conducir, sin poder grabar y con comida para dos meses"

Así daba comienzo la aventura en la que se convirtió la grabación del último disco de Pau Vallvé, Pels dies bons. Este músico, referente de la escena alternativa catalana, había convertido su disco número 14, sin proponérselo, en un hito dentro de la historia de la música. Ha ejercido de artesano de su oficio en el sentido más amplio: de sus manos nacieron las canciones, la ejecución de los instrumentos, la producción, la mezcla e incluso la edición y fabricación del disco (Así fue todo el proceso en vídeo). Los pájaros resultaron ser sólo una pequeña piedra en este laborioso proceso, que pudo sortear invirtiendo su horario, durmiendo por la mañana y grabando de 22.20 a 04.26 horas, el tiempo exacto que transcurría desde que se dormían los inesperados acompañantes hasta que el primero de ellos se daba por descansado.



 

El berenjenal en el que se adentró Vallvé no fue premeditado. Llevaba siete años sin vacaciones. Este batería, guitarrista, cantante, compositor, creador de bandas sonoras y productor tiene la mala suerte de que todo lo que le apasiona es deficitario según las reglas de la industria y el mercado: "Haces 50.000 cosas que le gustan a poca gente y es muy emocionante, pero estás en 1.000 incendios cada día, en los cuales cada cosa que haces es decisiva, cada mail, cada videoclip, no hay margen de error". Vallvé ha compaginado su carrera en solitario con producciones para otros artistas, para cine, televisión, a la vez que creaba un sello discográfico en el que cobijaba a otras bandas y ejercía de su propio manager. La música que siempre había sido un refugio de libertad se había convertido en una especie de cárcel. Contratos, cláusulas, normas y números. "Llegó un punto en el que sentí que no tenía vida, o mejor dicho, que mi vida era únicamente mi trabajo". Pau, superada la treintena y tras una vida dedicada por y para la música, explotó, y de los pedazos nació Pels dies bons. Cogió sus cosas, dejó sus trabajos, rompió con su pareja, cerró su sello discográfico y se marchó de la ciudad. "En este disco no es el disco lo importante. Hice una pausa en la vida y me pregunté cómo quería vivir, y el disco salió como consecuencia de eso". "Llegó un punto en el que sentí que no tenía vida, o mejor dicho, que mi vida era únicamente mi trabajo"

Pau decidió no recurrir a esos trucos, tan efectivos como rutinarios, a los que cualquier compositor de música para televisión se debe aferrar para provocar una determinada emoción y poder realizar sus entregas a tiempo. "Hice las letras primero. Por primera vez he decidido que a un tío inglés pueda no gustarle mi disco. No quiero decir que los otros le gusten: esta vez la música acompaña, está en segundo plano. De este modo había un jefe que era la letra y sucedían cosas que no te esperabas, la música volvía a ser mágica". Vallvé nunca se ha considerado un escritor, hasta el punto de negarse a incluir sus letras en los libretos de los discos, pero ha tenido la virtud de decir mucho con muy poco y una gran habilidad para jugar con las palabras y sus significados: Tot va molt millor si estem contents. Tots estem contents si ens va millor [Todo va mucho mejor si estamos contentos. Todos estamos contentos si nos va mejor] o Res no es important i tot ho és molt [Nada es importante y todo lo es mucho]. (Aquí puedes consultar las letras de su último trabajo).


Para completar el proceso decidió fabricar él mismo su propio disco, sin sello ni intermediarios. Pidió la ayuda de sus seguidores para poder pagar gran parte del coste de fabricación tras arruinarse de nuevo con la grabación. La respuesta, 400 discos vendidos de forma anticipada, una cifra muy importante si tenemos en cuenta además que sus seguidores no habían podido escuchar ni una sola nota de lo que estaban comprando. "En este disco no es el disco lo importante. Hice una pausa en la vida y me pregunté cómo quería vivir"

Pau destila en Pels dies bons una forma de entender la vida, fruto del parón al que llegó tras la ruptura de su criminal inercia laboral. Como en Benviguts als pirineus: "Es una canción sobre la aventura, buscar que pasen cosas, y no necesariamente buscar ni una cosa ni otra. Los Pirineos son unas montañas a las que vas voluntariamente de vacaciones pero que son una aventura. No todo será guay, puede tener peligros: vas arriba, abajo... no es ir a Marina D'Or. Hay muchas frases en este sentido en la canción: quiero cosas nuevas pero no quiero atarme, yo soy de quien me quiera, pero a la vez no quiero algo frío, es esto de ‘Entre Youporn y More than words' -el verso con el que acaba la canción-; esto de ni caramelo puro ni sexo anal hard. Me dí cuenta de que con esta frase he encontrado el término medio del universo, las dos cosas más lejanas del mundo".