Publicado: 18.11.2013 12:50 |Actualizado: 18.11.2013 12:50

El Arzobispado de Granada tacha de "persecuciones" y "ataques" las críticas a su libro

Su web se jacta de la afluencia de fieles a la misa del domingo en la catedral por "sentirse atacados" y para apoyar al obispo

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Perseguidos y atacados. Así considera el Arzobispado de Granada que se sienten los cristianos por las críticas que ha recibido el libro Cásate y sé sumisa, editado por el propio arzobispado. Ante esta dilapidación social, ha publicado este lunes un comunicado en su página web en el que se jacta de la afluencia de fieles -llegados, incluso, de varias provincias andaluzas- a la misa que se celebró este domingo en la catedral de la ciudad y en que se evidenció la "comunión" del pueblo cristiano frente a los supuestos "ataques".

Según el arzobispado, las críticas al libro escrito por la periodista italiana Costanza Miriano tienen que ver exclusivamente con el título del mismo, sin embargo el libro es un compendio de acciones que debe llevar a cabo la mujer para tener satisfecho al hombre en una actitud de completa sumisión. Por eso, numerosas asociaciones y partidos han pedido su retirada al considerar intolerable que la Iglesia se lucre de la incitación a la violencia machista.

Además, la web informa de la homilía del arzobispo, Francisco Javier Martínez, que aludió a la semana vivida por la Diócesis por la polémica surgida en torno a este asunto señalando que las "persecuciones" a la Iglesia y "las dificultades" "no son para que nos lamentemos; son para dar gracias a Dios". "No hay nada que temer. Está el Señor. Lo importante es que triunfe su Amor", enfatizó monseñor Martínez, como si el pueblo cristiano estuviera oprimido.

"Estamos ciertos de estar en el camino en el que el Señor nos pone", afirmó el prelado, para quien "no hay nada que temer" frente a esos "persecuciones", que "son una ocasión de que aparezca en la Iglesia el amor a todo ser humano, a toda persona humana".

Además, explicó lo que es ser cristiano: "Ser cristiano no es adherirse a ciertos pensamientos (...), es adherirse a una historia, es participar de una historia viva, es adherirse a unas personas, a una familia, es formar parte de una red de relaciones humanas, que son relaciones humanas de amistad, de amor; más todavía, son relaciones humanas que tienen como analogía el modo como se comportan los miembros del cuerpo".

"Es verdad que son diferentes y tienen misiones distintas, pero todos están al servicio del cuerpo, y ése cuerpo es la Iglesia. Y quien la habita --el yo de la Iglesia-- no es el yo de ninguno de nosotros, ni es el yo como en las asociaciones humanas de la suma de todos nosotros, o del consenso y del equilibrio entre nuestra manera de pensar. El yo de ese cuerpo es el yo de Cristo que se nos da", indicó.