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El artista Rafael Lozano-Hemmer propone divertirse con las nuevas tecnologías

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El artista méxico-canadiense Rafael Lozano-Hemmer protagoniza una exposición interactiva en Manchester en la que aporta una visión irónica y divertida sobre la presencia omnipresente de las nuevas tecnologías en nuestra sociedad.

Así lo explicó el propio Lozano-Hemmer en una entrevista a EFE en la Galería de Arte de Manchester, donde se inaugura este fin de semana la exposición "Recorders" (Grabaciones), la mayor hasta el momento dedicada al artista y en la que las cámaras de seguridad, los lectores de huellas dactilares, los micrófonos y los escáner son los protagonistas.

"La privacidad ya no es posible porque con el mero hecho de utilizar una tarjeta de crédito ya estamos lanzando al mundo millones de datos sobre nosotros", precisó Lozano, que fue elegido Artista del Año por la revista Wire en 2003 y tiene dos premios BAFTA, un Trophée des Lumiéres y cuatro Ars Electrónica en su vitrina particular.

Nuestro perfil de Facebook, los teléfonos móviles con cámara, la aplicación 'street view' de Google Maps son otros de los elementos que, a juicio del artista, nos exponen al mundo al provocar que miles de datos circulen sobre nosotros sin control.

"Tenemos un ser virtual que camina con vida propia a través de esas redes", indicó.

Ante esta profusión de datos personales fácilmente accesibles para cualquiera, Lozano-Hemmer afirmó que la dialéctica entre privacidad y seguridad ya ha desaparecido completamente porque estas tecnologías son "el lenguaje en el que se expresa nuestra sociedad".

Sin embargo, Lozano aclaró que su obra no pretende "moralizar" sobre su uso, sino divertirse jugando en la frontera entre lo artístico y lo tecnológico.

"Aunque es ahora cuando se están incorporando las artes electrónicas a los museos, la unión entre arte y tecnología no es nada novedoso, sino que se remonta al nacimiento de la fotografía y luego del cinematógrafo", subrayó.

La muestra incluye ocho trabajos del artista que indagan en todas estas cuestiones, dos de los cuáles han sido concebidos especialmente para la ocasión.

El primero es "People on people" (2010), una instalación que proyecta en una gran pared blanca la sombras de las personas que pasan por delante, pero a su vez, la sombra se compone de los retratos de todos aquellos que hayan visitado la exposición con anterioridad.

"Para esta instalación se necesitan once computadores, tres cámaras de alta definición y detectores de rostros, dispositivos que se utilizan cada día en la frontera entre México y EEUU", apuntó Lorenzo-Hemmer.

La otra novedad es "Please empty your pockets", una cinta detectora, como las de los controles de seguridad de los aeropuertos, en la que el visitante puede colocar cualquier objeto, que será escaneado para luego quedar grabado permanentemente sobre la fina pantalla de la que se compone la cinta.

También se incluyen "Close-up Shadow Box" (2006), una pantalla que reproduce la silueta de la persona que tiene delante mediante un mosaico de diminutas imágenes de anteriores participantes; y "Microphones" (2008), trabajo que consta de diez micrófonos antiguos que, cada vez que alguien habla, repiten el eco con las voces de anteriores visitantes.

Igualmente impactante es "Pulse Room", pieza que el artista creó par el pabellón mexicano de la Bienal de Venecia de 2007 que consiste en una sala con cien bombillas incandescentes que brillan según el ritmo del latido del corazón de los asistentes.

Todas las obras de la muestra se nutren de la interacción con el público para cobrar un significado completo, una inversión "un tanto macabra y tenebrosa" de la función tradicional del arte, que era meramente contemplativa y ajena al espectador.

"Antes la gente iba a los museos a inspirarse con el arte, ahora son las obras las que te observan, te escuchan y te sienten, y quieren que las entretengas", señaló Lozano-Hemmer.

Y agregó: "Ya lo decía Marcel Duchamp, sin el espectador no se crea la obra, una idea que me interesa especialmente, ya que, al final del ejercicio, eres tú y tu contenido quien lleva la obra en una dirección u otra".