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La asamblea aprueba oficialmente los mandatos de seis años para el presidente

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La asamblea anual de socios compromisarios del Barcelona aprobó hoy la ampliación del mandato de la junta directiva a seis años a partir de 2010, en cumplimiento del decreto 215/2008, de 4 de noviembre, de la Generalitat de Cataluña, al dar el visto bueno a la reforma estatutaria propuesta por el club.

El 86 por ciento de los compromisarios presentes en la asamblea anual (un total de 381 votos a favor, además de 14 votos en blanco y 32 en contra) dieron vía libre a la reforma de los estatutos que comprende, además, la obligación de celebrar elecciones entre el 15 de marzo y el 15 de junio y que impide al los presidentes ser reelegidos más de una vez.

La abogada Magda Oranich, refrendada por la asamblea como directiva del club, fue la encargada de explicar a los compromisarios la reforma de los estatutos, cuyo punto más destacado es la ampliación del mandato del presidente y la junta a seis años, en aplicación del decreto de la Generalitat que establece que el mandato de los clubes deportivos no podrá ser inferior a seis años ni superior a ocho.

Todos los mandatos de la junta se iniciarán oficialmente el día 1 de julio y finalizarán el 30 de junio. En caso de cese anticipado, el mandato de la nueva junta comenzará igualmente el 1 de julio, ya que el tiempo comprendido entre el proceso electoral y dicha fecha no computará como un año completo. El actual presidente, Joan Laporta, se vio obligado a convocar elecciones en 2006 debido a que sus ocho primeros días en el cargo -en junio de 2003- computaron como un año completo, según una sentencia judicial.

Además de la ampliación del mandato de cuatro a seis años, el club vio aprobadas el resto de las reformas estatutarias, que conciernen a varias facetas del funcionamiento del club: las elecciones del club deberán celebrarse entre el 15 de marzo y el 15 de junio. Anteriormente, los estatutos obligaban a celebrar comicios a la presidencia "en los meses de marzo, abril o mayo", salvo cese anticipado de la junta.

La reforma estatutaria también confirma que la lengua vehicular del club es el catalán y obliga a cualquier aspirante a la presidencia a tener la vecindad civil catalana, "es decir, que pueda demostrar un arraigo de al menos dos años en la sociedad catalana", explicó Oranich, que también precisó que la nueva norma "no es excluyente ni tiene que ver con la nacionalidad".

La Fundación del club pasa a contar con un reconocimiento estatutario. Además, la reforma de los estatutos también establece nuevas sanciones para los socios que tengan comportamientos xenófobos, violentos o antideportivos.